Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "morir" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra morir para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Debió morir.
- A bien morir.
- Morir, bueno.
- ¿Iría a morir?
- Aunque sea a morir.
- Vete a verla morir.
- Tal vez iba á morir.
- Tal vez iba á morir.
- Déjenme morir aquí.
- Entonces creía morir.
- Esperaría hasta morir.
- Álvaro tenía que morir.
- La mujer no podía morir.
- ¿Será que se va a morir?
- Pimentó acababa de morir.
- Si al fin nos hemos de morir.
- Penséme morir de vergüenza.
- Sentíase desvanecer y morir.
- Había visto morir a Canterac.
- Y eso que el otro iba a morir.
- Hijo, todos nos tenemos que morir.
- No importa, porque se puede morir.
- Acababa de morir en aquel instante.
- Tendré que dejarme morir de hambre.
- Luisito acababa de morir en Valencia.
- La dejarán a usted morir, hija mía.
- No pedía nada, pero se quería morir.
- Tan verdad como que nos hemos de morir.
- Por él nadie sabía que se iba a morir.
- Tenía la seguridad de que se iba a morir.
- Ana podía morir de repente cualquier día.
- Lo que no es rápido está condenado a morir.
- Y ella que se quería morir y creía morirse.
- Más vale morir aprendiendo, que vivir ignorando.
- Ha naufragado el barco, y el capitán debe morir.
- Estos bestias están dispuestos a morir por su rey.
- ¿Con que se nos quiere usted morir, señor Fulano?
- Ella no hace más que pensar en que se ha de morir.
- Él no servía para ver morir a una persona querida.
- Yo he jurado a Dios morir por usted si hacía falta.
- Teresa estaba tan triste como al morir el pequeñuelo.
- El Señor lo remedie, que ya con este mal han de morir.
- Estoy dispuesta a morir por este hombre, si es preciso.
- ¿pero es cierto que al morir nos convertimos en berzas.
- Puesto que Dios lo quiere, aquí hemos de morir los dos.
- ¿Morir por ser yo traidora, si mentía, si me manchaba?
- Mira que todo consiste en la cruz, y todo está en morir.
- No, no la llamaría, preferiría morir desesperada y sola.
- Le vi hace días en casa de Pez, y nos hizo morir de risa.
- Cuando una se va a morir, ve las cosas claras, muy claritas.
- Fue uno de esos sueños que se parecen al morir instantáneo.
- ¡Morir como un perro! ¡Y yo que tengo mujer y cuatro hijas!
- Antes morir que continuar la farsa de un matrimonio imposible.
- Y así, propuse de navegar en ansias con la Grajal hasta morir.
- Las grandes olas verdosas se persiguen hasta morir en la playa.
- Una mosca cogida por Ron tarda en morir poco más de un minuto.
- La noche anterior Álvaro había dicho que él se quería morir.
- ¡ El Ateo llamaba al Magistral para que le ayudara a bien morir!
- Creyéndose próximo a morir, se negaba a que se le hiciera la cura.
- Así había estado una semana gritando, delirando, hasta morir en un sueño.
- Zaldumbide comprendía que su negocio no estaba en dejar morir a los negros.
- Te digo que si esto es verdad, habrá que alquilar balcones para verla morir.
- Ya que me he de morir, llévame de este mundo sin angustias y sin sobresaltos.
- Es un pillo, a fe de Barinaga, un pillo que ya sé yo de qué muerte va a morir.
- El día en que esa lo sepa, va a rabiar tanto, que se va a morir del berrinchín.
- Era buen soldado del amor, héroe del placer, sabría morir en el campo de batalla.
- Si tú no te has de morir dijo Fortunata irguiéndose con brío, en son de protesta.
- Al morir su marido, quedó con dos hijos Martín y una niña menor, llamada Ignacia.
- , bien, paciencia, sería cuestión de tener paciencia, de sufrir, de dejarse morir.
