Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "mató" aquí tienes una selección de 28 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra mató para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Que te mato.
- Pero no mató.
- Mato porque me engañó.
- Hijo de mi vida, le mató.
- ¡Vete ó te mato! ¡Irse!
- Si la mato no hay lección.
- Idiotas ¿que, por qué mato?
- Y, al fin, cerrados, se mató la luz.
- Que pudo matarle de un tiro y no le mató.
- La mato, le saco los ojos, le arranco el corazón.
- ¡La mato! ¡la mato! Dejadme, que quiero matarla.
- Quintanar, por gusto, mató un cuervo que no recogió.
- La que dicen mató a su marido con una aguja de coser serones.
- Reza lo que tengas que rezar, porque antes de las nueve te mato.
- Es que yo gritó el ex alcalde mato un canónigo como un mosquito.
- Porque si le encuentro y no quiere venir, me mato, juro que me mato.
- El pueblo continuó el otro sin hacer caso mató a Luis diez y seis.
- Padecí también furor de homicidio, y por poco mato a mi tía y a Papitos.
- El día menos pensado mato todos los animalitos, y se acabó la diversión.
- O subo y la mato ahora mismo, antes que llegue Tomás, o ya no la mato hoy.
- (echándose para atrás y expresándose siempre en voz muy baja), hoy mato yo.
- A la segunda andanada, el palo mayor quedó hecho trizas, como el tubo de una pipa de barro, y mató a otro marinero.
- La verdad, si me dicen que Fulano hizo un robo, o que mató o calumnió o armó cualquier gatería, me indigno, y si le cogiera, créelo, le ahogaría.
- Los mato a los dos porque olvidé lo que oí al médico de ella, olvidé que ubi irritatio ibi fluxus, olvidé ser con ella tan grosero como con otras, olvidé que su carne divina era carne humana.
- Porque sus ojos se clavaban en los míos y me llamaban hermano mayor del alma al compás de sus labios que también lo decían sonriendo, mato porque debo, mato porque puedo, porque soy fuerte, porque soy hombre.
- Señor, yo he venido desde Sevilla siguiendo seis hombres los más facinorosos del mundo, todos ladrones y matadores de hombres, y entre ellos viene uno que mató a mi madre y a un hermano mío por saltearlos, y le está probado esto.
- Y mañana, cuando salga en los periódicos la extensa relación de lo ocurrido, no podréis imaginaros que la fiera en figura humana que mató al rival, a la novia y hasta a la mamá, si es que se decide a bajar, era el joven dulce y simpático que, pálido como un muerto, estaba hecho un poste cerca del cafetín.
- Allí, en vez de las historias del buen truhán Fernando de Amezqueta, tuvieron que oir, contada por una vieja, la historia de don Teodosio de Goñi, un caballero navarro que, después de haber matado a su padre y a su madre, engañado por el Diablo, se fué de penitencia al monte con una cadena al pie, hasta que, pasados muchos años y siendo don Teodosio viejo, se le presentó un dragón, y ya iba a devorarle, cuando apareció el arcángel San Miguel y mató al dragón y rompió las cadenas al caballero.