Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra meter

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra meter en el contexto de una oración.

Término meter: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "meter" aquí tienes una selección de 68 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra meter para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No es que yo me quiera meter.
  • Sólo te falta meter la otra.
  • Nicolás no le dejaba meter baza.
  • En todo quieren meter las narices.
  • Pero el otro no la dejaba meter baza.
  • Quería desabotonar la bata, y meter mano.
  • Prométeme que no te has de meter en nada.
  • Ese condenado se nos quiere meter por la popa.
  • Le quería meter grajea de plomo en el cuerpo.
  • Me dejé meter en las Micaelas y me dejé casar.
  • Ya sé que andas en si te vas o no a meter monja.
  • Me conviene usted, y yo le voy a meter en carrera.
  • Hablaba por los codos y no dejaba meter baza a los demás.
  • Ya veremos, ya veremos si se te puede meter en algún hueco.
  • Sin duda buscaba algún mueble debajo del cual se pudiera meter.
  • Si te empeñas en meter la cuchara, creo que lo vas a echar a perder.
  • Eso para que vuelvas, so tunanta, a meter tus dedos en el plato ajeno.
  • El único bastante listo para meter aquellas cosas en la cabeza de Ana.
  • Pues si no lo deseara ¿cómo me había de meter yo en semejante negocio?
  • Oír que se hablaba de Historia y no meter baza, era imposible para Izquierdo.
  • Vino, pues, Napoleón Bonaparte, y empezó a meter en cintura a aquella gente.
  • Luego pasó a la sala, seguida de doña Lupe, que quería meter baza a todo trance.
  • No me quiero meter en discusiones contigo, porque saldría con las manos en la cabeza.
  • Quitáronle la espada, salió a las voces el portero, y aun no los podía meter en paz.
  • Nuestro comandante mandó meter sobre estribor para atacar al abordaje al buque enemigo.
  • Quiero decir que no me libré del contagio de vuestra manía de meter chicos en esta casa.
  • Canto y repetición, hasta meter las cosas con un continuo martilleo en las duras cabezas.
  • Nada más que meter los dos billetes de dos mil reales dentro de un sobre y devolvérselos.
  • Y empezó a meter una parola tan grande que me forzó a preguntarle qué materia profesaba.
  • Pasó la gente con su muerto, y yo todavía me recelaba que nos le habían de meter en casa.
  • Y santiguándose de mí como si yo estuviera endemoniado, tórnase a meter en casa y cierra su puerta.
  • La tinta le servía a Perucho para meter en ella la mano toda y plantarla después sobre el silabario.
  • Ni abriendo con martillo un boquete en aquellas cabezas de piedra, lograría meter la luz de la verdad.
  • Los seductores de la clase media que anhelaban siempre meter la cabeza en la aristocracia, declararon lo mismo.
  • Un apretón de manos, al parecer casual, al remover una masa misma, al meter los dedos en el mismo recipiente, v.
  • Pero yo tengo pensado de hacerla toda de papagayos, tordos y picazas, que hablan, y meter para el entremés monas.
  • Mayormente si me quieren meter mal con mi mujer, que es la cosa del mundo que yo más quiero, y la amo más que a mí.
  • El tío Tomba ya no podía meter sus ovejas en aquellas tierras, después de diez años de pacífico disfrute de sus pastos.
  • Pues nada, que la ministra esa quiere meter las narices, y ver a usted, y hablarle y decirle cosas que sin duda la marearán.
  • Empezó a dar resoplidos, cual si quisiera meter en sus pulmones más aire del que cabía, y sacudió el cuerpo como las gallinas.
  • Con esto la curiosidad de doña Lupe se acaloraba más, y ya no podía tener sosiego hasta no meter su propia nariz en aquel guisado.
  • Además se decía a sí mismo con muy buen acierto don Primitivo ¿para qué me voy a meter en sus inclinaciones y sentimientos íntimos?
  • Entonces, tocayo de mi arma, viendo que me querían meter en el estaribel y enredarme con los guras, tomé el olivo y no juimos a Cartagena.
  • ¡Ah, qué tontita es la criatura y qué refistolera! Porque esto de meter las narices en la eternidad, es una cosa que a Dios le debe cargar mucho.
  • La primera manifestación que hizo de sus ideas acerca de la libertad humana y de la propiedad colectiva consistió en meter mano a las velas de colores.
  • ¡Vaya que le está bien a ese señorito meter cisco en la familia! Más le valdría no emborracharse, o por lo menos que sus borracheras no las pague yo.
  • Pero él no la dejaba meter baza, y como si trajera un discurso preparado y no quisiera dejar de pronunciar ninguna de sus partes, pegó en seguida la hebra.
  • Había dentro un mecanismo ingenioso, formado por varios tubos de pistola en forma de abanico, que disparaban al meter la llave en la cerradura y abrir la tapa.
