Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "margarita" aquí tienes una selección de 47 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra margarita para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Margarita se la hizo.
- Le preguntó Margarita.
- Le preguntaba Margarita.
- Margarita seguía en Valencia.
- Preguntaba Andrés a Margarita.
- Margarita al principio se opuso.
- Preguntó a Margarita y a Andrés.
- Andrés escribió a su padre y a Margarita.
- A mí, lo que decidáis contestó Margarita.
- A Margarita le interesaban mucho estos amores.
- Era este una Margarita Gauthier del sexo fuerte.
- Margarita le advirtió que no había dinero en casa.
- Eso a ti no te importa contestó Margarita enfadada.
- Margarita no puede vivir siempre metida en un rincón.
- Margarita y Luisito se encontraban bien con sus tíos.
- Bueno, vete a casa de los tíos le advirtió Margarita.
- La que había cambiado casi por completo era Margarita.
- Consideraba a Margarita como si fuera una persona mayor.
- Luisito y Margarita iban a pasear en tartana con sus tíos.
- Al comenzar la carrera Andrés, Margarita tenía unos veinte años.
- Unas semanas después tomaron el tren, don Pedro, Margarita y Luisito.
- Andrés desde entonces comenzó a sentir una gran estimación por Margarita.
- En la carta de Margarita se traslucía que estaba destrozada por las emociones.
- Al ruido de la tartana salieron a la puerta Margarita, Luisito y una criada vieja.
- Unos días después de la visita, se instalaron Margarita, Andrés y Luis en la casa.
- Ya no se trataba de las ansias amorosas de Fausto en la mirada casta y pura de Margarita.
- Experimentaba algún cariño por Margarita y por Luisito y una gran admiración por Andrés.
- Por las mañanas iba con Margarita y Luisito al Retiro, y allí corrían y jugaban los tres.
- Andrés le pidió a su hermana Margarita que le cosiera una blusa para la clase de disección.
- Por las mañanas, cuando bajaba la calentura, preguntaba a cada momento por Margarita y Andrés.
- Margarita quería más que a nadie a Pedro y a Luisito, estimaba a Andrés y respetaba a su padre.
- Margarita contaba ya veinte años, y sabía atender a las necesidades familiares mejor que el padre.
- A Margarita le molestaba que su hermano estuviese constantemente en casa, y le incitaba a que saliera.
- Margarita explicó a su hermano que su padre decía que no tenían medios para sostener así dos casas.
- Doña Julia decidió que Margarita, Andrés y Luisito fueran a pasar una temporada a casa de los tíos.
- Tenía guardados sesenta duros, y como no sabía qué hacer con ellos, se los envió a su hermana Margarita.
- Margarita había escrito dos cartas a su hermano, diciéndole que fuera, porque el niño preguntaba mucho por él.
- Margarita tenía que intervenir en estas trifulcas, que casi siempre concluían marchándose Andrés a su cuarto o a la calle.
- Pero al comenzar la carrera pidió a Margarita le trasladaran a un cuarto bajo de techo, utilizado para guardar trastos viejos.
- Se trató del asunto de que Margarita y sus hermanos pasaran allí una temporada, y los solterones aceptaron la idea con placer.
- II VIDA INFANTIL AL llegar a Madrid, Andrés le dió a su hermana Margarita instrucciones de cómo debían instalarse en la casa.
- ¡La Gloriosa! ¡Valiente mamarrachada! ¡Qué estúpidas discusiones! decía Margarita con un mohín de desprecio, dirigiéndose a su hermano Andrés.
- Varias veces, al oir a don Pedro quejarse del cuidado que le proporcionaba el manejo de la casa, sus hijos le dijeron que lo dejara en manos de Margarita.
- I DÍA DE NAVIDAD UN día, ya en el último año de la carrera, antes de las Navidades, al volver Andrés del hospital, le dijo Margarita que Luisito escupía sangre.
- Respecto a este último, quería apasionadamente al hermano pequeño, tenía afecto por Pedro y por Margarita, aunque con ésta reñía constantemente, despreciaba a Alejandro y casi odiaba a su padre.
- Margarita se quedaba seria al oir las alusiones a la vida licenciosa de las bailarinas, y Andrés volvía la cabeza desdeñosamente, dando a entender que los alardes cínicos de su padre le parecían ridículos y fuera de lugar.
- Andrés pidió a Margarita le cediera un armario y lo llenó de libros y papeles, colgó en las paredes los huesos del esqueleto que le dió su tío el doctor Iturrioz, y dejó el cuarto con cierto aire de antro de mago o de nigromántico.