Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "medicina" aquí tienes una selección de 64 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra medicina para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La medicina esa.
- Dice que es medicina.
- La sala era de Medicina.
- Era la hora de una medicina.
- ¿Pero no es esta la medicina?
- Le daba miedo aquella medicina.
- Y voy a arreglarte esa medicina.
- Deme la medicina, esos polvos amarillos.
- Porque esto es la medicina de tu conciencia.
- Debía de saber más que él de medicina moderna.
- No sabía medicina, pero sabía con quién trataba.
- Empezó a pensar si la medicina no serviría para nada.
- Aquí, entre tanta medicina, ¿no hay nada que le cure la cabeza?
- Andrés Hurtado pudo comprobarlo al comenzar a estudiar Medicina.
- La del Banco creía en la medicina casera y renegaba de los médicos.
- Cuando Ballester le propuso que tomara la medicina, replicó la joven.
- En mis ratos de ocio he leído libros de medicina, conozco el Jaccoud.
- Como Don Evaristo se preciaba de saber algo de medicina, tomole el pulso.
- Era demasiado escéptico en cuestiones de medicina para hacer imprudencias.
- Llevaba un vaso con medicina, tapado con un papel a estilo de botica antigua.
- No solamente matemática dijo, mas teología, filosofía, música y medicina.
- Distracción útil, que se aprovecha como una medicina insípida, pero eficaz.
- Varios libros ya antiguos de Medicina y de Biología, le dió su tío Iturrioz.
- Usted piensa en todo menos en lo que es Medicina le dijo a Andrés con severidad.
- Seis gotas nada más de esta medicina en un vaso de agua, y me las darás a beber.
- Echábalas de sí como enfermera que administra la inútil medicina al agonizante.
- Sí, sí, nervioso afirmó Santa Cruz como si tuviera en el dedillo toda la medicina.
- Cuando concluyó el bachillerato se decidió a estudiar Medicina sin consultar a nadie.
- He encontrado que en el amor, como en la medicina de hace ochenta años, hay dos procedimientos.
- Sabía poco de Medicina, y no tenía afición más que por la historia y las cuestiones de monedas.
- Tú podrás creerlo o no creerlo, como un enfermo puede tomar o no la medicina que el médico le da.
- Quiso despedirse primero de ésta, a solas, y aprovechó un momento en que vino a traerle la medicina.
- Pues en caso de medicina, decía que Galeno no supo la mitad que él para muela, desmayos, males de madre.
- Maxi, al tomarle el pulso, echó por aquella boca una retahíla de frases de medicina, concluyendo por decir.
- Si no leyeras librotes de Medicina no se te ocurrirían esos disparates opinó ella sacándole los pantalones.
- ¡La medicina progresa tanto! Y además, se podía morir sin grandes dolores, por más que Frígilis lo negaba.
- Confeccionada la medicina en un dos por tres, volvió Ballester a coger la vara, y continuó la filípica de este modo.
- ¡Pero si yo niego la menor, so alcornoque! En medicina no hay mayores ni menores, ni judías ni contrajudías, señor tahúr.
- Le suplicaba que se cuidase, se lo pedía con voz de madre cariñosa que ruega al hijo de sus entrañas que tome una medicina.
- Existía entre los estudiantes de Medicina una tendencia al espíritu de clase, consistente en un común desdén por la muerte.
- El Magistral, con una mirada sola, comprendió que su cliente ( él era un médico del espíritu ) se resistía a tomar la medicina.
- Hacía tres años que estaba abonado al segundo curso de la Facultad de Medicina, consecuencia heroica de la que no estaba arrepentido.
- ¡Si no lloro! y se enjugaba los ojos con el dorso de la mano izquierda mientras con la otra temblorosa, sostenía el vaso de la medicina.
- Después se puso mucho mejor, lo cual dio motivo a que le dijeran, como es uso y costumbre, que la religión es medicina del cuerpo y del alma.
- Aquello era, con relación a la filosofía, lo que son los específicos de la cuarta plana de los periódicos respecto a la medicina verdadera.
