Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "malditas" aquí tienes una selección de 16 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra malditas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¡Con estas malditas aguas.
- No tenía malditas ganas de levantarse.
- ¿No quería abandonar las tierras malditas?
- El único inconveniente son las malditas ratas.
- Y con todo eso, las malditas gallinas no daban nada de sí.
- Aquellas tierras, después de lo del pobre Barret, estaban malditas.
- Su mujer vió cómo corría á campo traviesa hasta un cañar inmediato á las tierras malditas.
- Veía sangre, y maldecía la hora en que se les ocurrió establecerse sobre estas tierras malditas.
- Yo hice lo mismo, y limpiamos dos cuerpos de corchetes de sus malditas ánimas al primer encuentro.
- Y anda que andarás, vino a hacerse la consideración de que no sentía malditas ganas de meterse en su casa.
- Todo lo que ocurría ahora lo esperaba él ¡hijo mío! Ya se lo había dicho el primer día que le encontró instalado en las tierras malditas.
- ¿Qué honradez era aquella que apetecía, no sabiendo trabajar, no queriendo volver con su marido y no teniendo malditas ganas de irse a un yermo a comer raíces?
- Toda la noche estuvo dando vueltas de un lado para otro, queriendo levantarse, y renegando de que le tuvieran prisionero en la cárcel de aquellas malditas sábanas.
- ¡Figúrate lo que harán esas malditas cuando estén solas! Se comen más palomas y gallinas que yo, rompen los huevos, y resulta que hago gastos para mantenerlas regaladamente.
- ¡Virgen Santísima! El carro se salía del camino, atravesaba el ruinoso puente de troncos y tierra que daba acceso á las tierras malditas, y se metía por los campos del tío Barret, aplastando con sus ruedas la maleza respetada.
- El abono que tomaron en el Real a un turno de palco principal fue idea de Don Baldomero quien no tenía malditas ganas de oír óperas, pero quería que Barbarita fuera a ellas para que le contase, al acostarse o después de acostados, todo lo que había visto en el Regio coliseo.