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Ejemplos de oraciones con la palabra madera

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra madera en el contexto de una oración.

Término madera: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "madera" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra madera para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Madera Baja, 1.
  • La madera es nueva.
  • Era ancho, de madera.
  • Madera y sólo madera.
  • El pozal es de madera.
  • El pasamanos es de madera.
  • Otras veces de leña y madera.
  • Donde está la cruz de madera.
  • La mecedora es de madera curvada.
  • Usted es de la madera de los ministros.
  • También Ana parecía de madera pintada.
  • Pero la cara de su madre pareciole de madera.
  • La mano no aparecía, ya no crujía la madera.
  • Parecía decirle la madera de fino barniz blanco.
  • En el balcón de madera brillan los geranios rojos.
  • En la alcoba hay una cama grande de madera pintada.
  • La anaquelería, de madera vieja, atestada de cajas.
  • Quitaba la cera con el cortaplumas, raspaba la madera y.
  • No era de madera de héroes, lo cual le salía a la cara.
  • La madera vieja siempre deja caer el polvo de los roedores.
  • ¡Vítooor! Nadie pensaba que aquello era madera y cartón.
  • Se veía la carne blanca de la madera, que chorreaba el agua.
  • Las cajas de cigarros, unas de madera olorosa, otras de latón.
  • El Magistral oyó retumbar los golpes del chuzo contra la madera.
  • En esos conventos con las celosías de madera ennegrecidas por los años.
  • Pero encargó mucho que aquella operación se hiciese al hilo de la madera.
  • La madera costó un dineral, porque los caprichos de los presos se pagaban.
  • Subieron por la escalera de madera hasta el desván y llamaron en una puerta.
  • Echados en el lodo, nos atamos a los pies, unos a otros, las suelas de madera.
  • Martín supuso que no sería difícil romper la madera y quitar el barrote de un lado.
  • Otra vez habíamos llegado a la Barbada con un cargamento de bultos de madera de ébano.
  • Cerca del caserío de Zalacaín había una viga de madera, de la que colgaba una campana.
  • Acercarse a un muro coronado de hiedra, empujar una puerta de madera, y penetrar en su recinto.
  • Mucha madera donde mandar balas, y mucho jumo de pólvora que caliente el aire cuando hace frío.
  • Allen corrió por la toldilla y vino al poco rato, deslizándose con nuestras sandalias de madera.
  • Colgada de un clavo a la cabecera de su cama de madera, tenía una cartera de viaje, sucia y vieja.
  • Es de tafilete rosa, con la punta agudísima y con el tacón altísimo de madera, aforrado en piel.
  • Los barrotes estaban sujetos por un marco de madera, y el marco en un extremo se hallaba apolillado.
  • La idea de causa primera, como ha dicho Schopenhauer, es la idea de un trozo de madera hecho de hierro.
  • El ruido del hierro y de la madera y la trepidación uniforme eran como canción que atraía el sueño.
  • En sus costados, que eran fortísimas murallas de madera, se habían abierto al construirlo 116 troneras.
  • Una parra se enrosca a un varillaje de hierro, extiende su toldo verde, festonea un balconcillo de madera.
  • Este arcaz está tan maltratado y es de madera tan vieja y flaca, que no habrá ratón a quien se defienda.
  • Algunas veces discutía con Frígilis, en quien reconocía la madera de un libre pensador, pero mal educado.
  • En aquellos buques de madera no se necesitaban las correcciones que hoy son precisas en los barcos de hierro.
  • Un gran tablero de madera se extiende a ras del suelo, entre las bases de las columnas y los pies de la mesa.
  • Una cruz de madera, pintada de negro con filetes blancos, medio caída ya sobre el murallón que la sustentaba.
  • Allen pidió al master madera para hacer dos cajas, una para él y otra para mí, para guardar nuestros efectos.
  • Estaba sentada delante de un escritorio de armario con figuras chinescas, doradas, incrustadas en la madera negra.
  • ¡Eso sería ya heroico! Y usted, puesto que permanece viudo, y viudo sin hijos, es que no tiene madera de héroe.
  • Le sentían dar vueltas en el banco, la madera del armatoste crujía, las penitencias eran desproporcionadas, enormes.