- Uno de ellos era un hombrecito bajito, cínico y rubio, que había llegado a olvidar sus estudios de cura y adquirido afición por la Medicina.
- Y cuando tomé la medicina aquella que sabía tan mal, me dio mi tía dos duritos, y cada vez que había que tomar purga un durito o medio durito.
- Hoy estaba haciendo una medicina para un enfermo de los ojos, y en vez del sulfato de atropina puse el de eserina, que es la indicación contraria.
- Era un estudiante de Medicina, famoso entre los de su Facultad como hábil tocador de guitarra, alegre confeccionador de chistes y calavera de los más audaces.
- Éste le dió la razón al borracho, y no sólo le recomendó que bebiera todos los días un poco de aguardiente, sino que le recetó una medicina hecha con ron.
- Consideraba, y quizá tenía razón, que la verdadera moral del estudiante de Medicina estribaba en ocuparse únicamente de lo médico, y fuera de esto, divertirse.
- Este Orfila era un estudiantillo de último año de Medicina, que se llamaba lo mismo que el célebre doctor, y curaba, es decir, recetaba a los amigos y a las amigas de los amigos.
- Pues yo sé más que todos ustedes vociferó un pollo que imitaba a Zamacois, a Luján, a Romea, el sobrino, a todos los actores cómicos de Madrid, donde acababa de licenciarse en Medicina.
- Acostumbrada ella a estudiarle la cara, para ver cómo andaba de salud, y el tal semblante era un libro en que la buena señora había aprendido más Medicina que Farmacia su sobrino en los textos impresos.
- La fatiga del paseo y de la escalera le duraba aún cuando vio entrar al más simpático de los doctores, Moreno Rubio, despidiendo tufo de alegría, como un preservativo contra las tristezas de la medicina.
- Por la plazuela de las de Pajares desfilaron los de Medicina y Derecho, y en torno de la enhiesta bandera amarilla o roja, las músicas rompieron a tocar alegres valses, que rápidamente poblaban los balcones.
- Y siguió echando términos de medicina por aquella boca, pues entonces le daba por leer libros de esta ciencia, y con una idea tomada de aquí y otra de allá hacía unos pistos que eran lo que había que ver.
- Pero así como el enfermo que no toma la medicina o que oculta su enfermedad, y el sano que no sigue el régimen que se le indica para conservar la salud, a sí mismos se hacen daño, a sí propios se engañan.
- No sé si un clavo saca otro clavo en medicina, ni si la mancha de la borrachera con otra verde se quita, pero don Santos es un tonel en persona y tiene más espíritu de vino en el cuerpo que sangre en las venas.
- Pero él creyó oportuno mostrarse cariñoso, y la hizo sentar a su lado para pasarle la mano por la cara y hacerle algunas zalamerías de las que se emplean con los niños cuando se les quiere hacer tomar una medicina.
- La clase de Química general del año preparatorio de Medicina y Farmacia se daba en esta época en una antigua capilla del Instituto de San Isidro convertida en clase, y ésta tenía su entrada por la Escuela de Arquitectura.
- El gordo Arnaiz y su amigo Pastor, el economista, sostenían que todos los grandes problemas se resuelven por sí mismos, y Don Pedro Mata opinaba del propio modo, aplicando a la sociedad y a la política el sistema de la medicina expectante.
- ¡Bien te he entendido! dije yo entre mí ¡maldita tanta medicina y bondad como aquestos mis amos que yo hallo hallan en la hambre! Púseme a un cabo del portal y saqué unos pedazos de pan del seno, que me habían quedado de los de por Dios.
- ¿Cómo revelar la manía de la señorita Carmen, empeñada en casarse contra viento y marea de su padre, con un estudiantillo de medicina, un nadie, hijo de un herrador de pueblo (¡oh baldón para la preclara estirpe de los Pardos!), un loco de atar que la comprometía siguiéndola por todas partes a modo de perrito faldero, y de quien además se aseguraba que era un materialista, metido en sociedades secretas?