Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "molesto" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra molesto para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¡Qué pesado y molesto es esto! decía.
- Y lo que es más, muchas veces te serás molesto a ti mismo.
- Lo veo aquí contestó el viajero algo molesto, y subió al vagón.
- Marcháos repuso el cura, molesto por no haber intimidado a sus interlocutores.
- Iba como rompiendo el agua, dando en ella como un machete, lo que era muy molesto.
- Pero él experimentaba un hondo gozo siendo molesto y procuraba prolongar la entrevista.
- Sí, el prójimo me mortifica, y yo mismo me molesto, me hago daño hasta sangrar el alma.
- El huésped se daba a los diablos de que lo despertase, y tanto le molestó que le llamó loco.
- Necesita mi niña un freno, y ese freno, que es la legalidad, no le será molesto si lo sabe llevar.
- El marsellés, que se llamaba, no sé si de nombre o de apodo, Tiboulen, era, por otro estilo, un hombre molesto.
- Las renovó, y colocó una almohada en el suelo para arrodillarse en ella, pues lo más molesto siempre era el dichoso hormigueo.
- A pesar de que el viaje lo hacía de noche, Andrés supuso que seria demasiado molesto ir en tercera, y tomó un billete de primera clase.
- Porque Jacinta hiciese la primera pregunta llamando a su marido Nene (como él le había enseñado), no dejó este de sentirse un tanto molesto.
- Para evitar el ruido, molesto aunque sin consecuencias, Ana procuraba que su esposo no se enterase de aquellas frecuentes escapatorias a la catedral.
- ¡y quién sabe de lo que son capaces esas gentes burlonas, que miran el amor como cosa de risa! Esperaría a que el molesto transeúnte se fuese por otra calle.
- Y también se dio a pensar en lo molesto y difícil que era para ella tener que vivir dos vidas diferentes, una verdadera, otra falsa, como las vidas de los que trabajan en el teatro.
- Mucho molestó en los primeros tiempos a algunas monjas el tal tamboril, no sólo por la pesadez de su toque, sino por la idea de lo mucho que se peca al son de aquel mundano instrumento.
- ¡No me importunes más! Y sí Amparito no pensaba esto mismo que suponía el antiguo novio, era algo parecido lo que expresaban sus miradas fieras y sus gestos desdeñosos para espantar a aquel moscardón molesto, que no la dejaba ni a sol ni a sombra.
- A la luz de un farolillo colocado junto al pesebre, los trajes azul y rosa de las niñas, sus sombreritos de flores, las joyas relumbrantes de la mamá, causaban el efecto de una aparición sobrenatural, que contrastaba con las paredes sucias, el techo empavesado de polvorientas telarañas, los montones de estiércol y el olor punzante y molesto de cuadra sucia.