Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra mil

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra mil en el contexto de una oración.

Término mil: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "mil" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra mil para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Dos mil míos.
  • Mil ciento uno.
  • Mil ciento dos.
  • Con mil amores.
  • Veinticinco mil.
  • Cinco mil reales.
  • ¡Tres mil duros.
  • ¡con mil amores.
  • ¿Diez mil reales?
  • Sí, sí mil veces.
  • Hizo mil preguntas.
  • ¡por las once mil!
  • Mil gracias, hombre.
  • Viva usted mil años.
  • Me he dicho mil veces.
  • Lo he dicho mil veces.
  • Veinticinco mil reales.
  • Se cuentan mil enredos.
  • Dice mil despropósitos.
  • Mil duros, y trato hecho.
  • Te lo he dicho mil veces.
  • No, Fermín, mil veces no.
  • Doce mil quinientos reales.
  • Con mil amores, si no fuera.
  • ¡Alma mía, con mil amores!
  • Por Dios y por las once mil.
  • Fueron ciento, puede que mil.
  • Los seis mil reales de usted.
  • ¡Mil duros! dijo Guillermina.
  • Vaya, ¿quiere dos mil reales?
  • Con mil amores, mia sposa cara.
  • Tengo un hambre de mil demonios.
  • Fermo, te lo he dicho mil veces.
  • Dos mil reales valdría aquello.
  • Cada hermano cobraría nueve mil.
  • Puedes firmar por dieciséis mil.
  • Un negro puede valerme mil duros.
  • Le tocan mil doscientos cincuenta.
  • Allí estaban los ocho mil reales.
  • En pagarés de mil duros cada uno.
  • Les tocan mil doscientos cincuenta.
  • Tiene usted ya treinta mil pesetas.
  • Los seis primeros suyos sesenta mil.
  • ¡Con mil amores! Esa es la palabra.
  • ¡Jesús mil veces! y caiga redonda.
  • Me daban mil excusas inverosímiles.
  • No hay tal hijo ni a cien mil leguas.
  • Seis mil reales al quince por ciento.
  • Buscó la puerta, tropezó mil veces.
  • Mil doscientos cincuenta y dos reales.
  • Quedamos en que serán dieciséis mil.
  • Y pasaban por su memoria mil horrores.
  • El tío Gabriel me lo decía mil veces.
  • Había soñado mil disparates inconexos.
  • Pues mil, dos mil, cien mil reales, vamos.
  • Está tasada en treinta y cinco mil duros.
  • Siete mil toneladas, el vapor, dos ruedas.
  • Esa manera de pagar los cinco mil millones.
  • Mil y mil cuatrillones de gracias, señora.
  • Hay mil maneras de ganarse la dicha eterna.
  • Recetáronsele al asistente mil puñaladas.
  • Don Fermín, espere usted por las once mil.
  • Firmaré, pero sólo por quince mil pesetas.
  • Hay aquí dentro un zipizape de mil demonios.
  • ¿Dice usted, niña, que son ocho mil reales?
  • Diome mil golosinas para que comiese a bordo.
  • Se queda uno confuso y haciendo mil cálculos.
  • Me manda dentro de la carta cuatro mil reales.
  • ¿Quieres saber que hay de esos tres mil duros?
  • ¿No sabes que de nosotros dicen mil perrerías?
  • ¡Ay, venga usted! Está diciendo mil disparates.
  • En cuatro o cinco mil años lo podremos conseguir.
  • Por fin se contenta con seis mil quinientos reales.
  • Los hombres valían de mil pesetas hasta cinco mil.
  • ¿En qué has gastado los mil reales que ayer te di?
  • Pero sí que le diría mil cosas amargas y violentas.
  • Total, que doña Manuela necesitaba tres mil pesetas.
  • ¿Pero él era persona o animal o qué mil rayos era?
  • Le he visto venir aquí mil veces, el año pasado, y.
  • Aquel año le tocaron doscientos cincuenta mil reales.
  • Tuve que darle mil noticias del asilo, explicarle todo.
  • Pero no le podré querer aunque viva con él mil años.
  • Era villa de importancia, de ocho a diez mil habitantes.
  • Rodaban poleas y tornos con un estrépito de mil diablos.
  • Mira, hijo mío, quince mil pesetas justas no han de ser.
  • ¿No me dijiste que tu novia le entregó ocho mil reales?
  • Rita no cesaba de explicar al primo mil particularidades.
  • Espera sentado tus tres mil duros exclamó con brutalidad.
  • Yo solté la prosa y con mil cortesías los detuve un rato.
  • ¡Negarle tres o cuatro mil tristes duros para acabar el piso.
  • El vacío del odio era mil veces peor que el de la Naturaleza.
  • Aprendé, hermano, que veréis mil cosas de estas en el pueblo.
  • He de leer una porción de libros, he de ojear mil periódicos.
  • Y me hace Dios con ella mil mercedes y más bien que yo merezco.
  • ¿Sabe usted que las letras ascienden a ciento veinte mil duros?
  • Los Chicos jugaron dos décimos y se calzan cincuenta mil reales.
  • Nosotros hacemos mil disparates, y la Naturaleza nos los corrige.
  • El mes pasado me gasté más de veinte mil reales en reparaciones.
  • Pero ¡qué demonio! cuatro o cinco mil reales no arruinan a nadie.
  • Hízole otras mil preguntas para aplacar su ardentísima curiosidad.