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Ejemplos de oraciones con la palabra mirar

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra mirar en el contexto de una oración.

Término mirar: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "mirar" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra mirar para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Me hacía mirar.
  • Mirar dijo Martín.
  • Yo no quería mirar.
  • Parecía mirar a la calle.
  • Si esto no es mirar pa tras.
  • Al menos le he enseñado a mirar.
  • Quería yo mirar bien las imágenes.
  • Vegallana se volvió para mirar a Mesía.
  • No se podía mirar a derecha y a izquierda.
  • Me gusta mirar, tengo la avidez en los ojos.
  • Mirar por ti, asegurarte contra la tontería.
  • Podía mirar cuanto quisiera, que no vendría.
  • Contestó don Pedro devorándola con el mirar.
  • Y después de mirar bien el hecho, ¿qué resulta?
  • Si se va a mirar, aquí todos somos algo parientes.
  • Si usted no se enmienda, tendremos que mirar por él.
  • Y viendo entrar a Izquierdo, volvió a mirar su reloj.
  • Al mirar a su hijo, la llama de su ira se avivó más.
  • Cristianas, ¿se han de mirar por el lado del egoísmo?
  • Hice un esfuerzo para volverme y mirar hacia el frente.
  • Aquel modo de mirar extraía la verdad como con tenazas.
  • Yo creo continúa diciendo que debemos mirar la realidad.
  • Y por falta de mirar bien a todos lados no era ciertamente.
  • Tiempo hacía que Maxi se había dedicado a mirar al cielo.
  • Mirar a la luna medio minuto seguido era romanticismo puro.
  • Creeríase que miraba hacia fuera por no mirar hacia dentro.
  • El mirar escrutador de doña Lupe no tenía nada de particular.
  • Desde aquel momento no me volvió a mirar como me mira siempre.
  • Persistía la arruga en el entrecejo, el extravío en el mirar.
  • No, pues a la cara se le puede mirar, que la tiene como una rosa.
  • Y luego se pone a mirar hacia allá abajo y tose de rato en rato.
  • Pero no se atrevía a mirar para atrás con objeto de cerciorarse.
  • Pero hay que mirar algo por ella, y no abandonarla como a un perro.
  • Tenía un mirar leal y cariñoso, como el de un gran perro de aguas.
  • No quería mirar a tierra, para no ver la distancia que nos separaba.
  • Mas no había en el convento espejos en que mirar si caía bien o mal.
  • Segunda la volvió a mirar, echándose a reír con descarada grosería.
  • Recalde, en el fondo mucho más supersticioso que yo, no quería mirar.
  • No tuve alma para seguir adelante sin mirar para atrás, y miré y le vi.
  • El canónigo comprendió que debía mirar al estudiante como a cosa suya.
  • Pero no podía porque el pequeño le clavaba su inflamado mirar en el alma.
  • X Fortunata no sabía qué decir, ni qué cara poner, ni para dónde mirar.
  • Volvía a notar lo mismo, volvía a mirar, faltaba Fulanita, bueno ¿y qué?
  • Y salió escapado por la calle adelante sin atreverse ni a mirar hacia atrás.
  • Pero al conversar, don Fermín no tenía inconveniente en mirar a las mujeres.
  • Lázaro de Tormes, quien ha de mirar a dichos de malas lenguas, nunca medrará.
  • Ya daban cuenta de un pan, y el que más comía era el cura, con el mirar sólo.
  • Creo que si me pusiera a mirar la luz, me dormiría más pronto, Vuelta otra vez.
  • Pero el que la viera una vez, no la olvidaba y sentía deseos de volverla a mirar.
  • Volvió a mirar con disimulo, haciendo que se volvía para ahuyentar una mosca, y.
  • ¡Pero usted, por lo visto, tiene una frescura para mirar estas cosas de la moral.
  • Entonces se detuvo, volvió a mirar con ahínco, dio un paso dentro de la capilla.
  • De pronto se le antojó mirar una Ilustración que estaba sobre un centro de sala.
  • Fortunata cogió una toalla y echándosela por la cabeza, se fue a mirar al espejo.
  • Inclinándose hacia el lecho parecía mirar a través del tul del pabellón blanco.
  • En voz baja y lastimera, pero con suma energía, pronunció sin mirar al señorito.
  • Si me creí que tú no eras capaz de mirar a una mujer! Buena me la has dado, buena.
  • Y volvió a mirar al chico, recreándose silenciosamente en su hermosura y lozanía.
  • Y se juró, en llegando a Palomares, mirar el diccionario para saber qué era pátina.
  • El faldero estiró el pescuezo, procuró mirar a la calle y se le erizaron las orejas.
