Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "mamá" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra mamá para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Bueno, mamá.
- Bueno, mamá.
- Vamos, mamá.
- Tula, mamá Tula.
- Tonterías de mamá.
- Su mamá no la quiere.
- ¡A casa con tu mamá.
- ¡Si mamá lo supiera.
- Pues es como tu mamá.
- ¿Cómo era una mamá?
- Que no dijo eso, mamá.
- Siéntese usted, mamá.
- Bueno, tú, mamá, tú.
- Es cuestión de la mamá.
- Mamá no se lo toleraría.
- Mamá, Jacinta, distraedme.
- Murió mamá, pasó tiempo.
- Pero di, ¿y mamá lo sabe?
- Eran los días de la mamá.
- Pero no llore usted, mamá.
- No se enfade usted, mamá.
- Pues pegarme un tiro, mamá.
- ¿Y el niño mama o no mama?
- Entonces acudió a la mamá.
- Mamá, ponme tú el pañuelo.
- Y pronto mamá, que es tarde.
- Yo, que soy la mamá primera.
- No, no me toque usted, mamá.
- No, no me toque usted, mamá.
- Pero qué cosas dices, mamá.
- La mamá se la tenía guardada.
- Darías un disgusto a tu mamá.
- Sobrevino la muerte de tu mamá.
- Mamá tenía todavía ilusiones.
- Hay que buscar el dinero, mamá.
- Habla a Niní y a mamá, y boda.
- Competencia con mamá y Estupiñá.
- ¡Una solemnidad! Mamá se empeña.
- ¡Contarle a tu mamá mis sospechas!
- ¿Cómo ha pasado la noche la mamá?
- Ya verás cómo la arregla tu mamá.
- Bueno, bueno, mamá replicaba Lulú.
- Sí, pero de la otra, de mamá Rosa.
- En fin, ya arreglarás eso con mamá.
- Un Padrenuestro por el alma de mamá.
- Falta que mamá me deje salir mañana.
- Mamá, ¿ha venido La Correspondencia ?
- Pero mamá, podíamos hablarle al tío.
- No sé qué mosca le ha picado a mamá.
- Yo volveré luego con mamá a buscarte.
- Pero papá no se ha muerto, mamá Tula.
- Tú y mamá sois dos buenas maniáticas.
- Pero ¡por Dios! que nada sepa la mamá.
- Decía su mamá que era el marido modelo.
- Dice tu mamá que te estoy mimando mucho.
- Pero mamá, ¿tan mal estamos de fortuna?
- No hagas ruido, que tu mamá está dormida.
- Tenía papá en Colondres y mamá también.
- Pero, mamá, si no se trata de compromisos.
- ¡Ay, mamá! dijo la nuera enterneciéndose.
- Sí añadió la mamá, acompaña a Amparito.
- ¿Es que tu mamá juega también a la Bolsa?
- Las niñas imitaban la solicitud de la mamá.
- Lo supe hoy por mamá dijo ella por decir algo.
- Estaba algo inquieto, y su mamá se dijo gozosa.
- Ya sabe que soy su mamá, que lo seré de veras.
- Tu mamá también le encontró un gran parecido.
- Ella la mamá segunda, y usted la mamá tercera.
- No, mamá decía tímidamente, pero con firmeza.
- Hijo de mi alma, si te dejé con Plácido y tu mamá.
- Su mamá, su mamá le da al niño todo lo que quiere.
- Que mi mamá fué criada de la mamá de mis hermanos.
- Y en caso de duda, bastaba con preguntarlo a su mamá.
- La mamá y las hermanitas le contemplaban con asombro.
- Silencio, niños, que mamá riñe si se come sin ella.
- No seas niña, ea, que eres ya toda una señora mamá.
- Mamá y papá hechos unos tontos con aquella esperanza.
- ¿Verdad que el niño no llora y quiere ir con su mamá?
- Pero Conchita se mostraba sorda a los consejos de mamá.
- Las niñas apoyaron a la mamá con gesto de aprobación.
- La Infanzón se lo contó a mamá que se moría de risa.
- Dime, mamá Tula, ¿es Manuela también hermana nuestra?
- Toma, este por tu mamá, este por tu papá y este grande.
- Esperaba una explosión de júbilo en su mamá política.
- ¡Mamá! Y la de Gertrudis, gravemente dulce, respondía.
- Sí, que vas a ser nuestra mamá cuando pasen unos meses.
- Es que Estupiñá me espiaba y le llevaba cuentos a mamá.
- Ahora dijo la mamá, han pegado la hebra con la política.
- A mí no me incomoda, pero mamá se pone furiosa al verle.
- ¡Y yo soy una mamá! Después venía la historia de ella.
- La mamá lo veía todo, pero sonreía con dulce tolerancia.
- ¡Vaya una hora de venir! dijo la mamá, frunciendo el ceño.
- ¡Qué hipócrita! Lo que sucede es que no la quieres a mamá.
- Ya sé por su vecino de usted quién es la mamá de este niño.
- ¡Pobre mamá! ¡Qué idea tienes de ella! decía riendo Lulú.
- Nunca vio el pobre muchacho tan dulce y complaciente a su mamá.
- Mira le decía Rafaela, tu mamá te va a comprar un pez de dulce.
- Mamá, ponte de centinela y aquí no me entra más que Estupiñá.
- Luego viene mamá, que al verte a ti chiflada, se chifla también.
- Bien está que hagas que me llamen tía y no mamá, pero no tanto.