Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra morirme

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra morirme en el contexto de una oración.

Término morirme: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "morirme" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra morirme para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Como quiero morirme.
  • Creí morirme, Tula.
  • No quisiera morirme sin este gusto.
  • Más quiero morirme de pena que de vergüenza.
  • Si siento morirme le decía a Andrés es por ti.
  • Libre estaba, libre estoy, libre pienso morirme.
  • Yo también padezco, yo también creí morirme, aquí mismo.
  • ¡Morirme yo aquí, para que me lleven en esos carros tan cursis! No.
  • Puedo morirme de un momento a otro, y tu dinero corre peligro de extraviarse.
  • ¡Cuánto me gustaría morirme dejándote en una situación normal y decorosa!
  • Me parece a mí que no iba a morirme por intentarlo dos meses, dos meses nada más.
  • Si no fuera por ti, no se me importaría nada morirme, Es más, la idea de la muerte es grata en mi alma.
  • Si me ponen en esta mano la muerte y en esta otra dejar de quererla y me obligan a escoger, preferiré mil veces morirme, matarme o que me maten.
  • Siguieron luego depresiones horribles, ganas de morirme, manía religiosa, ansias de anacoreta, y el delirio de la abnegación y el desprendimiento.
  • No quiero morirme sin hacerle a usted una fineza, y le mando a usted, por mano del amigo Don Plácido, ese mono del Cielo que su esposo de usted me dio a mí, equivocadamente.
  • Soy pobre, pero aún tengo para no morirme de hambre, y sobre todo, con orden y economía, sin querer aparentar más de lo que realmente se tiene, lo pasa cualquiera tan ricamente.
  • ¡qué país! Yo entré en Penales con ocho, después me pasaron a Instrucción Pública con diez, luego cesante, y al fin, para no morirme de hambre, tuve que aceptar seis en Loterías.
  • ¡Y he de morirme sin tener ese gusto! ¡Bonito gusto, hombre de Dios! ¡Ver cómo se matan esos locos! Si el Rey de las Españas me hiciera caso, mandaría a paseo a los ingleses y les diría.
  • Y sepa que intervengo en esto por pura humanidad, porque se me ha ocurrido no morirme sin dejar tras de mí una buena acción, ya que en la cuenta de mi vida tengo tantas malas o insignificantes.