Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra máximo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra máximo en el contexto de una oración.

Término máximo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "máximo" aquí tienes una selección de 27 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra máximo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Diga, Máximo.
  • ¿Qué quiere, señorito Máximo?
  • Todos somos pecadores, don Máximo.
  • Francamente, don Máximo, acierta usted.
  • ¿Qué ocurrirá por allí, don Máximo?
  • Máximo se echó a reír, saboreando el ron.
  • Máximo Juncal venía un día sí y otro no.
  • Máximo recobró la seriedad para contestarla.
  • Máximo apenas salía del cuarto de la paciente.
  • Y como don Máximo dice que el baño le conviene.
  • El fogón era un dios y él su Pontífice Máximo.
  • Máximo Juncal refirió a Julián pormenores interesantes.
  • Máximo Juncal no atravesará más las puertas de esta casa.
  • Abajo, Máximo Juncal se lavaba las manos en la palangana de peltre sostenida por Sabel.
  • ¡Vaya unas cosas que tiene el señor don Máximo! ¿Cómo he de estar de acuerdo con Suñer?
  • , a don Máximo Juncal, que no piensa más que en política, todo se le vuelve hablar de eso.
  • No, señor contestó Máximo desliendo el azúcar con la cucharilla y echando ron en el café.
  • Cuando el señorito salió, Máximo se sirvió otra copa de ron y dijo en confianza al capellán.
  • Y, en realidad, si Julián fuese capaz de amostazarse, habría de qué con las noticias que traía Máximo.
  • Entró Primitivo, y sin mostrar alteración ni susto dijo que subiese don Máximo, que al capellán le había dado algo.
  • Para Máximo Juncal, inmoralidad era sinónimo de escrofulosis, y el deber se parecía bastante a una perfecta oxidación de los elementos asimilables.
  • No así Julián, que asustado por el hondo silencio que siguió al diálogo de Máximo y Sabel, interrogó indirectamente para saber qué encerraba la caja misteriosa.
  • En la antesala de la cocina se dio de manos a boca con Máximo Juncal, el médico de Cebre, con bufanda de lana gris arrollada al cuello, chaquetón de paño pardo, botas y espuelas.
  • Máximo Juncal, el médico, recién salido de las aulas compostelanas, soltó varias puntadas sobre política, y también malignas pullas referentes al grave escándalo que a la sazón traía muy preocupados a los revolucionarios de provincia.
  • Julián se limitaba a deplorar tamaños excesos, y a desear que las cosas se arreglasen, lo cual no daba tela a Máximo para armar una de sus trifulcas favoritas, tan provechosas al esparcimiento de su bilis y tan fecundas en peripecias cuando tropezaba con curas ternes y carlistas, como el de Boán o el Arcipreste.
  • XVII Que Máximo Juncal, ya que es su oficio, reconozca detenidamente la cuenca del río lácteo de la poderosa bestiaza, conducida por el marqués de Ulloa, no sin asombro de las gentes, en el borrén delantero de la silla de su yegua, por no haber en Castrodorna otros medios de transporte, y no permitir la impaciencia de don Pedro que el ama viniese a pie.
  • Y Máximo Juncal, que aunque gran apologista de los artificios higiénicos lo era también de las milagrosas virtudes de la naturaleza, hallaba alguna dificultad en conciliar ambos extremos, y salía del paso apelando a su lectura más reciente, El origen de las especies, por Darwin, y aplicando ciertas leyes de adaptación al medio, herencia, etcétera, que le permitían afirmar que el método del ama, si no hacía reventar como un triquitraque a la criatura, la fortalecería admirablemente.