  • Si alguna vez se atrevía a mirar hacia atrás, a la Virgen, sentía hielo en el alma.
  • Había subido la luenga calle con aires de paseante, distraída, alegre, vago el mirar.
  • Después dio un suspiro, y guiñando los ojos para mirar a Fortunata, se expresó así.
  • Le echó una mirada dulce y penetrante, el mismo mirar con que le había hecho su esclavo.
  • ¡Pobre chulita! Hay que mirar mucho cómo la dejo, porque esta al son que la tocan baila.
  • Don Víctor no era más que un idiota incapaz de mirar por el honor propio, ni por el ajeno.
  • Serrano, impaciente, limpiaba los cristales empañados, para mirar, y abajo no se veía nada.
  • Si en aquel instante, en vez de mirar allí a la niña de Mauricia, viera a su pobre Juanín.
  • Cada vez parecía más extraño su mirar y más acentuado el temblor del párpado y la mejilla.
  • El Magistral deja de mirar a las estrellas, acerca un poco su mecedora a la Regenta y prosigue.
  • Ni siquiera había tenido un novio de estos que no hacen más que mirar y poner la cara afligida.
  • Mauricia lo recogió y siguió chupando, alternando un ojo con otro en el cerrarse y en el mirar.
  • Hay que discurrir, y sobre todo, penetrarse bien del propio decoro para saber mirar por el ajeno.
  • Hacía días que apenas levantaba ella los ojos del suelo y su mirar revelaba una gran pesadumbre.
  • Y volvió a mirar al techo, bostezando de vez en cuando y moviendo un pie con nervioso temblorcillo.
  • Después le ha parecido bien mirar quién era el autor de este libro, y ha visto que se llama Bergier.
  • Mozo eres, no me espanto que hagas algunas travesuras, sin mirar que, durmiendo, caminamos a la güesa.
  • Lo principal era mirar si había escándalo en precipitarse y tomar medidas que alarmasen a la opinión.
  • La ballenera llevaba un barril de agua y una linterna, que nos serviría para mirar de noche la brújula.
  • Don Víctor, al llegar a la puerta del parque, volvió a mirar hacia el balcón, lleno de remordimientos.
  • Veíamos las baterías con sus cañones, avanzábamos por el adarve a mirar por los huecos de las almenas.
  • Y sus ojos distraídos, vagorosos, parecen mirar estúpidamente toda la irremediable decadencia de un pueblo.
  • De rato en rato Orsi se ponía su monóculo y se dignaba mirar a estos pobres hombres que viven en un pueblo.
  • Porque ella creía que no era al suelo, sino al cielo, a lo que había que mirar antes de plantar un retoño.
  • Desde el balcón le vieron las dos señoras salir a la calle, pasar la acera de enfrente, mirar hacia la casa.
  • Su tono y su mirar eran muy extraños, impropios del lugar y de la sosegada conversación que ambas sostenían.
  • Yo creo que no nos darás ningún disgusto, y que has de mirar por el decoro de la familia lo mismo que miro yo.
  • Pero alguna vez tenemos que dejar de ser niños, alguna vez tenemos que mirar a nuestro alrededor con serenidad.
  • Después de arreglarse volvió a mirar la plaza, entretenida en ver cómo se deshacía el mágico encanto de la nieve.
  • Reía con los labios, con el mirar, con los pies bailarines, que descargaban pataditas menudas en el muslo de Perucho.
  • Y allí era el mirar huevo por huevo al trasluz, el sopesarlos y el hacer mil comentarios sobre su probable antigüedad.
  • Y variando la conversación, lo que agradeció mucho la pequeña, se puso a mirar y alabar el buen arreglo de la salita.
  • Orgullo y alegría inundaron el alma de la atrevida mujer al mirar en su propia mano la representación visible de Dios.
  • Arrimó el banco a la pared, se subió a él, se agarró a los barrotes y a pulso se levantó hasta poder mirar por la reja.
  • ¿Qué más hubiera querido ella, la de Fandiño, que darse en espectáculo, que hacerse mirar y contemplar por toda Vetusta?
  • Fortunata, por no mirar a su rival, miraba a la niña, a quien aquella tenía en pie delante de sí, cogiéndola de las manos.
  • Andresito seguía tieso en su puesto, sin mover los pies, con las piernas entumecidas y el cuello dolorido de mirar a lo alto.
  • XIV Así que pudieron conferenciar reservadamente capellán y señorito, preguntó don Pedro, sin mirar cara a cara a Julián.
  • La vieja deja la media en el pequeño tabaque de mimbre y se pone a mirar al cielo a este cielo que le ha apedreado sus viñas.
  • Si los pilletes hubieran osado mirar cara a cara a don Fermín, le hubieran visto, al asomar en el campanario, serio, cejijunto.