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Ejemplos de oraciones con la palabra matando

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra matando en el contexto de una oración.

Término matando: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "matando" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra matando para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Le van matando, pero por consunción.
  • Un centigramo, para irme matando lentamente.
  • Pero él no podía venir, porque estaba matando moros.
  • Media hora después Frígilis tomaba el desquite matando un soberbio pato marino.
  • Cualquiera, al oirle, hubiese creído que se estaban matando continuamente en Alcolea.
  • Por culpa de un grabado en que aparecían no se sabe qué reyes de España matando toros.
  • Acabaría matando tontamente como el pobre Barret, y muriendo como él, en perpetuo encierro.
  • Sintió miedo viendo á su padre correr por el camino con la escopeta preparada, ansioso de dar desahogo á su furor matando.
  • , nada más que precursores, y cuanto des a luz, tú y yo habremos cumplido nuestra misión, y nos liberaremos matando nuestras bestias.
  • Iba y venía por las veredas que el paso traza en los terrenos, matando la yerba, y a ratos sentábase al sol, cuando este no picaba mucho.
  • Y de ello tienen ustedes la culpa continuó engrosando la voz y poniéndose muy encarnada, sí señor, ustedes que ofenden a Dios matando tanta gente.
  • La inmensa tristeza, el horror infinito de la ingratitud del hombre matando a Dios, absurdo de maldad, los sintió Fortunato en aquel momento con desconsuelo inefable, como si un universo de dolor pesara sobre su corazón.
  • Pasaron los esposos una mala noche por aquella estepa, matando el frío muy juntitos bajo los pliegues de una sola manta, y por fin llegaron a Córdoba, donde descansaron y vieron la Mezquita, no bastándoles un día para ambas cosas.
  • ¡Estarse una matando toda la vida prosiguió ella, para sacar adelante al dichoso sobrinito, sortearle las enfermedades a fuerza de mimos y cuidados, darle una carrera quitándome yo el pan de la boca, hacer por él lo que no todas las madres hacen por sus hijos para que al fin!
  • Híceme cargo de todo lo que había pasado durante mi enfermedad, que más bien me parecía sueño, y vi la infidelidad de esa desgraciada, vi también que tenía una cría, y la claridad de aquella razón nueva y robusta que yo había echado, me hizo ver un caso de aplicación de la justicia, y consideré que era de mi deber contribuir a la extirpación del mal en la humanidad, matando a esa infeliz, con lo cual la redimía, porque yo he dicho siempre.