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Ejemplos de oraciones con la palabra maldición

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra maldición en el contexto de una oración.

Término maldición: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "maldición" aquí tienes una selección de 12 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra maldición para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Maldición! La luna llena.
  • Se volvió para atrás, y como quien echa una maldición, dijo entre dientes.
  • Según algunos marineros, el doctor Cornelius había echado la maldición al barco.
  • De todo esto se deducía que aquella pícara había traído una maldición a la casa.
  • Hasta las más recalcitrantes beatas pasaban al lado del Ateo sin echarle una mala maldición.
  • Aquellas tierras habían sido maldecidas por los pobres, y no podían dar mas que frutos de maldición.
  • Habían estado bajo su techo, borrando con sus pasos la maldición que pesaba sobre las tierras del tío Barret.
  • Eres la pesadilla de todas las familias y cuando te ven entrar, no lo dudes, aunque te pongan buena cara, ¡te echan de dientes adentro cada maldición.
  • ¡adúuultera! Dijo esta palabra con un alarido espantoso, levantándose del asiento y extendiendo ambos brazos como suelen hacer los bajos de ópera cuando echan una maldición.
  • Maldición sacrílega escapose de sus labios, y renegó de que hubieran venido a estar tan cerca su deshonra y el santuario donde le habían dorado la infame píldora de su ilusión.
  • En nombre del arte, de la santa idea de sobriedad y la no menos inmortal e inmaculada de armonía, yo os condeno a la maldición de la historia! Pues oiga usted se atrevió a decir la Infanzón sin mirar a su esposo.
  • Volvieron el rostro al cafetín, y como personajes de tragedia, lanzaron una eterna maldición sobre la cabeza de Espantagosos, un ladrón que, al quedarse sin dinero dos hombres honrados, les echaba a la calle sin más miramientos.