  • Y movida del mismo impulso mecánico, la señora de Rubín corrió al balcón de la sala, y abrió quedamente la madera.
  • Toda una primavera que era saludada a gritos por los entusiastas de abajo, puestos en pie sobre los banquillos de madera.
  • Trujeron caldo en unas escudillas de madera, tan claro, que en comer una de ellas peligrara Narciso más que en la fuente.
  • Me intimaba la muerte o la huida, amenazándome con una medida para áridos, cajón enorme de madera con chapas de hierro.
  • Por el arco del vestíbulo se salía a una galería ancha y hermosa con un emparrado y una verja de madera pintada de verde.
  • Hay casas viejas con balcones de madera tosca, y casas modernas con aéreos balcones que descansan en tableros de rojo mármol.
  • Las lías pequeñas para sujetarnos al pie las sandalias de madera las llevaríamos, mientras íbamos nadando, atadas al cuello.
  • Como si las ideas de la madre se hubiesen filtrado por la madera y caído en el cerebro del hijo, don Fermín pensó de repente.
  • La peregrinación prosiguió a lo largo de unas mesas en las cuales, bajo toldos de madera, estaban apiladas las frutas del tiempo.
  • Llevábamos un ancla pequeña de cuatro uñas, atada a una cuerda, y un achicador consistente en una pala de madera para sacar agua.
  • En la ventana de la casa, convertida en escaparate, exponía poleas de madera, faroles, cañas de pescar, un cinturón de salvavidas.
  • Si no se llega a la unanimidad, entonces se somete el fallo a votación, se saca una caja de madera con dos compartimientos y dos ranuras.
  • En la región alicantina más olivarera Onil, Castalla, Ibi las prensas de madera y las vigas hace tiempo que han desaparecido por completo.
  • David, con corona de latón, barba de crin y el floreado manto barriendo los adoquines, avanzaba pulsando los bramantes de su arpa de madera.
  • Es de sólida e irregular mampostería, trepado por numerosos agujeros, con arcos y ventanas cegados, con altas celosías de madera negruzca.
  • Sentáronse los tres en sillas de lustrosa madera, y doña Manuela, por costumbre, habló de los negocios y de lo malos que estaban los tiempos.
  • En el suelo se entreveían una porción de objetos, trozos de madera, en donde se arrollan las cerillas amarillentas, y cestas con paños negros.
  • El patio aún subsistente es pequeñuelo, empedrado de guijos, con cuatro columnas dóricas, con una galería guarnecida con barandado de madera.
  • Era un columpio de madera, como los que se ofrecen al público madrileño en la romería de San Isidro, aunque más elegante y fabricado con esmero.
  • Le mostraron las piletas donde va cayendo el mosto y lo recogen en cubos, y la moderna bodega capaz para dos cosechas con barricas y conos de madera.
  • Cayó sentada en la madera, abierta la boca, los ojos espantados, las manos extendidas hacia el enemigo, que el terror le decía que iba a asesinarla.
  • Y dende en adelante no dormía tan a sueño suelto, que cualquier gusano de la madera que de noche sonase, pensaba ser la culebra que le roía el arca.
  • Pero después, cuando se vio luz detrás de los cristales, el Magistral pudo asegurar que allí dentro reñían, arrojaban algo sobre el piso de madera.
  • Cerca de la puerta había una reja de madera que separaba el público de las monjas los días en que el público entraba, que eran los jueves y domingos.
  • Subió por él deslizándose, se agarró con la mano izquierda a un barrote y con la derecha armada del cortaplumas, comenzó a roer la madera del marco.
  • A la entrada de Zaro, como en otros pueblos vasco franceses, hay una gran cruz de madera, muy alta, pintada de rojo, con diversos atributos de la pasión.
  • Y aquella montaña de madera probaba la fuerte trabazón de sus sólidas cuadernas, cuando no se rompía en mil pedazos al recibir el tremendo golpear de las olas.
  • Mira! Y al mismo tiempo que señalaba a un extremo del vasto taller, cogió un pedazo de madera y lo arrojó con fuerza al lugar donde se agitaba el terrible roedor.
