Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "misa" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra misa para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La misa.
- Iban á perder la misa.
- Que los perros en misa.
- ¡Qué horas de ir a misa!
- La señora estaba en misa.
- Empezaba la misa del gallo.
- Sólo entiendo de decir misa.
- Señora, que no he oído misa.
- ¿Se ha divertido usted en misa?
- Que creo que ha empezado la misa.
- Usted no sabe de la misa la media.
- ¡Divertirme en misa! Quiero decir.
- Mi niña adorada bien vale una misa.
- Si no va a misa, no se puede salvar.
- ¡Qué felicidad! ¿Te vas ahora a misa?
- Aplicaré la misa por la necesidad presente.
- El Duque ha oído misa hoy en las Calatravas.
- Yo quería decir misa antes de tomar el chocolate.
- A las diez habrá misa y responso en el cementerio.
- Como que vino el obispo auxiliar a decirnos la misa.
- Las mujeres no salían más que los domingos a misa.
- Vamos a ver, ¿quién es el guapo que dice misa hoy?
- Yo me meto en la alcoba y me estoy allí como en misa.
- Venía de oír misa de San Juan, su querida parroquia.
- Pero a la segunda misa observole distraído e inquieto.
- Parece que hay misa, porque se oye la campanilla de alzar.
- Un día estaba celebrando misa, cuando fueron a prenderle.
- La novena, la misa, la cofradía, la visita al Santísimo.
- Roseta comenzó á arreglarse para ir con su madre á misa.
- Al ir a misa, desfilaban entre la admiración de los fieles.
- Oía su misa los domingos y confesaba muy de tarde en tarde.
- ¿Usted se ha fijado en el gaitero que tocó hoy en la misa?
- Además ya podía salir de su caserón triste para ir a misa.
- Dentro de un rato sí, ¡a coro a coro! ¡Tal vez a decir misa.
- Creo que no habían oído misa y quisieron coger la de la fiesta.
- Era la misa de San Ramón Nonnato, elegida para la circunstancia.
- Celedonio contestó con una genuflexión como las de ayudar a misa.
- Cierto que primero faltaba el sol que don Saturnino a misa de ocho.
- Este clérigo gana una peseta, que es a lo que monta su misa diaria.
- Cuando le daba por ahí, iba a misa, y aun se le ocurría confesarse.
- Hasta que tuvo el café delante no recordó que él solía decir misa.
- Decía la misa con el alma elevada, como la diría en tiempos de martirio.
- ¡Otra!, ¡qué cosas se le ocurren! De modo que la misa no es nada tampoco.
- Por ganar para pagarle la carrera, lo quería teólogo, nada de misa y olla.
- La misa empezó, regocijada y rústica, en armonía con los demás festejos.
- Hoy por la mañana, cuando me estaba vistiendo para ir a misa, me le veo entrar.
- ¿Cómo volvía a vivir a cuestas de su madre, sin más emolumentos que la misa?
- Preguntaba Foja en un corrillo, delante de la catedral, al salir de misa de doce.
- Allí estaba la santa, todavía con el manto puesto y el libro de misa en la mano.
- Los había carlistas y liberales, pero casi todos iban a misa a ver las muchachas.
- Algo así como la entrada de un moro en la iglesia de Alboraya en plena misa mayor.
- Los dos bancos destinados a los parientes y amigos se llenaron, y comenzó la misa.
- Estaban preparándose para ir a misa, y yo las acompañé hasta una iglesia próxima.
- Lo cierto es que de niño jugaba a cantar misa, y de grande no paró hasta conseguirlo.
- El domingo oímos la misa en la capilla, y después yo estuve registrando la biblioteca.
- Negábase Julián, pretextando la necesidad de decir misa, de rezar las horas canónicas.
- Dijo la misa Don León, que parecía el padre fuguilla por la presteza con que despachaba.
- Después de bien lavado iba a misa sin falta, a buscar el hombre nuevo que pide el Evangelio.
- Resoplaba en las butacas del teatro, y en misa repartía codazos para disponer de más sitio.
- Por más que el gran Rossini sostenga que aquel día oyó la misa con devoción, yo no lo creo.
- El día de Corpus, después de misa mayor, empezaron las visitas que duraron casi toda la tarde.
- El día de la Virgen fue con Tónica y su amiga a la primera misa en la capilla de los Desamparados.
- Revivió con fuerza en Zaragoza, después que los esposos oyeron misa en el Pilar y visitaron la Seo.
- Entró Benigna, que venía de misa, y corroboró todas aquellas denuncias, aunque con tono indulgente.
- Oíanse en la parte alta los pasos de toda la comunidad que iba hacia el templo a oír la primera misa.
- ¡España! ¡España! ¡Jamais de la vie! Mucha hidalguía, mucha misa, mucha jota, pero poco alimento.
