Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "mirado" aquí tienes una selección de 37 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra mirado para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Aunque bien mirado.
- , porque me había mirado.
- Ni siquiera la habrás mirado.
- ¿Y tú, no te has mirado nunca?
- Yo la he mirado también en silencio.
- ¿Pero di, no te has mirado al espejo alguna vez?
- Bien mirado, él era un extraño en aquella casa.
- ¿Si jamás este hombre me habrá mirado con amor.
- El mundo, bien mirado, era un montón de escorias.
- Aunque bien mirado, todos los hombres eran iguales.
- Y le ha mirado fijamente con sus anchos ojos azules.
- Y bien mirado, ¿qué necesidad tenía ella de visitas de curas?
- Ambas se habían mirado mucho, como deseando tener una explicación.
- La santa iba derecha a ella, mirándola como no la había mirado nunca.
- Jamás le había mirado con los ojillos arrugados con que ella creía encantar.
- Mirado de medio abajo parecía tenedor o compás, con dos piernas largas y flacas.
- Al salir el tal, no había mirado a la puerta de la derecha, como parecía natural.
- No me los he mirado nunca de cerca ni puedo vérmelos desde dentro, pero puede ser.
- Visita miró como pudo hacia donde había mirado doña Rufina, y contestó sin turbarse.
- ¡Las estrellas! ¡qué pocas veces las había mirado con atención desde que era canónigo!
- Y además de esto notó Mesía que le había mirado sin conmoverse, sin turbarse, como a Visita, ni más ni menos.
- En la ropa era muy mirado, y gustaba de hacerse trajes baratos y de moda, que cuidaba como a las niñas de sus ojos.
- Sí, quería matar dentro de ella la duda, la pena, la frialdad, la influencia del mundo necio, circunspecto, mirado.
- En aquel tiempo la Regenta hubiera mirado esto como una desgracia suya, que le mandaba exprofeso el destino para ponerla a prueba.
- Tampoco había mirado para los balcones de la casa, como es natural mire el chasqueado expugnador de una plaza, al retirarse de sus muros.
- Celedonio que en alguna ocasión, aprovechando un descuido, había mirado por el anteojo del Provisor, sabía que era de poderosa atracción.
- Si alguien me hubiera dicho que no era el rey, el czar, el emperador, el niño mimado de la suerte, le hubiera mirado con olímpico desprecio.
- Bien sabe Dios que la tal mujer hasta me es aborrecible, y que no le habré mirado a la cara media docena de veces desde que estoy en los Pazos.
- Entonces el joven, lentamente, se ha llevado la mano al pecho, ha cogido otro monóculo, se lo ha puesto y ha mirado a Orsi con cierta conmiseración altiva.
- Tocante a esos polvos, encárgate tú de guardarlos, y si el caso llega, chico, no seré yo quien les haga ascos, porque, bien mirado, para lo que sirve esta vida.
- Había vuelto a pasar, había mirado mejor y con disimulo, y pudo conocer, a pesar de las sombras de la capilla, que una de aquellas damas era la Regenta en persona.
- Le habían mirado distraídos, sin que ella procurase evitar el contacto de aquellas pupilas cargadas de lascivia y de amor propio irritado, confundido con el deseo.
- El marido ha mirado siempre a su mujer como una criatura sagrada, y Barbarita ha visto siempre en su esposo el hombre más completo y digno de ser amado que en el mundo existe.
- Pero bien mirado, era una vulgaridad, un detalle de mal gusto, el enredarse a golpes en medio de la calle con un majadero sin otra sociedad que la de las muías de su batería.
- Se llamaba Joaquín Orgaz y se timaba con todas las niñas casaderas de la población, lo cual quiere decir que las miraba con insistencia y tenía el gusto de ser mirado por ellas.
- ¡Y si viera usted qué distinto es el mundo mirado desde arriba a mirado desde abajo! Me parecía a mí mentira que yo había de ver apagarse en mí la sed de venganza, y el odio que me embruteció.
- Levantéme muy quedito y, habiendo en el día pensado lo que había de hacer y dejado un cuchillo viejo que por allí andaba en parte do le hallase, voyme al triste arcaz, y por do había mirado tener menos defensa le acometí con el cuchillo, que a manera de barreno dél usé.