Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra magistrado

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra magistrado en el contexto de una oración.

Término magistrado: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "magistrado" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra magistrado para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • El magistrado.
  • Según el ex magistrado, era un buen padrino.
  • Es un magistrado les había dicho Crespo un día.
  • Un catedrático, dos ingenieros civiles y un magistrado.
  • Causa de la muerte del digno magistrado! Sería indigno.
  • Algún magistrado sin vacaciones que jugaba al billar con un mozo de la casa.
  • Un sillón de magistrado, una poltrona de ministro o un taburete de escribiente.
  • Reconocía que el cargo de magistrado es delicadísimo, grande su responsabilidad, pero él.
  • Don Fermín volvió a tranquilizarse, viendo la exaltación de la ira pintada en el magistrado.
  • La primer noche, al despertar en su lecho de esposa, sintió junto a sí la respiración de un magistrado.
  • Que entre un magistrado, que no es Presidente de Sala siquiera, y el Salvador del mundo, había mucha diferencia.
  • El candidato de Ripamilán era un magistrado, natural de Zaragoza, joven para oidor y algo maduro, aunque no mucho, para novio.
  • Mire usted, don Víctor le decía a su amigo esa niña merece un rey, y por lo menos un magistrado que pronto será Regente, como usted, v.
  • Y entre Kempis y la Regenta, y el calor que empezaba a molestarle, y la prohibición de los baños le quitaron el humor al digno magistrado.
  • Esto lo supieron poco después los médicos, en la casa nueva del Vivero, adonde se trasladó, como se pudo, el cuerpo inerte del digno magistrado.
  • Así hablaba a veces como una sentencia del Tribunal Supremo, usaba en la conversación familiar el tecnicismo jurídico, y esto era lo único que en él quedaba del antiguo magistrado.
  • Una tarde Crespo, enterado de que la niña ya sabía algo, sin encomendarse a Dios ni al diablo, detuvo a las de Ozores en la carretera de Castilla y les presentó al señor don Víctor Quintanar, magistrado.
  • El papá había muerto siendo magistrado, y esto bastaba para que en casa de doña Manuela, con el afán de grandezas que todos sentían, no designasen a la familia por su apellido, sino por el título del difunto.
  • Quiso la suerte, y quisieron las buenas relaciones de los suyos, que Quintanar fuera ascendiendo con rapidez, y se vio magistrado y se vio regente de la Audiencia de Granada, a una edad en que todavía se sentía capaz de representar el Alcalde de Zalamea con toda la energía que el papel exige.
  • En un mismo día, al salir de paseo o de compras, cambiaba saludos más o menos afectuosos con la de Ruiz Ochoa, con la generala Minio, con Adela Trujillo, con un Villuendas rico, con un Villuendas pobre, con el pescadero pariente de Samaniego, con la duquesa de Gravelinas, con un Moreno Vallejo magistrado, con un Moreno Rubio médico, con un Moreno Jáuregui sombrerero, con un Aparisi canónigo, con varios horteras, con tan diversa gente, en fin, que otra persona de menos tino habría trocado los nombres y tratamientos.