Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "magistral" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra magistral para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Un Magistral.
- El Magistral.
- ¿El Magistral?
- Señor Magistral.
- Era el Magistral.
- Señor Magistral.
- ¿Y el Magistral?
- ¿Y el Magistral?
- Señor Magistral!
- El Magistral dijo.
- No era el Magistral.
- El Magistral calló.
- Salió el Magistral.
- Hombre, el Magistral.
- El Magistral esperó.
- El Magistral sonrió.
- El Magistral respiró.
- El Magistral continuó.
- El poder del Magistral.
- Él quería al Magistral.
- El Magistral se despidió.
- El Magistral no contestó.
- Ya lo vería el Magistral.
- El Magistral se despidió.
- El Magistral la reconoció.
- Y se acordó del Magistral.
- Al grano, señor Magistral.
- Voy a escribir al Magistral.
- La oyó el Magistral y dijo.
- El Magistral se puso de pie.
- Era la capilla del Magistral.
- Pues el Magistral en seguida.
- El Magistral no se prodigaba.
- Sonrió al Magistral, y dijo.
- El Magistral no oyó siquiera.
- Que venga el señor Magistral.
- El Magistral se puso colorado.
- El Magistral protestó en vano.
- ¡Si no fuera por el Magistral!
- Sí, sí concluía el Magistral.
- Si el Magistral es aquí el amo.
- El Magistral no quiso oír más.
- El Magistral estaba en su sitio.
- ¿Con el Magistral, por supuesto?
- El Magistral se santiguó y dijo.
- El Magistral, ¿qué duda cabía?
- El Magistral lo miró con terror.
- Son bromas advirtió el Magistral.
- No parecía temer ya al Magistral.
- ¿Andaría el Magistral en el ajo?
- El Magistral y sólo el Magistral.
- El Magistral y Trifón respiraron.
- Porque usted aborrece al Magistral.
- El Magistral venía a desahuciarlo.
- El Magistral no pensó en buscarle.
- Caballero Magistral, entendámonos.
- El Magistral confirmó su sospecha.
- Dijo Ana volviéndose al Magistral.
- ¡Don Fermín! pensó el Magistral.
- Amigo, el Magistral no puede tanto.
- Del Magistral no podía ni quería.
- Se veía niño y se veía Magistral.
- El Magistral no se hacía ilusiones.
- ¿Cómo no se marchaba el Magistral?
- Se discutió si el Magistral lo era.
- XI El magistral era gran madrugador.
- Al Magistral le zumbaron los oídos.
- Señor Magistral, tengo mucho gusto.
- ¡yo lo creo! El Magistral respiró.
- El Magistral no pudo averiguar nada.
- Confesaron los dos con el Magistral.
- El Magistral daba diente con diente.
- El Magistral generalizaba en seguida.
- El Magistral iba un poco avergonzado.
- Ya aborrecía de muerte al Magistral.
- El Magistral fue recibido en triunfo.
- El Magistral se quejaba de neuralgia.
- En casa el Magistral era el señorito.
- Acompáñenos usted, señor Magistral.
- El Magistral comenzó a impacientarse.
- Del Magistral era el guante, sin duda.
- Era un recado para el señor Magistral.
- Don Robustiano se acercó al Magistral.
- El Magistral se puso un poco encarnado.
- Dicen que ha venido el mismo Magistral.
- El Magistral se puso en pie de repente.
- Pero si ese señor Magistral no parece.
- El Magistral no lo había sentido pasar.
- De Pas nunca dejaba de ser el Magistral.
- Esto al menos creyó notar el Magistral.
- El Magistral arrancó un botón de rosa.
- El Magistral es el azote de la provincia.
- Pero el Magistral tenía otros proyectos.
- El Magistral tuvo una verdadera ovación.
- Y también ¿qué pensaría el Magistral.
- Además, el Magistral no era un místico.
- El Magistral siguió espiando el silencio.
- El Magistral pasó por el patio al Parque.
- El Magistral estaba pasmado de su audacia.
- Ahora debo hacer lo que dice el Magistral.