  • Más quiero, ¡voto a Cristo!, estar en un sitio, la nieve a la cinta, hecho un reloj, comiendo madera, que sufriendo las supercherías que se hacen a un hombre de bien.
  • Echó las manos cruzadas a la espalda, y se puso a medir la pobre estancia a grandes pasos, haciendo crujir la madera vieja del piso, de castaño comido por los gusanos.
  • Casi casi se dieron un encontronazo Sor Facunda alejándose y Sor Marcela que al corrillo se acercaba, dando balances y golpeando el suelo duramente con su pie de madera.
  • Desde el suelo hasta cerca del techo se levantaba una gradería de madera muy empinada con una escalera central, lo que daba a la clase el aspecto del gallinero de un teatro.
  • En algunas se veían mezquinos arcos de fábrica para sostener el entramado de las escaleras, y abundaba tanto el yeso en la construcción como escaseaban el hierro y la madera.
  • Figurábase que al través de la madera, cual si esta fuera un cristal, veía el párpado tembloroso de Ido y su cara de pavo, que ya le era odiosa como la de un animal dañino.
  • La escena representaba una panera, casa de madera sostenida por cuatro pies de piedra, como las habitaciones palúdicas sustentadas por troncos, y las de algunos pueblos salvajes.
  • Y el verbo se hizo carne en lugar del pesebre y el Niño Dios veía, dentro del cerebro, las letras encarnadas del Evangelio de San Juan, en un cuadro de madera en medio de un altar.
  • Había casas de pescadores con balcones, ventanas y galerías de madera, adornados por colgaduras formadas por camisetas encarnadas, medias azules, sudestes amarillentos, aparejos y corchos.
  • Casi siempre, antes de las tempestades, el mar arroja a la playa medusas y estrellas de mar, algas y trozos de madera arrancados del fondo del abismo por las agitaciones interiores del Océano.
  • No faltaban vidrios en las vidrieras, por la razón plausible de que tales vidrieras no existían, y aun alguna madera, arrancada de sus goznes, pendía torcida, como un jirón en un traje usado.
  • Las recogidas formaban diferentes grupos sentadas en el suelo y en la escalera de madera que comunica el corredor principal con la huerta, y se quitaban las tocas para disminuir el calor de la piel.
  • Dorotea y su hija le enseñaron a Hurtado el lagar a la antigua, con su viga para prensar, las chanclas de madera y de esparto que se ponen los pisadores en los pies y los vendos para sujetárselas.
  • En otros, una semilla maravillosa que plantada se convertía en poco tiempo en un árbol, de tal naturaleza, que daba madera para diez o doce fragatas y otros tantos bergantines, y todavía sobraba.
  • Llenóse la casa de ruido, de tilinteo de cascabeles, de cadencia de uñas de perros sobre los pisos de madera, de voces sonoras y de órdenes para tener en punto al amanecer todos los arreos de caza.
  • A los otros costados de la plaza se muestran los bajos porches, con columnas de piedra unas, de madera otras, gastadas, carcomidas, con capiteles dóricos, con capiteles jónicos, combadas las zapatas.
  • Al salir de la iglesia, Fortunata echó, como de costumbre, una mirada al público, que estaba tras de la verja de madera, y vio a Maximiliano, que no faltaba ningún domingo a aquella amorosa cita muda.
  • Y pasaba la tribu al galope, dando furiosos saltos, con sus caretas horriblemente grotescas y esgrimiendo por encima de sus cabezas enormes navajas de madera pintada con manchas de bermellón en la corva hoja.
  • Al terminar el acto, armaban una algarabía de mil diablos, discutiendo e insultándose en un caló ininteligible, y sacando a colación la madera, el metal y la cuerda, como si tratasen de construir un navio.
  • Otro que vende los lápices más fuertes del mundo (como que da con ellos tremendos picotazos en la madera sin que se les rompa la punta), también recoge los bártulos, porque la mula delantera se le va encima.
  • Desde el camino real, Urbia aparece como una agrupación de casas decrépitas, leprosas, inclinadas, con balcones corridos de madera y miradores que asoman por encima de la negra pared de piedra que las circunda.