Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "magnífico" aquí tienes una selección de 36 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra magnífico para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Magnífico.
- Magnífico.
- Magnífico.
- ¡Magnífico!
- ¡magnífico!
- Y pedernal magnífico.
- El día era magnífico.
- ¡Magnífico! ¡magnífico!
- ¡Es magnífico! Hala, bajad.
- Pimentó se mostraba magnífico.
- Magnífico, magnífico también.
- ¡Magnífico! Magnífica estatua.
- Yo le regalé un magnífico reloj.
- Sí, sí, ¡magnífico! Pescaremos.
- ¡Magnífico! exclamó Paco es verdad.
- El día asomaba despejado y magnífico.
- El magnífico panorama reanimó a Juanito.
- La casa era mala, pero el paisaje magnífico.
- ¡Magnífico! ¡Magnífico! Pues nada, a trabajar, a trabajar.
- Un polinesio va como turista a la Meca, en un magnífico paquebot de quince mil toneladas.
- No había fuerza humana que le hiciera decir fragmento, magnífico, enigma y otras palabras usuales.
- Tenía un magnífico pailebot de recreo bastante grande, muy fino, hecho en Inglaterra, y se marchaba a pasear por el mar.
- ¡Magnífico lugar para soltarle un escopetazo seguro! Si Pimentó anduviese por allí, no despreciaría tan hermosa ocasión.
- La pasión de domesticar se despertaba en ella delante de aquel magnífico animal que estaba pidiendo una mano hábil que lo desbravase.
- En la huerta abandonada, las lilas mostraban sus ramas rotas, y una de las más grandes de un magnífico tilo, desgajada, llegaba hasta el suelo.
- Sus ojos, de magnífico tamaño, negros también como moras, padecían leve estrabismo convergente, lo cual daba a su mirar una vaguedad y pudor especiales.
- Mientras llevase pendiente del brazo el magnífico pájaro de dos voces, como él llamaba á su escopeta, podía marchar con tranquilidad por toda la huerta.
- ¡Bravo, Chim! dijo Tommy, y dió unas cuanlas volteretas y un magnífico salto mortal, seguido de Mari Zancos, que había tomado al grumete por su protector.
- Al ponerse el sol, aquel magnífico cielo de Occidente se encendía en espléndidas llamas, y después de puesto, apagábase con gracia infinita, fundiéndose en las palideces del ópalo.
- Los hotelitos había que llamarlos así, para no disgustar a doña Manuela, ocupando la suave pendiente de una colina yerma, eran un magnífico mirador, desde el cual se abarcaba la vega con todas sus esplendideces.
- De Izquierdo dijo Guillermina, que se le procurará una colocación, y por de pronto ya le he dado mi tarjeta para que vaya a ver con ella a uno de los artistas de más fama, que está pintando ahora un magnífico Buen Ladrón.
- Magnífico ejemplar de una raza apta para la vida guerrera y montés de las épocas feudales, se consumía miserablemente en el vil ocio de los pueblos, donde el que nada produce, nada enseña, ni nada aprende, de nada sirve y nada hace.
- ¡Soberbio vaso en verdad para encerrar un Moscoso legítimo, magnífico patrón donde injertar el heredero, el continuador del nombre! El marqués presentía en tan arrogante hembra, no el placer de los sentidos, sino la numerosa y masculina prole que debía rendir.
- Tosco, de piedra común, tan mal labrado que a primera vista parecía monumento románico, por más que en realidad sólo contaba un siglo de fecha, siendo obra de algún cantero con pujos de escultor, el crucero, en tal sitio y a tal hora, y bajo el dosel natural del magnífico árbol, era poético y hermoso.
- Y el muchacho, sonámbulo, embriagado por la Naturaleza, hipnotizado por la extraña contemplación, movía la cabeza ridiculamente, y al par que pensaba que todo aquello era magnífico para puesto en verso, tarareaba la célebre obertura con tanta fe como si fuera el propio Tannhauser escandalizando con su himno a la corte del landgrave.
- Aunque situado en una hondonada, desde allí se veía magnífico paisaje, porque a la parte de occidente otras ondas del terreno que semejaban un oleaje de verdura, dejaban contemplar los lejanos términos, y allá confundido con la neblina el Corfín, una montaña que escondía sus crestas en las nubes y caía a pico sobre valles ocultos detrás de colinas y montes más próximos.