Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "mía" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra mía para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La mía.
- Mia éste.
- Mia ésta.
- Hija mía.
- Hija mía.
- ¡Mia este!
- No es mía.
- Cojita mía.
- ¡Mía esta!
- , hija mía.
- Gloria mía.
- No, hija mía.
- Es amiga mía.
- Mia, ven acá.
- Sí, hija mía.
- Ahora eres mía.
- Luego eres mía.
- Nada, hija mía.
- Dime, hija mía.
- Es una idea mía.
- Que no, hija mía.
- ¿La mía, la mía?
- ¿Sabes, hija mía?
- Señora y amiga mía.
- ¡Hija mía! Es otra.
- Quando la mia Rosina.
- Una hermana mía y yo.
- Sí, hijita mía, sí.
- Está bien, hija mía.
- Te digo que es la mía.
- Vida mía, soy contigo.
- Anda, hija mía, entra.
- Franqueza, señora mía.
- Llora, hija mía, llora.
- Y esto es por culpa mía.
- Pero no es mía la culpa.
- ¿Qué tienes, hija mía?
- La mía la habías hecho.
- Hija mía, no lo entiendo.
- Es mi idea, una idea mía.
- Pero me salí con la mía.
- Porque eso sí, hija mía.
- No hay de qué, hija mía.
- Hija mía ¿a estas horas?
- Adiós, hija mía, adiós.
- ¿no es verdad, hija mía?
- Muchas gracias, amiga mía.
- Bien, vida mía, no serán.
- Vamos al caso, niñita mía.
- ¡Alma mía, con mil amores!
- Tráeme el café, hija mía.
- Es mi idea, es una idea mía.
- ¡Mia, chiquio, qué pájaro.
- Y de eso se trata, amiga mía.
- Amiga mía, tenerlos, tenerlos.
- Sí, hija mía, estos extremos.
- Con mil amores, mia sposa cara.
- ¿Pero qué hora es, hija mía?
- ¿Y quién dice eso, hija mía?
- Yo no sé lo que es, amiga mía.
- No me pongas esa cara, vida mía.
- ¡Qué dicha la mía en poseerte!
- Bien, vida mía, bien roto está.
- ¡ Mia que esto que hace conmigo!
- Alma mía, yo trabajaré para ti.
- ¡Alma mía! ¡Adiós, Pascualet!
- Hija mía, hay que tener humildad.
- Basta, hija mía, basta de soñar.
- ¿Por mí, por culpa mía, verdad?
- Narices como la mía, pocas se ven.
- ¿Cómo he de dudar eso, hija mía?
- Pero, sin duda, fué ilusión mía.
- Señora mía, llega usted a tiempo.
- Pero feísima mía, ¿qué es esto?
- Por aquí, señora mía, por aquí.
- Esto quiere decir gitano, vida mía.
- Cierra ya, hija mía, puedes cerrar.
- ¡Hija mía! ¿De quién es ese pelo?
- Es una idea mía, idea mala, señora.
- ¡Qué tontas son! La mía lo ordena.
- La dejarán a usted morir, hija mía.
- Pero, hija mía, esto es un suicidio.
- A la iglesia, hija mía, a la iglesia.
- Mucho cuidado, hija mía, mucho reposo.
- No, hija mía, no, lo esencial es todo.
- Has de ser mía ante Dios y los hombres.
- ¡Ay!, me consuela una cosa, amiga mía.
- No se meta usted en lo que es de la mía.
- ¡Ah!, hija mía, el trato hace milagros.
- Pues en la mía poco habrá leído usted.
- Respondíle que mía, y mirándola, dijo.
- Dijéronme su casa y preguntaron la mía.
- Don Fortunato no se mueve sin orden mía.
- Alma mía, tus sentimientos son de ángel.
- Sí, hija mía interrumpió doña Águeda.
- Hija mía, tu señora hermanita me buscó.
- ¿Qué, le sientes, hija mía, le sientes?
- Tomé la suya inocentemente y dile la mía.
- Ni yo sé la de usted ni usted sabe la mía.
- Se están poniendo bien las cosas, a fe mía.