Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "matarla" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra matarla para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Puede matarla.
- Puede matarla.
- Hasta de matarla.
- ¿Quién quiere matarla?
- Pero tanto rezar puede matarla.
- Que a esa mujer hay que matarla.
- Claro, la bestia hay que matarla.
- Y después matarla o arrancarle la lengua.
- A la niña la robarían para matarla de hambre.
- ¡La mato! ¡la mato! Dejadme, que quiero matarla.
- La tenía en sus manos, podía matarla, debía matarla.
- Mas Primitivo es abonado para matarla antes que tal suceda.
- Que hagas lo que debiste hacer, matar a esa indina, matarla.
- Y ya ves, antes de matarla hay que ver si tenemos derecho para ello.
- ¡Y yo, por no matarla a ella con el susto, iba a dejar que otra vez.
- Sí, de padre dulce, indulgente y deseoso de cuidados y atenciones! ¡Matarla! eso se decía pronto ¡pero matarla!
- Sentía la herida, comprendía todo lo ingrata que era ella, pero no la aborrecía, no quería, no podría matarla.
- Una impresión extraordinaria lo mismo de dolor que de alegría, mejor si era dolorosa, podía matarla en pocas horas.
- El de las monjas aseguraba que no, y que sacarla de allí, sola, separarla de sus queridas compañeras, de su vida regular, hubiera sido matarla.
- Y, sin saber la causa de alboroto semejante, deducía que el señorito estaba atrozmente enfadado, que iba a pegar a la señorita, a matarla quizás, a deshacer a don Julián, a echar abajo los altares, a quemar tal vez la capilla.
- Solíamos contar a don Alonso cómo al sentarse en la mesa nos decía males de la gula (no habiéndola él conocido en su vida), y reíase mucho cuando le contábamos que en el mandamiento de No matarás, metía perdices y capones, gallinas y todas las cosas que no quería darnos, y, por el consiguiente, la hambre, pues parecía que tenía por pecado el matarla, y aun el herirla, según regateaba el comer.