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Ejemplos de oraciones con la palabra llevado

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra llevado en el contexto de una oración.

Término llevado: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "llevado" aquí tienes una selección de 85 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra llevado para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Fui llevado abajo.
  • ¿Se la han llevado.
  • Me había llevado a su goleta.
  • ¡Me he llevado tantos chascos!
  • Tal vez se la había llevado ya.
  • Parece que lo ha llevado toda la vida.
  • Buen chasco se había llevado la señora.
  • Plantón como aquel no se ha llevado nunca.
  • Y eso que las Micaelas nos han llevado un pico.
  • Pero un chasco como este no me lo he llevado nunca.
  • El chico está en el cuartel, no se los han llevado.
  • O se lo habían llevado o nos habíamos despistado de noche.
  • Aquella alegría, aquella exaltación que la habían llevado.
  • ¡Ah!, ¡cuánta guita le he llevado! A mí me llaman la dura.
  • Don Juan fue casi llevado en triunfo al salón por sus sobrinas.
  • Habíase llevado un dedo a los ojos y lo retiraba mojado de lágrimas.
  • Pero tal susto se ha llevado, que por poco si deja caer la lamparilla.
  • Pues ella quería a Juanín como si le hubiera llevado en sus entrañas.
  • No, no, no dijo esto, porque si las hubiera llevado, no las habría visto.
  • Sin Paula acaso, acaso le hubieran llevado a un hospital por loco y pobre.
  • Tú no te has llevado nunca una solfa buena, y soy yo quien te la va a dar.
  • Sin duda dicen ellos esta noche lo deben de haber alzado y llevado a alguna parte.
  • La enredadera de que antes hablé había llevado allí sus vástagos más diversos.
  • El gatito pequeño, el moreno, el mismo que habrá llevado el guante a la glorieta.
  • Éste se metió temblando en el coche que partió, llevado al galope por los caballos.
  • Aventuras así las había él llevado a feliz término, y no por eso se creía deshonrado.
  • Vino el mísero de mi amo, y quiso Dios no miró en la oblada que el ángel había llevado.
  • ¡Claro! y así les habían traído y llevado por desvanes y bodegas, muertos de cansancio.
  • Una bala había llevado a Medio hombre la punta de su pierna de palo, lo cual le hacía decir.
  • Se llegó a decir que había llevado al templo, debajo de la capa, una botella de anís del mono.
  • Entonces sí que abrazó y besó con efusión tiernísima a la hija que había llevado en sus entrañas.
  • Claro, yo habría llevado uno o dos buenos médicos y quién sabe, quién sabe si le hubiéramos salvado.
  • Otro decía que a mi padre le habían llevado a su casa para que la limpiase de ratones (por llamarle gato).
  • Agradábale tanto la niña aquella, que se la habría llevado consigo si sus suegros y su marido lo permitieran.
  • Yo me he llevado chascos en mi vida dijo meneando la cabeza como los muñecos que tienen un alambre en el pescuezo.
  • Acertó a estar su marido a mi lado, y yo, sin pensar a quien hablaba, llevado del deseo de amor y gozarla, díjele.
  • Ir, andar, moverme de aquí para allá, llevado por un turbión de acontecimientos que me han dejado el alma vacía.
  • La mesonera me ha llevado a un diminuto cuarto, cerrado por una cortina, sin ventanas, con la sola luz de la puerta.
  • Ana convino en que De Pas había llevado la galantería a un extremo ridículo, sobre todo ridículo, en un sacerdote.
  • Al rendirse Valencia al mariscal Suchet, le habían llevado prisionero, con unos cuantos miles más, á una gran ciudad.
  • IV EN EL AISLAMIENTO LA madre de Andrés, navarra fanática, había llevado a los nueve o diez años a sus hijos a confesarse.
  • Si su mujer lo permitiera, habría llevado Santa Cruz su indulgencia hasta consentir que el niño hiciera en todo su real gana.
  • Jacinta le había llevado unas botas, y estaba la chica muy incomodada porque su madre no se las dejaba poner hasta el domingo.
  • Me han engañado pensaba, me han llevado al casorio, como llevan una res al matadero, y cuando quise recordar, ya estaba degollada.
  • Vi Ballester fue temprano, y a ella le faltó tiempo para hablarle de la visita de Maxi y de la historia que este le había llevado.
