Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra merecía

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra merecía en el contexto de una oración.

Término merecía: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "merecía" aquí tienes una selección de 29 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra merecía para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿No lo merecía?
  • El caso merecía examinarse.
  • Quizás la víctima merecía serlo.
  • ¡Todos la abandonaban! Lo merecía, pero.
  • ¿No merecía él ser el primero de la diócesis?
  • Él sí que no merecía besar el polvo que pisaba aquella señora.
  • El danzante de Juan no merecía tal joya, por ser muy dado a picos pardos.
  • A pesar del concepto que le merecía su marido, doña Manuela fue honrada.
  • Y esto bien lo merecía, pues por su maldad me venían tantas persecuciones.
  • Habían matado la república, que ciertamente por estólida merecía la muerte.
  • Y dígame, ¿no merecía el morrazo que le di con la llave por afrentar a nuestra amiguita?
  • Esto quedaba prohibido, pero ella sería considerada como sobrina de quien tantos elogios merecía.
  • En efecto, la familia del corredor de obras (Mira el Río 12), merecía que alguien se interesara por ella.
  • Y después el castigo de sus pecados, si más castigo merecía que aquella obscuridad y aquel sopor del alma.
  • Uno de sus secretos era, que el Magistral merecía el nombre de sabio, pero no precisamente el de arqueólogo.
  • La fatiga y cierta superstición inconsciente les había hecho perder gran parte del respeto que merecía el difunto.
  • Oh el hombre que había reducido a tal estado al señor Barinaga era bien miserable, merecía la pública execración.
  • Gustaba de ocupar posiciones superiores a las que merecía, y recostaba en el marco de los espejos su cabeza calva y lustrosa.
  • Teresina creyó que el recado de las señoritas de Guimarán era cosa grave, y merecía la pena de infringir la regla general.
  • Santa Cruz, en su perspicacia, lo comprendió, y trataba de librar a su esposa de la molestia de complacer a quien sin duda no lo merecía.
  • Aquel noble esposo a quien debía la dignidad y la independencia de su vida, bien merecía la abnegación constante a que ella estaba resuelta.
  • Vieron entonces que Guillermina pasaba en dirección al cuarto de Severiana, y doña Lupe corrió a recibir de su boca augusta los plácemes que merecía.
  • ¡Qué no hubiera dado ella por insinuarle el modo de vengarse! Sí, bien merecía aquel hijo de las entrañas que se le arrancasen aquellas espinas del alma.
  • Otro miserable y además un estúpido que merecía cuanto mal le viniera encima, como él, como Ana lo merecían también, como lo merecía el mundo entero que era un lodazal.
  • Y el viejo, siempre circunspecto y bien portado, animándose con la imaginación, hacía ademanes tan enérgicos como incorrectos para manifestar el desprecio que le merecía el progreso condenado.
  • En el mío mi esposo merecía más de lo que yo le daba, pero advertida por el sabio poeta y por usted, ya voy poniendo más esmero en cuidar a mi Quintanar y en quererle como usted sabe que puedo.
  • Ella daría la victoria al que la merecía, al ángel bueno, que era un poco menos alto, que no tenía bigote (que siempre parecía bien), pero que era gallardo, apuesto a su modo, como se puede ser debajo de una sotana.
  • ¡Oh, qué grande hombre! ¡Y qué bien penetraba en el espíritu, y qué bien hablaba de lo que parece inefable, de los subterráneos de las intenciones, de las delicadezas del sentimiento! ¡Y cuánto le debía ella! ¿Por qué tanto interés si aquella pecadora no lo merecía?
  • Todos hablaban únicamente de los respetos que merecía el anciano pastor, un hombre que en sus mocedades se comía los franceses crudos, que había visto mucho mundo, y cuya sabiduría, demostrada con medias palabras y consejos incoherentes, inspiraba un respeto supersticioso á la gente de las barracas.