Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra martillo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra martillo en el contexto de una oración.

Término martillo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "martillo" aquí tienes una selección de 23 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra martillo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Traed un martillo.
  • Alguien fué por el martillo.
  • Sobre todo, el martillo atronaba la casa.
  • Mi corazón palpita ahora como un martillo de fragua.
  • No salta aquí una idea aunque me dé con un martillo.
  • El corazón me golpeaba en el pecho como un martillo de fragua.
  • Al dejar el martillo para coger la sierra don Víctor vio a su mujer.
  • Allí empezaba lo que llamaban el martillo, o sea el crucero del vastísimo local.
  • Los calafates van clavando gruesos clavos en el costado del barco, a golpes de martillo.
  • Ni abriendo con martillo un boquete en aquellas cabezas de piedra, lograría meter la luz de la verdad.
  • Ya no forraba el martillo con bayeta, no, el hierro chocaba contra el hierro, el estrépito era horrísono.
  • Llevaba un bastón grueso, cuyo mango era un martillo, y volvía de sus paseos con los bolsillos llenos de piedras.
  • Y en todas las calles, en todas las casas, en todos los rincones suena el afanoso y sonoro tac tac del martillo sobre la horma.
  • Los cubiertos de plata antigua, piezas soberbias labradas a martillo y heredadas del Fraile, fueron colocados junto a los platos.
  • Sostenía que ella no necesitaba que sus papás le comprasen muñecas, porque las hacía con un martillo, vistiéndolo con una toalla.
  • Y, de cuando en cuando, se oye también el golpe del martillo del reloj, voz de muerte apagada, sombría, que tiene en el valle un triste eco.
  • Enfrente don Víctor, un poco alegre, fingía enamorar a Visitación y recitaba versos de sus poetas adorados y repetía hasta parecer un martillo.
  • Los más opulentos dábanse tono con su pedazo de turrón del que se parte con martillo, y la que había traído una granada tenía buen cuidado de que la vieran.
  • Cuando el fondo disminuía, el contramaestre subía al castillo de proa, y quedaba de guardia con el martillo en la mano, esperando la orden para dejar caer el ancla.
  • Ya estaba allí la parroquia, ¡Abajo el muerto! Y en el salón sonaron los golpes del martillo sobre las tachuelas del féretro, que el eco repetía con extraña sonoridad.
  • Sabía pescar al martillo, procedimiento que se reduce a golpear algunas losas del fondo del río y luego a levantarlas, con lo que quedan las truchas que han estado debajo inmóviles y aletargadas.
  • Y de la faringe del borracho salían, como arrullos de tórtola, gritos sofocados de protesta, de una protesta monótona, inarticulada, que era a su modo expresión de una idea fija, o mejor, de un odio clavado en aquel cerebro con el martillo de la manía.
  • Como un dómine que repite la declinación a sus discípulos, machacando sílaba tras sílaba, cual si se las claveteara en el cerebro a golpes de maza, Don Evaristo, la mano derecha en el aire, actuando a compás como un martillo, iba incrustando en el caletre de su alumna estas palabras.