Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "lobo" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra lobo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Yurrumendi era un lobo de mar.
- Pues ni zorro, ni lobo, ni jabalí.
- Ese no creo que sea un águila, ni un lobo.
- Por las noches el lobo se trocaba en cordero.
- Homo hominis lupus, el hombre es un lobo para el hombre?
- Creo que estoy bailando como un lobo de mar le dije a Mary.
- Sin saber qué hacer, paseaba como un lobo por aquel cuarto.
- Urbistondo era un tipo extraordinario, un viejo lobo de mar.
- Que lobo, que zorro, que jabalí, y hasta hubo quien nombró a un oso.
- En el lenguaje heráldico, el lobo indica encarnizamiento con los enemigos.
- Trabajaba entonces como un lobo así lo decía él para que en su vivienda no faltase nada.
- Cuando nuestro amigo, el viejo lobo de mar, estaba más alegre que de ordinario, contaba cuentos.
- A un lado se dice que estas armas consisten según van dibujadas en un león y un lobo que sostienen una filacteria en que se lee.
- Mas el lacerado mentía falsamente, porque en cofradías y mortuorios que rezamos, a costa ajena comía como lobo y bebía más que un saludador.
- Podría ponerse en duda que entre ella y mi tía haya comunicación, y en caso de que no la hubiera, el problema de su residencia seguiría como boca de lobo.
- ¡Qué lobo! El señor de los anteojos, que estaba de conversación con doña Leonarda, al ver que Lulú no dejaba un momento de hablar con Andrés se levantó y se fué.
- Por junto, si no me engaño, eran cosa de cinco millones de pesos, como quien no dice nada, y además traíamos pieles de lobo, lana de vicuña, cascarilla, barras de estaño y cobre y maderas finas.
- Y por evitar prolijidad, desta manera estuvimos ocho o diez días, yéndose el pecador en la mañana con aquel contento y paso contado a papar aire por las calles, teniendo en el pobre Lázaro una cabeza de lobo.
- Entró en la sala que también estaba a oscuras, penetró en el gabinete de su tía, que a la misma boca de lobo se igualara en lo tenebroso, y allí se le redobló la facundia, y la energía de sus declamaciones rayaba en frenesí.
- Una de esas gargantas de lobo que dan entrada a pasillos y escaleras estrechas, infectas como intestinos, que sólo se encuentran en las casas donde las necesidades del comercio y la aglomeración de mercancías disputan a las personas el terreno palmo a palmo.
- Después salía un lobo á morderla, con un hocico que recordaba vagamente al odiado Pimentó, y reñían los dos animales á dentelladas, y salía su padre con un garrote, y ella lloraba como si la soltasen en las espaldas los garrotazos que recibía su pobre perro.