Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra llevarán

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra llevarán en el contexto de una oración.

Término llevarán: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "llevarán" aquí tienes una selección de 13 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra llevarán para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Así la llevarán en coche, como a la Estrella.
  • No pasaba día sin que los lechuzos le llevaran un cuento a don Carlos.
  • Andrés hizo que llevaran a la mujer a la tienda y que trajeran una luz.
  • Guillermina cortó las dificultades, proponiendo que le llevaran a su casa.
  • Hombres y mujeres la rodeaban y poco faltó para que la llevaran en volandas.
  • Por último, llevarán a los paisanos, y si se les antoja, también a las mujeres.
  • Alguna persona de influencia de Elguea había conseguido que le llevaran allí a Urbistondo.
  • Por un rato de palique era Estupiñá capaz de dejar que se llevaran los demonios el mejor negocio del mundo.
  • Llegó en su maldad hasta esconder unos cubiertos en el jardín y acusar a un criado de ladrón y hacer que lo llevaran a la cárcel.
  • Había llegado el momento de que se llevaran el cuerpo de Mauricia, y este acto tristísimo se conoció en los gemidos y sollozos de todas las mujeres que en la casa mortuoria estaban.
  • Pero nadie dejó de comprender lo que había pasado, y después de una lucha desesperada sostenida por el honor de la bandera, el Bahama se rindió a los ingleses, que se lo llevarán a Gibraltar si antes no se les va a pique, como sospecho.
  • ¡Muerto Marcial, muerto Malespina! ¡Qué terribles nuevas llevaba yo a casa de mi amo! Casi estuve por un momento decidido a no volver a Cádiz, dejando que el azar o la voz pública llevaran tan penosa comisión al seno del hogar, donde tantos corazones palpitaban de inquietud.
  • Sí, hermano mío, hermano muy querido, me complazco en llamárselo, aquí, ahora, segura del secreto, sin oídos profanos que entenderían las palabras con la impureza ruin que ellos llevarán dentro de sí, feliz yo mil veces que a la primera ocasión en que tuve idea de ser buena, hallé quien me ayudara a serlo.