Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra mirando

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra mirando en el contexto de una oración.

Término mirando: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "mirando" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra mirando para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Y me estuvo mirando.
  • Si ya te estoy mirando.
  • Y, mirando al suelo, dijo.
  • Quedeme mirando como un bobo.
  • Para estarla mirando siempre.
  • ¿Me estará mirando todavía.
  • Tú pasas la vida mirando al cielo.
  • Y que no se esté mirando grabados.
  • Añadía el profesor, mirando la lista.
  • Guillermina se paró, mirando a su amiga.
  • Guardaron silencio un rato mirando al suelo.
  • Vamos a ver dijo Ballester mirando el libro.
  • Pasó un ratito en que se estuvieron mirando.
  • No me muevo de aquí pensé, mirando la mesa.
  • Al quinto día se sonreía mirando a su mujer.
  • Allá están los cesantes mirando caer la bola.
  • Los he estado mirando muchas veces y desde cerca.
  • Yo quiero estarte mirando hasta que me harte bien.
  • Muchas horas he pasado yo mirando estos aguazales.
  • Porque me debo ir replicó la otra mirando al suelo.
  • Carlos se levantó y quedó mirando a su adversario.
  • Replicó ella mirando las casas me había equivocado.
  • Entonces, una de ellas se me queda mirando y exclama.
  • Y mirando con miedo al de las naranjas, dijo muy quedo.
  • Mirando al profesor con lástima, Maxi dijo a su esposa.
  • Corneta exclamaba mirando al Bucentauro, navío general.
  • Lo saqué con las puntas de los dedos y lo estuve mirando.
  • El bandido le estaría mirando tal vez por algún agujero.
  • Ya ves añadió mirando a su marido con centelleantes ojos.
  • Me parece que estoy mirando a Juan cuando tenía cuatro años.
  • éstos, unos estaban en corrillos riéndose y mirando a ellas.
  • ¡Bah! Don Álvaro sonrió, mirando con cariño paternal a Paco.
  • Le arregló las almohadas, y después ambas se estuvieron mirando.
  • Es el hijo del cerero, añadió mirando a un lado, hacia el suelo.
  • Pues Azorín, mirando a este viejo, ha puesto también cara triste.
  • Dejó de hablar el viejo y se me quedó mirando con sus ojos grises.
  • Sólo mirando el plano hay para echarse a temblar por aquellos parajes.
  • Fortunata se quedó mirando a su amigo, sin saber qué expresión tomar.
  • Nicanora hizo a Jacinta, mirando a su marido, una seña que quería decir.
  • La tengo dijo el salvaje mirando al cofre sobre el que se sentaba Rafaela.
  • El otro compañero andaba mirando a don Diego a la cara, y dijo a su amigo.
  • ¡Vaya la que me ha hecho! murmuró después de una pausa, mirando al suelo.
  • Hubo un momento, al descender, que creí que el centinela me estaba mirando.
  • Fortunata callaba, mirando vagamente al suelo, con la barba apoyada en la mano.
  • Incorporose después, quedándose apoyada en un codo y mirando a los ladrillos.
  • Don Maximiliano, muy bien dijo doña Lupe mirando severísimamente a su sobrino.
  • Ya me acuerdo de aquella trifulca dijo Fortunata mirando a su compañera con miedo.
  • Aquella noche anduvieron todos los patios reconociendo las caras y mirando las armas.
  • Venía mirando al frente, como quien ve lo que va pensando y no lo que tiene delante.
  • Dijo Maxi dejando al fin aquella posición violenta, y mirando con ansiedad a su tía.
  • Mirando al aparecido fijamente, pareció ofrecérselas con leve enarcamiento de cejas.
  • Gritó la infame puesta en jarras y mirando en redondo a todo el concurso de recogidas.
  • Dijo Moreno mirando a Barbarita y esforzándose en sonreír para ocultar su turbación.
  • Y ella se me queda mirando, extrañada, sonriendo por mi exigencia estupenda, y exclama.
  • Cansada de inútiles esfuerzos, la joven se calló, mirando a su amigo con hondísima pena.
  • Gritó con voz agria, levantando la cabeza y mirando a los escarabajos que tenía enfrente.
  • Después se puso de cuatro pies, mirando a su ama con semblante de marrullería y jovialidad.
  • Pero el halcón se le marchaba a lo mejor, dejándole con la boca abierta y mirando al cielo.
  • Te estoy mirando, y al paso que te envidio, me felicito de verte tan bien agarrada a la vida.
  • Pero muchas veces se pasaba el tiempo leyendo novelas o mirando sencillamente por la ventana.
  • El herido tomó el vaso en la mano, é incorporándose y mirando a Martín comenzó a gritar.
