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Ejemplos de oraciones con la palabra material

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra material en el contexto de una oración.

Término material: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "material" aquí tienes una selección de 37 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra material para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • La vida material era buena.
  • Pero no sea usted tan material.
  • Pero es material, no tiene nada que ver con el alma.
  • Sí, sí, era material o lo parecía, ¿por qué no?
  • No era tortas y pan pintado la limpieza material del archivo.
  • Lo malo será que los navíos carezcan también de buen material.
  • No es de fe repetía en mi opinión, creer que ese fuego es físico, material.
  • Esta desigualdad orgánica se reflejaba en su manera de ser espiritual y material.
  • Él creía firmemente que no había más amor que uno, el material, el de los sentidos.
  • Sí, el placer era puramente material, pero su intensidad le hacía grandioso, sublime.
  • Todo se lo quería hacer ella, sin ceder al ama más que la parte material de la cría.
  • A medida que las niñas iban creciendo, disminuía para la madre parte del trabajo material.
  • A esta modestia material y grosera le obligaba su filosofía, que cada vez le parecía más firme.
  • Quintanar mostraba gran empeño en sostener que el fuego de que se trataba no era material, era simbólico.
  • Volvía de sus correrías por el campo, como la abeja con el jugo de las flores, con material para su poema.
  • Pero nunca, como en aquella temporada, vio desarrollarse la existencia material con tanta plenitud y lozanía.
  • No que él, don Robustiano Somoza, hombre científico ante todo, creyese en la eficacia material de la religión.
  • Asciende a ambición la codicia, y el fin material se sacrifica, en ocasiones, al fin ideal de la victoria por la victoria.
  • Y Ana, con irresistible ímpetu de fe ostensible, viva, material, fortísima, se puso de rodillas sobre el lecho, toda blanca.
  • El presidente del Casino en tanto, acariciando con el deseo aquel tesoro de belleza material que tenía en los brazos, pensaba.
  • Y sentía una extraña pereza su cuerpo, un egoísmo material que le pareció a don Víctor indigno de él y de las circunstancias.
  • Era una especie de placer material, pensaba De Pas, el que sentía comparando sus ilusiones de la infancia con la realidad presente.
  • Aquello que él llamaba placer material y tenía mucho de pueril, era el consuelo de su alma en los frecuentes decaimientos del ánimo.
  • Mis recuerdos, que son clarísimos en todo lo pintoresco y material, apenas me sirven en lo relativo a operaciones que entonces no comprendía.
  • Ana sentía un placer puramente material, pensaba ella, en aquel sitio de sus entrañas que no era el vientre ni el corazón, sino en el medio.
  • Toda la tarde estuvieron platicando acerca de la ida al convento y también sobre cosas relacionadas con la parte material de su existencia futura.
  • Pero en el material sí, por lo cual no pensó nunca en afiliarse a ninguna de las órdenes religiosas más o menos severas que hay en el orbe católico.
  • Estaba allí casi siempre hasta la hora de cenar, y esta necesidad material la despachaba en un decir Jesús, dando prisa a la criada, a su mujer, a las niñas.
  • Llegada la noche, deseaba ardientemente que el sobrino entrase de la calle para descargar sobre él todo el material de lavas que el volcán de su pecho no podía contener.
  • Estás perdonado dijo la esposa, arreglándose el cabello que Santa Cruz le había descompuesto al acentuar de un modo material aquellas expresiones tan sabias como apasionadas.
  • Mas cuando puso en él la atención sintió un miedo parecido al del ataque nervioso más violento, pero mezclado con un placer material tan intenso, que no lo recordaba igual en su vida.
  • Yo creo que esta certeza y la imposibilidad material de evitarlo, sintiéndose con fuerzas para ello, perturbaron profundamente su alma, capaz de las grandes acciones, así como de los grandes pensamientos.
  • También era muy de su gusto que la pusieran en la cocina a las órdenes de la hermana cocinera, y era de ver cómo fregaba ella sola todo el material de cobre y loza, mejor y más pronto que dos o tres de las más diligentes.
  • ¡No sea usted malo! ¡No sea usted tan material! responde ella, turbándose como una niña aturdida que sospecha haber sido indiscreta, y clava en el mancebo los ojos risueños, arrugaditos, que Visitación cree que echan chispas.
  • El Magistral había sido pastor en los puertos de Tarsa ¡y era él, el mismo que ahora mandaba a su manera en Vetusta! En este salto de la imaginación estaba la esencia de aquel placer intenso, infantil y material que gozaba De Pas como un pecado de lascivia.
  • Aquellas paredes frías, aquella especie de descanso de los santos a las horas en que cesa la adoración, le recordaban por extrañas analogías que establecía el cerebro, enfermo acaso, le recordaban la fatiga de los reyes, la fatiga de los monstruos de ferias, la fatiga de cómicos, políticos, y cuantos seres tienen por destino darse en público espectáculo a la admiración material y boquiabierta de la necia multitud.
  • Si se encontrase allí algún maestro de la escuela pictórica flamenca, de los que han derramado la poesía del arte sobre la prosa de la vida doméstica y material, ¡con cuánto placer vería el espectáculo de la gran cocina, la hermosa actividad del fuego de leña que acariciaba la panza reluciente de los peroles, los gruesos brazos del ama confundidos con la carne no menos rolliza y sanguínea del asado que aderezaba, las rojas mejillas de las muchachas entretenidas en retozar con el idiota, como ninfas con un sátiro atado, arrojándole entre el cuero y la camisa puñados de arroz y cucuruchos de pimiento! Y momentos después, cuando el gaitero y los demás músicos vinieron a reclamar su parva o desayuno, el guiso de intestinos de castrón, hígado y bofes, llamado en el país mataburrillo, ¡cuán digna de su pincel encontraría la escena de rozagante apetito, de expansión del estómago, de carrillos hinchados y tragos de mosto despabilados al vuelo, que allí se representó entre bromas y risotadas! ¿Y qué valía todo ello en comparación del festín homérico preparado en la sala de la rectoral?