Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra matado

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra matado en el contexto de una oración.

Término matado: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "matado" aquí tienes una selección de 34 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra matado para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡la han matado!
  • ¡la ha matado.
  • Han matado a uno.
  • Me la han matado.
  • Pero no la he matado.
  • Han matado al capitán.
  • ¡a esta la han matado.
  • Ha matado ya tres maridos.
  • Lo había matado, era verdad.
  • Si le habré matado sin querer.
  • Pero sí que la hubiese matado.
  • ¿te han matado, o qué es esto?
  • Señor juez, yo no he matado a mi mujer.
  • ¡Señora y soberana! ¿Le habían matado?
  • Aunque después me hubieras matado a mí también.
  • ¡la hemos matado! ¿No la he matado yo más que nadie?
  • El capellán no vacila, no discurre quién le habrá matado.
  • A éstos los habían matado los chinos por haberles engañado.
  • Porque usted me la ha matado, so verdugo, caribe, usted, usted.
  • Maxi, Maxi, si me hubieras dado un tiro, me habrías matado menos.
  • Ella hubiera buscado a su papá y él hubiera matado muchos moros.
  • Habían matado la república, que ciertamente por estólida merecía la muerte.
  • Mi conciencia está hoy tan tranquila no habiendo matado, como firme y decidida estuvo cuando pensé matar.
  • ¡Hija de mi alma, me la han matado, me la han matado, me la han asesinado! ¡Ay, qué carnicería!, ¡cómo está!
  • Decían que había matado a Demetria, su segunda mujer, y cometido otros nefandos crímenes, violencias y atropellos.
  • El juez, por la tarde, fué a ver al tío Garrota a la cárcel, y dijo que empezaba a creer que el prendero no había matado a su mujer.
  • Por indicios, por instinto, la gente adquirió la convicción de que el tío Garrota, aunque capaz de matar a su mujer, no la había matado.
  • Así hacía cerca quinientos años había matado también a traición Velche de Micolalde, deudo de los Ohando, a Martín López de Zalacaín.
  • Él, él era el marido, pensaba, y no aquel idiota, que aún no había matado a nadie (y ya era medio día) y que debía de saberlo todo desde las siete.
  • Y los pobres animales en vano protestaban con tiernos balidos, pues no los oía el pastor, ocupado en relatar con fruición la agonía del último francés matado por él.
  • Y seguía firme, impasible, cada vez más pálido, con los ojos entumecidos y rojos, preguntando si Copa había ya matado un par de pollos para la cena y dando instrucciones sobre el modo de guisarlos.
  • Como yo no sabía más historia que la que aprendí en la Caleta, para mí era de ley que debía uno entusiasmarse al oír que los españoles habían matado muchos moros primero, y gran pacotilla de ingleses y franceses después.
  • La maldita fragata inglesa nos daba caza, y como era más velera que la nuestra, no pudimos zafarnos y tuvimos también que arriar el trapo a las tres de la tarde, cuando ya nos habían matado mucha gente, y yo estaba medio muerto sobre el sollao porque a una bala le dio la gana de quitarme la pierna.
  • Allí, en vez de las historias del buen truhán Fernando de Amezqueta, tuvieron que oir, contada por una vieja, la historia de don Teodosio de Goñi, un caballero navarro que, después de haber matado a su padre y a su madre, engañado por el Diablo, se fué de penitencia al monte con una cadena al pie, hasta que, pasados muchos años y siendo don Teodosio viejo, se le presentó un dragón, y ya iba a devorarle, cuando apareció el arcángel San Miguel y mató al dragón y rompió las cadenas al caballero.