- La mañana venida, mi amo se fue a la iglesia y mandó tañer a misa y al sermón para despedir la bula.
- Cuando el buen chico se levantó al día siguiente, que era domingo, ya doña Lupe había vuelto de misa.
- No quiere que le agradezcamos la licencia del oratorio y el permiso para doblar la misa para don Anselmo.
- Fueron juntos los dos clérigos a revisar el decorado de los altares, compuestos ya para la misa solemne.
- Los domingos había el acontecimiento de la misa mayor, y por la tarde el acontecimiento de las vísperas.
- ¡Vaya un sacerdote ordenado de misa! Si tengo tal afición a chiquillos, no debí abrazar la carrera que abracé.
- Era como ir a misa, para el hombre devoto, o como visitar el cementerio donde yacen los restos de la persona querida.
- Entraron en San Ginés, y Guillermina se fue derecha a la capilla de la Soledad, a punto que empezaba la primera misa.
- Pues allí todo fue extraordinario, y puedo dar fe de ello, que la presencié desde el Introito hasta el Ite misa est.
- Perucho, que ayudaba a misa con desembarazo notable, se dedicaba a apagar los cirios, valiéndose de una luenga caña.
- Después de la misa, el cura se volvió hacia los fieles y rezó por el muerto y por todos los sepultados en el Océano.
- Durmió Jacinta sin sosiego, y a la mañana siguiente, cuando su marido no había despertado aún, salió para ir a misa.
- No voy a tener más remedio que lanzarme a la calle a decir misa en todas partes y tragarme todos los días catorce hostias.
- Sí, iría a misa en adelante, muy temprano, muy tapada, con velo espeso, a la capilla de la Victoria que estaba allí cerca.
- A la misa en la capilla remozada asistía siempre Nucha, oyéndola toda de rodillas, y retirándose cuando Julián daba gracias.
- Él venía allí para decir misa y ayudar al marqués en la administración, no para fallar acerca de su conducta y su carácter.
- ¡El papel Provisor sube! decía Foja furioso al oído de Glocester, a quien encontró en el atrio de la catedral, al salir de misa.
- Tú cuando vas por ahí con tu velito y ese pasito reposado, sin mirar a nadie, parece que vas de casa en casa pidiendo para una misa.
- A medida que se acercaba la hora crítica para Nucha, el capellán permanecía más tiempo de rodillas dando gracias al terminar la misa.
- Luego me llevó consigo a misa, haciéndome cargar la banqueta, y en la iglesia no cesaba de volver la cabeza para ver si estaba por allí.
- Salieron, y Plácido se fue con ellas a la iglesia, pues aunque ya había estado en ella, érale muy grato acompañar a las señoras a misa.
- Los domingos, después de la misa, los aldeanos endomingados, con la chaqueta al hombro, se reunían en la sidrería y en el juego de pelota.
- Mucho le gustaban los domingos, con su libertad para levantarse más tarde, sus horas de holganza y su viajecito á Alboraya para oir la misa.
- Regresaban a casa después de oír misa, y al llegar frente a la Audiencia vieron correr la gente, oyendo al mismo tiempo un lejano tamborileo.
- Estupiñá se aburría algunas veces por más que no lo declarase, y le gustaba que alguna beata rezagada o beato sobón le preguntara por la misa.
- Al salir Arizmendi con su mujer y sus hijas de misa, Cacochipi y su discípulo cayeron sobre ellos y les dieron un sin fin de apretones y de golpes.
- Más tarde celebraba don Hildebrando, cura francés de los de babero, el cual era lo contrario que Pintado, pues estiraba la misa hasta lo increíble.
- La capilla desde la que oía misa la Regenta estaba separada sólo por una verja alta de la en que se habían escondido los trasnochadores del Casino.
- Pero aquella piedad mecánica, aquel rezar y oír misa como las demás le parecía bien, le parecía la religión compatible con el marasmo de su alma.
- Iba la Regenta al cuarto de su marido con ánimo de conversar, si estaba despierto, de hablarle de la misa del gallo, sentada a su lado, sobre el lecho.
- Había dejado a su esposo con Villalonga, después de enjaretarle la mentirilla de que iba a la Virgen de la Paloma a oír una misa que había prometido.
- Una mañana que madrugó más de lo acostumbrado para decir su misa, resolvió advertir a Sabel que le tuviese dispuesto el chocolate dentro de media hora.
- Vengábase protegiendo ahora los amores de Mesía y Ana, del idiota de don Víctor que se ponía a comprometer a las muchachas sin saber de la misa la media.
- Entonces se entró en la iglesia mayor, y yo tras él, y muy devotamente le vi oír misa y los otros oficios divinos, hasta que todo fue acabado y la gente ida.