Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "martín" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra martín para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Dijo Martín.
- Dijo Martín.
- Dijo Martín.
- Martín calló.
- Le dijo Martín.
- Yo dijo Martín.
- Se dijo Martín.
- Martín pensaba.
- Se dijo Martín.
- Martín, ¿y tú?
- Pregunto Martín.
- Martín se quedó.
- Preguntó Martín.
- Preguntó Martín.
- Preguntó Martín.
- Preguntó Martín.
- Preguntó Martín.
- Preguntó Martín.
- Preguntó Martín.
- Preguntó Martín.
- Preguntó Martín.
- Preguntó Martín.
- Preguntó Martín.
- Preguntó Martín.
- Mirar dijo Martín.
- Martín Tellagorri.
- Martín se acostó.
- ¿Eres tu, Martín?
- ¿Qué tal, Martín?
- Martín reflexionó.
- Le preguntó Martín.
- La preguntó Martín.
- Martín quedó helado.
- ¡Yo! exclamó Martín.
- Sí, para dijo Martín.
- Martín entró en Urbia.
- Martín quedó atónito.
- Te van a matar, Martín.
- Don Martín era tremendo.
- Martín quedó asombrado.
- ¿Dónde estará Martín?
- Bueno, baja dijo Martín.
- Martín ha podido escapar.
- Eso debe ser dijo Martín.
- Martín no quiso discutir.
- Y Martín se echaba a reir.
- Se llama Martín Zalacaín.
- Sí dijo Martín avanzando.
- ¿Has tenido miedo, Martín?
- A todo dijo Martín que sí.
- Martín se quedó pensativo.
- Martín se quedó encerrado.
- Exclamó Martín incomodado.
- ¡Bautista! exclamó Martín.
- Buena puntería dijo Martín.
- La guerra acaba dijo Martín.
- Martín esperó en su alcoba.
- Allí no le quería a Martín.
- Martín retrocedió espantado.
- Martín, hijo mío, yo me voy.
- Vamos dijo Martín a Bautista.
- ¿Pero dónde estará Martín?
- Martín se encogió de hombros.
- Nada tememos contestó Martín.
- Preguntó Ospitalech a Martín.
- Martín sabía que no deliraba.
- Martín se asomó a la ventana.
- Una pregunta sólo dijo Martín.
- Se deslizó Martín y luego ella.
- Tenía Martín serenidad y calma.
- ¡Que barbarie! exclamó Martín.
- ¡Vamos! ¡Animo! decía Martín.
- Preguntó Martín a la señorita.
- ¡Hermoso día! murmuró Martín.
- No tanto como usted dijo Martín.
- ¡Hola, querido Martín! le dijo.
- Preguntó la superiora a Martín.
- ¿Es usted don Martín Zalacaín?
- Martín se tendió en la muralla.
- ¡Oh, Martín! sollozó Catalina.
- Pues que es antepasado de Martín.
- Martín le explicó sus proyectos.
- Sí, pero ahora no vayas, Martín.
- No vayas a dejarme viuda, Martín.
- No serán las brujas dijo Martín.
- Don Martín no quería ver a nadie.
- Si no me expongo replicaba Martín.
- Martín se colocó entre el público.
- Martín no se había enterado de nada.
- Martín vió que el domador le miraba.
- Es algún contrabandista dijo Martín.
- Saludó Martín y se fué a la posada.
- Cuando usted quiera contestó Martín.
- Son los guiris dijo Bautista a Martín.
- ¡Yo! ¡A la escuela! exclamaba Martín.
- ¡Bien! Corre, Martín gritaba Bautista.
- Entró Martín en el caserío Zalacaín.
- Es Cataliñ, la de Ohando decía Martín.
- Hola, Bautista dijo Martín burlonamente.
- Martín se acercó y entregó los sobres.