  • Así salió de la plazoleta, mirando con ojos de reto al grupo que rodeaba al caído Pimentó.
  • Inconscientemente se sentó en el brocal de la fuente y estuvo mirando los espumarajos del agua.
  • , mirando a lo futuro, y para el caso de que lo que ahora no sucede, sucediera mañana o pasado.
  • El niño rompía el pescuezo mirando para los balcones, y usted atormentándole con su ausencia.
  • Apuntó Aurora, suspendiendo otra vez el trabajo, y mirando a su amiga con intención picaresca.
  • Estaban todos, hasta el pobre perro, que aullaba melancólicamente mirando la barraca incendiada.
  • ¡Pero qué infame! volvió a decir Fortunata, mirando a su tía con los ojos llenos de lágrimas.
  • Pensando en quién podría ser, estuvo un ratito como lela mirando a la persona que enfrente tenía.
  • Porque los estudiantes tomaron la ensalada, que era un razonable plato, y mirando a mi amo, dijeron.
  • Sí, señores añadió mirando con gravedad y suficiencia a los tres o cuatro oficiales que le oían.
  • ¡Qué buena eres! Te estoy mirando y me parece mentira que tenga yo por mujer a un serafín como tú.
  • Maximiliano, al oír esto, estaba profundamente embebecido, mirando el retrato de Rufinita Torquemada.
  • Y que cada uno piense como quiera, pero sin desmandarse, sin desmandarse, mirando siempre para la ley.
  • Yo iba mirando tanto el rosariazo del ermitaño, con las cuentas frisonas, como la espada del soldado.
  • A buenos ojos, lindos bailes con las niñas y dormidillos, cerrándolos, y elevaciones mirando arriba.
  • Andrés, mirando vagamente por la ventanilla, y pensando en las sorpresas que le reservaría el pueblo.
  • Los que chupan el seno de sus madres mirando por el rabo del ojo a la persona que se acerca a curiosear.
  • Cuando doña Lupe y Fortunata la saludaron, las estuvo mirando un rato, como si tardara en reconocerlas.
  • Después de clavar en él los alfileres, mirando a su sobrino de un modo que le hizo estremecer, le dijo.
  • A ratos el joven daba hondos suspiros mirando a su tía, cual si deseara tener una explicación con ella.
  • Respiró después con fuerza, parose mirando azorada a todos lados, como el toro cuando sale al redondel.
  • Aquí alguien nos vende, articula el abad de Ulloa en voz bronca, mirando desconfiadamente a don Eugenio.
  • Lo que yo quisiera saber ahora es dónde está mi sombrero dijo él, mirando debajo de la mesa y del sofá.
  • Repitió Deogracias, poniéndose de pie y mirando a su ama como se mira a la persona de cuya razón se duda.
  • Uno y otro se estuvieron mirando breve rato, los ojos clavados en los ojos, hasta que Juan dijo en voz queda.
  • El señor comisario se hincó de rodillas en el púlpito y, puestas las manos y mirando al cielo, dijo ansí.
  • Don Pompeyo se quedó mirando a Orgaz asombrado de su desfachatez, mientras consideraba el argumento de Foja.
  • Iba con gran desenfado mirando a las ventanas y haciendo cortesías a los que dejaban sus oficios por mirarle.
  • Parece que estoy mirando a aquella prójima que se me apareció una noche en Haymarket, al salir de aquel Bar.
  • ¡Mira que te está mirando tu madre! o ¡Mira que te ve tu padre! Eran sus dos más frecuentes amonestaciones.
  • Parece que una de las razones que alegó Gravina fue el mal tiempo, y mirando el barómetro de la cámara, dijo.
  • , celebrando tan trivial observación con afectadas risas, y mirando a Nucha como para aprendérsela de memoria.
  • Con la fraternidad del ebrio, acudió Terreròla el mayor en auxilio de su rival, mirando hostilmente á Batiste.
  • Aurora y Fortunata se reían mirando a Ponce, que iba escapado por la calle arriba, como alma que lleva el diablo.
  • Se lo encontraba casi siempre en su azotea leyendo o mirando las maniobras de una abeja solitaria o de una araña.
  • La blandura de sus ojos no servía para tales trances, y contestó mirando con chispas de que él no se dio cuenta.
  • Acabóse la hora del remedio (que así la llamaban ellos) y fuéronse mirando unos a otros lo que quedaba mal parado.
  • La veía muchas veces desde la huerta, en su gabinete, sentada, arrodillada, o de bruces al balcón mirando al cielo.
  • Quedose parado un largo rato mirando a la luz y viendo en ella a doña Lupe en el acto de coger la hucha falsa y decir.