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Ejemplos de oraciones con la palabra metido

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra metido en el contexto de una oración.

Término metido: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "metido" aquí tienes una selección de 88 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra metido para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Dónde nos hemos metido.
  • ¿En dónde se ha metido?
  • Ya me habían metido antes.
  • Se ha metido por los soportales.
  • ¿Dónde se ha metido ese hombre?
  • Se lo había metido por los ojos.
  • Tó lo has metido dentro, ¿verdad?
  • ¿Dónde Judas has metido la llave?
  • Se había metido en un paso difícil.
  • Como que ya has metido la patita dentro.
  • ¡Qué gente! ¡Dónde se había metido!
  • ¿No te ha metido Manuela en sus trampas?
  • Quiero llevármele metido dentro de mis ojos.
  • ¿Quién le ha metido a Ana eso en la cabeza?
  • ¿Quién te ha metido en la cabeza esas ideas?
  • Mesía estaba como un armiño metido a marmitón.
  • ¿Creerás que se me ha metido una cosa en la cabeza?
  • Tu infidelidad se me había metido a mí en la cabeza.
  • Tiene embobado al Obispo, metido en un puño al clero.
  • ¡Tu honor! ¿Pero quién diablos se ha metido con él?
  • Es una idea que se me ha metido en la cabeza hace poco.
  • ¡Demonio de animal, me ha metido la cola por los ojos!
  • Tenía el pañuelo metido en el puño y este en la barba.
  • No sé qué demonios tiene que hacer, siempre metido allí.
  • En buena te has metido, y ya verás la que te tenemos armada.
  • Porque esta es la idea que se le ha metido ahora en la cabeza.
  • Don Basilio, por su gusto, se habría metido debajo de la mesa.
  • Como el madero aquel se ha metido entre los dos palos de la banda.
  • Hacía muchas visitas y buscaba modo de no aburrirse metido en casa.
  • Quería algo contra aquel frío que se le había metido en los huesos.
  • La luna la miraba a ella con un ojo solo, metido el otro en el abismo.
  • Juraba y perjuraba diciendo que no había metido él tal en la capilla.
  • Y como Bonaparte anda metido con los austriacos, mientras él no decida.
  • ¡Ay, doña Manuela! ¡Que mi marido se haya metido en semejante podredumbre.
  • Ésta es mi habitación, y no me parece decente que te estés metido en ella.
  • Estaba hecho el hombre a comer más que un sabañón y hanme metido a vigilias.
  • No sé qué idea absurda de mi inviolabilidad se me había metido en la cabeza.
  • Y si no, di uno, nómbrame el que quieras, y de seguro que lo tengo metido aquí.
  • A Ramiro, tío, se le ha metido Rosa por los ojos y cree estar enamorado de ella.
  • Se le ha metido en la cabeza que tiene que morirse y ¡es claro! así se morirá.
  • No sé quién se lo ha metido por la cabeza, dice que le pongo en ridículo si no voy.
  • Entré en el patio, y no hube metido bien un pie, cuando me encararon y comenzaron a decir.
  • ¡Qué confianzudo está el tiempo! Y usted, ¿para qué se ha metido allá, sin más ni más?
  • Parecía que habían metido en aquella oquedad los huesos de un megaterio grande como una montaña.
  • Tampoco le agradaba a Anita ver a su Álvaro metido en aquellos cuidados domésticos de despedir criadas.
  • El trueno que estalló en aquel instante se le antojó a Ripamilán que había metido cien rayos en la casa.
  • En fin, que con esta farsa pensaba yo arrancarle la confesión de lo que se me había metido entre ceja y ceja.
  • ¡Y tú, tú chilló la de Jáuregui con espanto, persignándose, te has metido a pastor! Pero aguárdese usted, tía.
  • Aquel hombre que le había desafiado, insultándole impunemente mientras le tenía metido en su barraca como una gallina.
