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Ejemplos de oraciones con la palabra ministro

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra ministro en el contexto de una oración.

Término ministro: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ministro" aquí tienes una selección de 41 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ministro para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Ministro de Dios!
  • ¡ministro de un cuerno!
  • ¡Ministro! ¿Para qué?
  • El Ministro me da vara alta.
  • Para que le hagan a usted ministro.
  • El candidato es primo del ministro.
  • Pero muy ricos observó el pariente del ministro.
  • En Estella no vaya usted donde el ministro de la guerra.
  • Parece que por su linda cara le han hecho, primer ministro.
  • El ministro soy yo, yo, Santos Barinaga, honrado comerciante.
  • ¡pero, señor, cómo demonches se llama ese tipo de ministro!
  • Por cierto que el Ministro le había encargado un trabajo que le traía marcado.
  • Un sillón de magistrado, una poltrona de ministro o un taburete de escribiente.
  • Pero el Ministro le contestó cualquier cosa, porque no se atreve a resolver nada.
  • Pero en cuanto tuviera más blanda a la señora del ministro, él volaría, él volaría.
  • Ana recordaba perfectamente cómo se llamaba aquel tipo de ministro, pero no quiso decirlo.
  • No puede olvidar que ha sido ministro de la Gobernación, es decir, que lo quisieron nombrar.
  • Me llamó el gobernador, diciéndome que el ministro deseaba complacer a sus amigos de Orihuela.
  • Ese señor (el Ministro del ramo) no sabe por dónde anda, ni en su vida las ha visto más gordas.
  • Ese Villalonga es una gran persona, y Feijoo lo que se llama un caballero, y el Ministro también.
  • De aquellas célebres mesas habían salido ya un ministro, dos subsecretarios y varios gobernadores.
  • Era una en que salían unas mujeres que llevaban grandes carteras de ministro, y había otra que era reina.
  • Anoche se retiraría a las tres de la tertulia del Ministro de la Gobernación, y estará todavía en la cama.
  • El acto realizado por el joven ex ministro de Agricultura ha tenido gran resonancia y debe tener trascendencia.
  • Allí, tras la mesa ministro, sobre la cual todo estaba arreglado con nimia pulcritud, mostrábase el famoso banquero.
  • Pésame que nos deshonra a todos, y a mí principalmente, que al fin soy ministro del Rey y me están mal estos parentescos.
  • El pariente del ministro, más fino, más delgado, pero muy largo también, y don Fermín, el más elegante y poco menos alto que la dignidad.
  • Hablas como un sabio, hijo mío, hablas como un sabio, y si no fuera indecoroso, pedía al ministro que me pusiera a descuento, a ver si me corregía.
  • De Feijoo, que era amigo suyo y había sido su pretendiente, y tenía gran amistad con don Jacinto Villalonga, íntimo del Ministro de la Gobernación.
  • Ya sabes que tenía relaciones con la señora de ese que es o fue ministro, no recuerdo, en fin ya sabes quién es, ese que viene a baños a Palomares.
  • Que el Ministro quiere enterarse de los trabajos hechos para el establecimiento del Registro fiscal, que es el gran medio para descubrir la riqueza oculta.
  • Hasta entonces la patria se me representaba en las personas que gobernaban la nación, tales como el Rey y su célebre Ministro, a quienes no consideraba con igual respeto.
  • Y partiendo del descubrimiento del famoso tupé, fue señalando a su hermana cada bebé por su nombre, riéndose como una loca al ver que el ministro de Hacienda tocaba el violón.
  • ¿Crees tú que no gozo yo mirándoos a ti y a don Custodio y al primo del ministro, tan buenos mozos, tan relucientes, tan lechuguinos con vuestro sombrero de teja cortito, abierto, felpudo.
  • Se acercó después el canónigo pariente del ministro y hubo que hablar y en seguida se agregó un obispo de levita (frase que hacía fortuna por aquella época) y la conversación se animó.
  • Doña Paula se sentó en el borde de una silla, apoyó los codos sobre la mesa, que era de las llamadas de ministro, y emprendió la difícil tarea de envolver un cigarro de papel, gordo como un dedo.
  • Y aun así y todo decía un canónigo muy buen mozo, nuevo en Vetusta y en el oficio, pariente del ministro de Gracia y Justicia aun así y todo no se puede llevar en calma la imprudencia con que habla de todo.
  • Llegó a su despacho el señor vicario general, y sin saludar a los que allí le esperaban, se sentó en un sillón de terciopelo carmesí detrás de una mesa de ministro cargada de papeles atados con balduque.
  • Son muy respetables en efecto dijo el canónigo pariente del Ministro, a quien la proposición había parecido regalista, y por consiguiente digna de aprobación por parte de un primo del Notario mayor del reino.
  • En toda la casa no se oía ni el ruido de una mosca, pues el Ministro Plenipotenciario del principal era hombre solo, y fuera de las noches de recepción, que eran muy contadas, creeríase que allí no vivía nada.
  • Era un poco torcido del hombro derecho don Restituto por lo demás buen mozo, casi tan alto como el pariente del ministro, y como este defecto incurable era un obstáculo a las pretensiones de gallardía que siempre había alimentado, discurrió hacer de tripas corazón, como se dice, o sea sacar partido, en calidad de gracia, de aquella tacha con que estaba señalado.