- Yo quiero reconciliarme con la iglesia, morir en su seno, si está de Dios que muera.
- No, lo que es aquí no me he de morir yo, para que no me lleven en esas horribles carrozas.
- El hombre, cuya necesidad es conocer, es como la mariposa que rompe la crisálida para morir.
- Porque el vivir era el estar sin Dios, el morir renacer en Él, pero renunciando a sí mismo.
- Pero sí la cosa continuaba de tal modo, acabaría por cerrar la tienda y morir en el Hospital.
- Cumplamos tú y yo la ley de morir cuando nos creamos llegados al punto de caramelo de la pureza.
- Don Santos está dispuesto a morir sin confesar ni comulgar, no reconoce la religión de sus mayores.
- En la segunda me decía el amigo que la Shele acababa de morir de sobreparto en el caserío de Machín.
- Su padre, pocos meses antes de morir, había vendido a vil precio a sus hermanas el palacio de Vetusta.
- Poco después de morir este señor, de apoplejía, sobre The Times, se averiguó que no sabía inglés.
- Cuando una vez, poco antes de morir, su hermana Rosa tuvo un vómito, de ella Gertrudis huyó despavorida.
- No existe nada que se resigne a morir, y el error es quizás lo que con más bravura se defiende de la muerte.
- ¡La medicina progresa tanto! Y además, se podía morir sin grandes dolores, por más que Frígilis lo negaba.
- Luego se casó con la dueña, y ésta, al morir, le instituyó heredero único, con lo que quedó viudo y riquísimo.
- El morir no la asustaba, lo que quería era morir sin desvanecerse en aquellas locuras de la debilidad de su cerebro.
- Pero yo, antes que todo, veo lo práctico, lo posible, y no puedo aconsejar a nadie que se deje morir ni que se suicide.
- Él, por lo menos, creo que se consideraba próximo a morir de puro dolor, porque su herida no tenía la menor gravedad.
- Esto no me parecía bien, porque si los prendían, habían de aclarar lo del hábito y otras cosas y era morir en la horca.
- El labrador salió de la cárcel hecho una momia, y fué conducido al presidio de Ceuta, para morir allá á los pocos años.
- Ya me puedo morir tranquilo, puesto que he sabido arrancarle al demonio de la tontería el alma que ya tenía entre sus uñas.
- Después se dedicó a negocios, y era tan honrado, pero tan sosamente honrado, que no dejó al morir más que cinco mil reales.
- Ahora el instrumentista arrastraba perezosamente por las cuerdas del violín los quejidos de la Traviata momentos antes de morir.
- Otra vez tuvo miedo a morir, otra vez tuvo el pánico de la locura, la horrorosa aprensión de perder el juicio y conocerlo ella.
- Señor Magistral, usted que es una persona ilustrada, ¿cree usted que la religión consiste en dejarse morir junto a un albañal?
- Él, a pesar de las calumnias de sus enemigos había convertido al gran ateo de Vetusta haciéndole morir en el seno de la Iglesia.
- Qué más quisiera yo replicaba el cura que cambiar la estola por una muleta, y en vez de ayudar a bien morir ponerme a matar toros.
- No así el mastín, resuelto sin duda a morir en la demanda, y a quien sólo acalló la aparición de su amo el señorito de Limioso.
- Mujeres chillonas taladraban el oído con pregones enfáticos, acosando al público y poniéndole en la alternativa de comprar o morir.
- Batirme todos los días, pasar a cuchillo al que se me pusiera por delante, y morir cualquier día de un balazo en la borda de un barco.
- Anda, ángel, mira que te lo pido con toda mi alma, porque esta penita que tengo aquí no se me quiere quitar, y parece que me voy a morir.
- Quizá mi sino era morir asi, en el mar, de héroe, y que los chicos de mi pueblo hablaran de Shanti Andía como de un personaje de leyenda.