  • Se dijo que Frígilis se había metido a vivir de pupilo en casa de la Regenta, en el caserón nobilísimo de los Ozores.
  • Y a poco cerraba los ojos, metido en su lecho, por no ver la claridad acusadora que entraba por las rendijas de los balcones cerrados.
  • Y cerrando fuertemente un ojo porque el humo se le había metido en él, miró a la monja con el otro, y alargándole el cigarro, le dijo.
  • ¡Iban al campo! Cuando don Fermín se vio encerrado entre las cuatro tablas de su confesonario, se comparó al criminal metido en el cepo.
  • La humeante sopera descansó en el centro de la mesa, con el cucharón de plata metido en las entrañas, y rápidamente se llenaron los platos.
  • Y sin pensar lo que hacía, se había ido derecho a la plaza Nueva, se había metido en la Rinconada y había llamado a la puerta de la Regenta.
  • Por Navidad, cuando se empezaban a armar los puestos de la Plaza, el pobre tendero no tenía valor para estarse metido en aquel cuchitril oscuro.
  • Juanito habíase metido en el piso bajo, donde reinaba gran algazara por estar reunidas las criadas de la casa con las de las familias invitadas.
  • Más que odio siento por él desprecio, pero me divierte, me parece entretenido, como si viera un bicho malo metido debajo de una copa de cristal.
  • Azorín ha metido en la caja un saltador joven, casi un niño, a juzgar por su aspecto, puesto que caminaba lentamente y apenas sabía hacer nada.
  • Y como tiene un genio tan raro, y como se le ha metido en la cabeza que las escuadras y los cañones no sirven para nada, no puede comprender que yo.
  • Marchóse con estas despachaderas el marqués, y a la hora de la cena estuvo taciturno y metido en sí, haciendo caso omiso de las zalamerías de Rita.
  • Pues Rafael, el pobre muchacho, metido en el mundo elegante, nada sabía de las materialidades de la vida, ni tenía bienes propios como su hermano mayor.
  • Porque este año el Carnaval está muy desanimado por culpa de los Misioneros, por eso respondía Foja, a quien había metido en la Junta directiva don Álvaro.
  • Hablose en la mesa del tiempo, del gran calor que se había metido, impropio de la estación, porque todavía no había entrado Julio, aunque faltaban pocos días.
  • Pero el padre no creía más que en el arte, y las había llevado al Conservatorio, luego metido en un teatro de partiquinas y relacionado con periodistas y cómicos.
  • Se encuentra metido en su despacho, bajo la lámpara que pone en su cabeza vivos reflejos, ante un libro que lee y relee con visibles muestras de un interés profundo.
  • Primero le hiciste firmar pagarés, contraer deudas, y luego, su imbécil principal y tú, con el hambre del dinero, lo habéis metido en esa ladronera que llaman Bolsa.
  • Los infames se habían metido en el salón, y estarían en aquel instante arrullándose, con la primera delicia del amor naciente, vacilando en usar el confianzudo tuteo.
  • En esto, un amigo mío, Fermín Menchaca, capitán de barco metido a comerciante en Cádiz, fué al pueblo, donde acababa de morir su padre, que era patrón de una lancha.
  • Vigilaba el servicio del comedor desde lejos, pues no era un cocinero vulgar, egida sólo de pucheros y peroles, sino un capitán general metido en el fuego y atento a la mesa.
  • A las ocho se sacó a Celestina de la casa mortuoria y el cuerpo, metido ya en su caja de pino, lisa y estrecha, fue depositado sobre el mostrador de la tienda vacía, a las diez.
  • Recordó entonces otros tiempos infelices, y la idea de tener que volver a ellos le produjo dolor muy vivo, despejándole la cabeza de las quimeras que se le habían metido en ella.
  • Las de Carraspique se han metido monjas por culpa tuya, y una de ellas está muriendo tísica por culpa tuya también, como si tú fueras la humedad y la inmundicia de aquella pocilga.
