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Ejemplos de oraciones con la palabra morían

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra morían en el contexto de una oración.

Término morían: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "morían" aquí tienes una selección de 11 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra morían para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Si ellos se me morían, podía entrar en un convento.
  • Las del Marqués, cuando eran de cumplido, se morían de frío en el salón de antigüedades.
  • Sois los hijos, los sucesores de aquellos comerciantes de mi casta, viejos compañeros que antes morían que faltar a la honradez.
  • Algunos morían antes de llegar a ella, y otros tenían que sufrir dolorosas operaciones antes de poder reposar un momento su cuerpo fatigado.
  • La otra no los tenía descalzos ni calzados, porque se le morían todos, y a ella le había quedado una angustia en el pecho que decían era una eroísma.
  • En punto a letras, las de su ciencia inclusive, don Robustiano no podía alzar el gallo a ningún mediquillo moderno de los que se morían de hambre en Vetusta.
  • Las blasfemias de los combatientes se mezclaban a los lamentos de los heridos, de tal modo que no era posible distinguir si insultaban a Dios los que morían, o le llamaban con angustia los que luchaban.
  • Las muchachas se morían de risa, se retorcían en los bancos, y dejaban ver a los profanos y a los catequistas, relámpagos de blancura debajo de las faldas que movían indiscretas, sin pensar en ello muchas, algunas sin pensar en otra cosa.
  • El cortejo entró en el cementerio, pero no por la puerta principal, sino por una especie de brecha abierta en la tapia del corralón inmundo, estrecho y lleno de ortigas y escajos en que se enterraba a los que morían fuera de la Iglesia católica.
  • Ana recordaba la vida de unos mosquitos muy pequeños que crecían todas las mañanas a la orilla del río, volaban desde la ribera sobre las aguas, y en medio de ellas morían y eran pasto de unos peces que contaban todos los días con aquel alimento.
  • Y preguntando a uno un día que qué sería (porque Cabra se enojó de que se lo preguntase) respondió que los unos tenían sarna y los otros sabañones y que en metiéndolos en aquella casa morían de hambre, de manera que no comían desde allí adelante.