  • Villeneuve, deseando que se olvidaran en un día sus faltas, peleó hasta el fin denodadamente, y fue llevado prisionero a Gibraltar.
  • Las hijas, dos mujeres estúpidas y feas, comieron con avidez los pasteles que habían llevado los visitantes, sin hacer caso de nada.
  • ¡Una hija más! Y cuando hubo llevado a Carita a su casa, como mujer de su sobrino, era con ésta con la que tenía sus confidencias.
  • Tonet partió sumiso, con los ojos húmedos, como uno de los borregos que tantas veces había llevado á rastras hasta el cuchillo de su amo.
  • Pero en las dos semanas anteriores había llevado su rebaño á pastar los hierbajos del barranco de Carraixet, sin preocuparse de estos campos.
  • Marcial había sido llevado sobre cubierta, y yacía en el suelo con tal postración y abatimiento, que me inspiró verdadero miedo su semblante.
  • Allí donde arribaba, Lope se dedicaba al pillaje, saqueando los puertos, quemando todo cuanto se le ponía por delante, llevado de su loca furia.
  • Guardó el guante en un bolsillo, recogió las semillas que no había llevado el viento, y con gran cuidado volvió a escoger y separar los granos.
  • No le gustaba, pero un hombre debe probar todas las cosas, y volvió á animarse con las mismas reflexiones que le habían llevado hasta la taberna.
  • Otras veces Azorín permanece largos ratos en una modorra plácida, vagamente, traído, llevado, mecido por ideas sin forma y sensaciones esfumadas.
  • En aquel instante le vinieron al pensamiento ideas distintas de las que había llevado a la visita, y más conformes con su empinada soberbia clerical.
  • Por pronto que acudo, ya mi querida tía me ha registrado la ropa que está en el perchero y se ha llevado todo lo que había en el bolsillo del chaleco.
  • ¡Al campo, al campo! fue el grito de salvación, y Ana y Quintanar (que buen susto había llevado también), gritaron sin cesar desde la mañana a la noche.
  • Entonces el joven, lentamente, se ha llevado la mano al pecho, ha cogido otro monóculo, se lo ha puesto y ha mirado a Orsi con cierta conmiseración altiva.
  • Pero el padre no creía más que en el arte, y las había llevado al Conservatorio, luego metido en un teatro de partiquinas y relacionado con periodistas y cómicos.
  • Lo que más ensoberbecía a doña Lupe era el chasco que se había llevado, pues aunque dijera otra cosa, ello es que había creído a Fortunata radicalmente reformada.
  • Nicolás se había llevado todo el cabello de la familia, y por esta usurpación pilosa, la cabeza de Maximiliano anunciaba que tendría calva antes de los treinta años.
  • Comprendo que usted, por la vida mala que ha llevado y por no haber tenido a su lado buenos ejemplos, no podrá durante algún tiempo meter en cintura a la loca de la casa.
  • Salvo el debido respeto, se había llevado la trampa el matrimonio cristiano, en cierto modo obra suya, y ya no quedaba rastro de hogar, sino una sentina de corrupción y pecado.
  • Eso no puede continuar de ese modo! Y decide construir en un templo de Roma una suntuosa capilla, a la cual dota de espléndidos ornamentos para que el Señor sea llevado con decoro.
  • Aquella noche estaba Papitos de muy mal temple por la soba que se había llevado, y le tenía mucha tirria al señorito porque no se puso de su parte en la contienda, como otras veces.
  • Hablaban del tiempo, de lo mal que se vivía en Toledo, de que el viento se había llevado toda la flor del albaricoque, y de otras zarandajas, honrando sin melindres el buen almuerzo.
  • ¡Oh, qué maravillosamente lo ha hecho vuestra reverencia! Justó muy ruinmente el señor don Fulano, y dio el sayete de armas al truhán, porque le loaba de haber llevado muy buenas lanzas.
  • Al despachar, entretenía demasiado a los parroquianos, y si le mandaban con un recado o comisión a la Aduana, tardaba tanto en volver, que muchas veces creyó Don Bonifacio que le habían llevado preso.
  • El más digno de consideración, entre los abonados al gabinete de lectura, era un caballero apoplético, que había llevado granos a Inglaterra y se creía en la obligación de leer la prensa extranjera.