  • Te asombrarás si te digo que desde la madrugada se me ha metido aquí un sentimiento desconocido, algo como ganas de hacerme religioso, de pensar en Dios, de dedicarme a obras de piedad.
  • Pero su marido, que era muy bruto y tenía la culpa, sí, él tenía la culpa, de las equivocaciones, o si se quiere, malas tentaciones de ella, la había metido allí sin andarse con rodeos.
  • Metido en tan peligroso empeño, hasta abandonó sus campos, pasando los días en los senderos de la huerta con pretexto de cazar, pero en realidad para exhibir su escopeta y su gesto de pocos amigos.
  • De la taberna nunca le traje una blanca de vino, mas aquel poco que de la ofrenda había metido en su arcaz compasaba de tal forma que le turaba toda la semana, y por ocultar su gran mezquindad decíame.
  • Tenía un cuarto pequeño, desarreglado, y como estudiaba, cuando estudiaba, metido en la cama, solía descoser los libros y los guardaba desencuadernados en pliegos sueltos en el baúl o extendidos sobre la mesa.
  • Se ha metido en el osario del Camposanto, y allí anda, ayudado por el enterrador, llenando de perdigones las venerables calaveras de nuestros antepasados, pesándolas y haciendo con ellas una porción de diabluras.
  • ¿Qué tiene que ver que al señor Barinaga, al bueno de don Santos, se le haya metido en la cabeza que su comercio de quincalla y cera va a menos por una competencia imaginaria que, según él, le hace el Provisor?
  • Con su laconismo y seriedad habituales, hablaba del tiempo desapacible y metido en agua, que casi no había consentido majar, ni segar el maíz, ni vendimiar como Dios manda, ni cumplir en paz ninguna de las grandes faenas agrícolas.
  • Aunque expuso estas ideas con mucha discreción, Fortunata se entristeció, porque se le había metido en la cabeza desde la noche antes aquel tema de recoger un niño huérfano, y encariñada con ella, le costaba mucho trabajo desecharla.
  • Después que se retiró su amante, se quedó pensando en su fortuna, y todo aquel fárrago de olivos, parrales y carrascales que tenía metido en la cabeza le impidió dormir hasta muy tarde, enderezando aún más sus propósitos por la vía de la honradez.
  • Explicó su estancia en un pueblo, con el batallón metido en una iglesia, sin poder moverse por estar los caminos intransitables por la nieve, no comiendo más que habichuelas y teniendo por retrete un confesionario, y dió tales detalles, que todo el mundo reía a carcajadas.
  • Y como el Magistral arrugase el ceño, Peláez mudó de conversación y habló con falso aturdimiento de las últimas elecciones y hasta aludió a las hazañas de cierto cura de la montaña que conocía él, que había metido el resuello en el cuerpo a una pareja de la guardia civil.
  • Ítem, advirtiendo que después que dejaron de ser moros (aunque todavía conservan algunas reliquias) se han metido a pastores, por lo cual andan los ganados flacos de beber sus lágrimas, chamuscados con sus ánimas encendidas, y tan embebecidos en su música que no pacen, mandamos que dejen el tal oficio, señalando ermitas a los amigos de soledad.
  • ¡Cristo! ¡Ara t pille! 27 27 ¡Cristo! ¡Ahora te pillo! Se lanzó por entre las cañas, bajó casi rodando la pendiente de una de las orillas de la acequia, y se vio metido en el agua hasta la cintura, los pies en el barro y los brazos altos, muy altos, para impedir que se le mojase la escopeta, guardando avaramente los dos tiros hasta el momento de dispararlos con toda seguridad.
  • ¿Cómo revelar la manía de la señorita Carmen, empeñada en casarse contra viento y marea de su padre, con un estudiantillo de medicina, un nadie, hijo de un herrador de pueblo (¡oh baldón para la preclara estirpe de los Pardos!), un loco de atar que la comprometía siguiéndola por todas partes a modo de perrito faldero, y de quien además se aseguraba que era un materialista, metido en sociedades secretas?