Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra marido

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra marido en el contexto de una oración.

Término marido: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "marido" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra marido para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Tu marido.
  • Tu marido.
  • ¡Tu marido!
  • ¿Y tu marido?
  • ¡Para marido.
  • ¡Y qué marido!
  • Tu marido es mío.
  • Hijo de mi marido.
  • Mi marido eres tú.
  • Porque es mi marido.
  • Aunque su marido la.
  • Pero no para marido.
  • Pero para marido no.
  • Todo menos un marido.
  • No dormía su marido.
  • El marido era el malo.
  • Tu marido es un erizo.
  • ¡Primero a su marido!
  • Lee mejor que mi marido.
  • Sin volver con mi marido.
  • Que lo supiera su marido.
  • Y mi marido, ¿no es mío?
  • ¿Sin volver con su marido?
  • La impotencia de su marido.
  • Ana disputó con su marido.
  • Acercóse a ella su marido.
  • Y de mi marido, ¿qué dijo?
  • Su marido la miraba atónito.
  • ¿Y tu marido estaba contigo?
  • Aquí está el marido pensé.
  • ¡Un marido que ronca! Horror.
  • Eso tú, hijo, tú, su marido.
  • Su marido empezaba a atontarse.
  • Su marido se la estaba pegando.
  • Jacinta y su marido se miraron.
  • Es que mi marido no está loco.
  • La Regenta no oía a su marido.
  • Ana alabó el arte de su marido.
  • Oh, ¿quién es aquí el marido?
  • Me voy, que está mi marido solo.
  • Hay que hablar antes a tu marido.
  • Su marido no había llegado aún.
  • Y esta amiga tiene un marido que.
  • Pues sí, Manuela dijo el marido.
  • él era al fin un marido burlado.
  • ¿Que no le quiere como a marido?
  • Te lo confieso, marido de mi alma.
  • Su marido es no sé qué del tren.
  • Buscarle un marido, no podía ser.
  • ¡ay, Dios mío!, vio a su marido.
  • Aquí no veo más que a mi marido.
  • Poco después llamaba a su marido.
  • Por obedecer a su marido, es claro.
  • ¡A su marido! (tomándolo a broma).
  • Su señor marido pide como un santo.
  • Y el marido no venía, por supuesto.
  • ¿A que tu marido es de mi opinión?
  • Es mi marido, y queremos estar juntos.
  • Pero su marido de usted no hará nada.
  • ¡Ca! Somos marido y mujer decía él.
  • Bailé con él porque quiso mi marido.
  • La mujer no debe apartarse del marido.
  • Ana contempló en silencio a su marido.
  • ¡Y tantísimo como quería a su marido!
  • Esto mismo hicieron Jacinta y su marido.
  • Está tocada, tan tocada como su marido.
  • Marido mío, ¿quieres que te quiera yo?
  • Diga usted, tía, ¿ha venido mi marido?
  • Decía su mamá que era el marido modelo.
  • Marido y señor mio, ¿adónde os llevan?
  • Jacinta advirtió que su marido sollozaba.
  • Mi marido es bueno como los panes de Dios.
  • A él le protegió mucho mi primer marido.
  • También dijo terribles cosas a su marido.
  • La Regenta notó la ausencia de su marido.
  • Tiene usted la misma estatura de mi marido.
  • Y no había sido así en vida de su marido.
  • Que procures unirte otra vez con tu marido.
  • Tu marido es mío y te lo tengo que quitar.
  • Usted está casada y no quiere a su marido.
  • La madre se amoscaba, pero iba a su marido.
  • Si esto sigue dijo, despertaré a mi marido.
  • Teresa debía saber dónde estaba su marido.
  • Jacinta miraba al suelo más que a su marido.
  • Es preciso que te vuelvas a unir a tu marido.
  • ¿Quiere que le haga el almuerzo a su marido?
  • Se me figura que marido y mujer allá se van.
  • Pero en casa debía ser un marido insufrible.
  • Marido y señor mío, ¿adónde os me llevan?
  • No dudaba ni tanto así del amor de su marido.
  • Cree que tu pobre marido iba de muy mal humor.
  • Creía firmemente que su marido era un idiota.
  • Cosas de ese respondía aludiendo a su marido.
  • Yo también soy cómica, soy lo que mi marido.
  • Enfrente su marido, blandiendo un arma enorme.
  • El marido continuaba encerrado en su prudencia.
  • Ayúdame, y luego harás el té para tu marido.
  • Ahora la tecla que me falta tocar es tu marido.
  • Ayúdame, que bien lo necesita tu pobre marido.
  • Su marido acogía con gruñidos estas noticias.