  • ¡Quién le hubiera dicho a Ronzal que él debía el verse diputado de la Comisión a una de estas sabias combinaciones! El Marqués decía que la fatalidad le había llevado a militar en un partido reaccionario.
  • Y desde aquel día, ¡cuántas cosas me han pasado dignas de ser referidas! Mi destino, que ya me había llevado a Trafalgar, llevome después a otros escenarios gloriosos o menguados, pero todos dignos de memoria.
  • El anciano estaba herido de poca gravedad, y aunque una bala le había llevado el pie derecho, como este no era otra cosa que la extremidad de la pierna de palo, el cuerpo de Marcial sólo estaba con tal percance un poco más cojo.
  • A este ilustre chino deben las españolas el hermosísimo y característico chal que tanto favorece su belleza, el mantón de Manila, al mismo tiempo señoril y popular, pues lo han llevado en sus hombros la gran señora y la gitana.
  • Y tanto podía la imaginación, que la madre putativa llegaba a embelesarse con el artificioso recuerdo de haber llevado en sus entrañas aquel precioso hijo, y a estremecerse con la suposición de los dolores sufridos al echarle al mundo.
  • Esto me era insoportable, tanto más cuanto que yo soñaba con poner en ejecución cierto atrevido proyectillo, que consistía en ir a visitar por cuenta propia uno de los navíos, llevado por algún marinero conocido, que esperaba encontrar en el muelle.
  • ¡Las doce del día! exclamaba con ira el marinero aunque no se atrevía a hacer demasiado pública su demostración, ni estas conferencias pasaban de un pequeño círculo, dentro del cual yo, llevado de mi sempiterna insaciable curiosidad, me había injerido.
  • él iba lejos, muy lejos, llevado del sentimiento más que de la reflexión, y aunque no tenía base de estudios en qué apoyarse, pensaba en las causas que ordenan el universo e imprimen al mundo físico como al mundo moral movimiento solemne, regular y matemático.
  • Ugarte vio que la señorita de la casa me manifestaba simpatía, y, llevado por uno de sus movimientos de rabia y de envidia, escribió al capitán Sandow, diciéndole que yo iba entablando amistades con su hija, que los tres éramos piratas, que veníamos escapados de los pontones.
  • ¡Qué fue el primer día en que una sonrisa borró la grave y cómica seriedad de la diminuta cara y entreabrió con celeste expresión el estrecho filete de los labios! No era posible dejar de recordar el tan traído como llevado símil de la luz de la aurora disipando las tinieblas.
  • Al último, y después de grandes recomendaciones para que no dijera nada a mi madre, la Iñure me contó que mi tío Juan se había hecho pirata, que le habían llevado a un presidio de Inglaterra, donde estaba preso con cadenas en los pies y unas letras impresas con un hierro candente en la espalda.
  • Martín y Capistun, además de mulas y de caballos, habían llevado a diferentes puntos de Guipúzcoa y de Navarra, armas y materias necesarias para la fabricación de pólvora, cartuchos y proyectiles, y hasta llegaron a pasar por la frontera un cañón, de desecho de la guerra franco prusiana, vendido por el Estado francés.
  • Súpose más tarde que había ido a Inglaterra a comprar fusiles, que hizo un alijo cerca de Guetaria, que vino disfrazado a Madrid y pasó a la Mancha y Andalucía en el verano del 73, cuando la Península, ardiendo por los cuatro costados, era una inmensa pira a la cual cada español había llevado su tea y el Gobierno soplaba.
  • Pero Villalonga y Santa Cruz lo pasaron peor, porque el primero recibió un sablazo en el hombro que le tuvo derrengado por espacio de dos meses largos, y el segundo fue cogido junto a la esquina del Teatro Real y llevado a la prevención en una cuerda de presos, compuesta de varios estudiantes decentes y algunos pilluelos de muy mal pelaje.
  • Un día que tío y sobrino se deportaban, según costumbre, a cuatro o seis leguas de distancia de los Pazos, habiéndose llevado consigo al criado y al mozo de cuadra, a las cuatro de la tarde y estando abiertas todas las puertas del caserón solariego, se presentó en él una gavilla de veinte hombres enmascarados o tiznados de carbón, que maniató y amordazó a la criada, hizo echarse boca abajo a fray Venancio, y apoderándose de doña Micaela, le intimó que enseñase el escondrijo de las onzas.