  • Pues no está demás que usted haya dado estos pasos, Don Plácido, porque estoy en que se nos seca dijo la placera, gozosa de meter su cucharada en aquel asunto.
  • Se expresaba con exaltación sin dejar meter baza a su hermano, y este, en cambio, no se la dejaba meter a él, y simultáneamente se quitaban la palabra de la boca.
  • Los cuatro marineros del patache, obedeciendo la orden del patrón, comenzaron a meter a golpes de mazo una cuña grande al palo más alto para inclinarlo a barlovento.
  • El otro día, al abrir un hueco, los albañiles no le podían meter el pico, Nada, que talmente se rompen las herramientas en este ladrillo recocho que parece un diamante.
  • Comprendo que usted, por la vida mala que ha llevado y por no haber tenido a su lado buenos ejemplos, no podrá durante algún tiempo meter en cintura a la loca de la casa.
  • Que venga Placidito, para que me cuente sus glorias, cuando iba al portillo de Gilimón a meter contrabando, y a la bóveda de San Ginés a abrirse las carnes con el zurriago.
  • Cuando ésta se fue a misa con Rosita, advertí que el señor se daba gran prisa por meter en una maleta algunas camisas y otras prendas de vestir, entre las cuales iba su uniforme.
  • Cogidos los palillos uno en cada mano, empezó a dar porrazos sobre el parche, corriendo por aquellos muladares, envidiado de los demás, y sin ocuparse de otra cosa que de meter toda la bulla posible.
  • Julián, no sabiendo qué hacer de su persona, quedóse pegado a don Eugenio, y le vio realizar dos proezas cinegéticas y meter en el morral dos pollitos de perdiz, tibios aún de la recién arrancada vida.
  • Los viernes solía inviar unos güevos, con tantas barbas fuerza de pelos y canas suyas que pudieran pretender corregimiento u abogacía Pues meter el badil por el cucharón y inviar una escudilla de caldo empedrada era ordinario.
  • ¡Calle, siñora! ¡Cuan apurada está la pobre! Su marido nos ha salido un borrachín, un bufao, que todos los domingos vuelve de la taberna de Copa a cuatro patas, como un burro, y lo han de meter en la cama para que duerma la mona un par de días.
  • Andábase con dificultad, temiendo meter el pie en las esteras de esparto redondas y de altos bordes, en las cuales amontonábanse, formando pirámide, las lustrosas castañas de color de chocolate y las avellanas, que exhalaban el acre perfume de los bosques.
  • Doña Casta no estaba tranquila el día en que no iba a meter las narices en la tienda y taller, para traerle luego el cuento a doña Lupe de los encargos que había, y de lo que se estaba haciendo para la Casa Real y otras que sin ser reales tienen mucho dinero.
  • Y como mi amo le secundase en esta tarea con la mayor gravedad, quise yo también echar mi cuarto a espadas, alentado por el ejemplo, y dando natural desahogo a esa necesidad devoradora de meter ruido que domina el temperamento de los chicos con absoluto imperio.
  • El pobre muchacho, roto el freno de su timidez, hablaba con vehemencia, meneaba los brazos para afirmar sus palabras, sin ver que hacía danzar locamente el paraguas, que conservaba abierto, y que varias veces estuvo próximo a meter una varilla por los ojos de la joven.
  • Tiempo hacía que Guillermina la fascinaba, más por el señorío que por la virtud, y ya que la gran fundadora iba a hacer patente su santidad, teniendo por corte a las damas más encopetadas, en lugar accesible a doña Lupe, ¿por qué no había esta de intentar meter la jeta?
  • La señá Segunda se llevó a Encarnación a la plazuela, porque la noche antes había habido fuego en dos o tres puestos inmediatos al de ella, y se pasó la mañana ayudando a sus compañeras a meter los trastos que se sacaron, y a reparar lo que de reparación era susceptible.
  • Él traía el pan y todas las otras cosas en un fardel de lienzo que por la boca se cerraba con una argolla de hierro y su candado y su llave, y al meter de todas las cosas y sacallas, era con tan gran vigilancia y tanto por contadero, que no bastaba hombre en todo el mundo hacerle menos una migaja.
  • Tornóla a meter y ciñósela y un sartal de cuentas gruesas del talabarte, y con un paso sosegado y el cuerpo derecho, haciendo con él y con la cabeza muy gentiles meneos, echando el cabo de la capa sobre el hombro y a veces so el brazo, y poniendo la mano derecha en el costado, salió por la puerta, diciendo.
  • Sólo le había hablado una o dos veces en las funciones del asilo, así como por entrometimiento y oficiosidad, y cuando en dichas fiestas veíala rodeada de damas de la grandeza y de señoronas ricas, que tenían el coche a la puerta, doña Lupe habría dado el único pecho que poseía por meter las narices entre aquella gente, codearse con ellas y mangonear en los petitorios.