Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "moros" aquí tienes una selección de 47 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra moros para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Obra de los moros, según Pimentó.
- Los moros aparecieron a la descubierta.
- Indudablemente había moros por la costa.
- Los moros del aduar eran la mayoría salvajes.
- Y si el tal no se va a matar moros, sabe Dios si.
- Toda una partida de moros avanzaba escondiéndose.
- Pero él no podía venir, porque estaba matando moros.
- Salimos de allá perseguidos por los moros, y nos lanzamos al mar.
- Ella hubiera buscado a su papá y él hubiera matado muchos moros.
- Pero a sí misma se comparaba al cadáver del Cid venciendo moros.
- Se veía alguna que otra cabaña de moros salvajes y desharrapados.
- Y no es flojo el paseo que tengo que dar, de aquí a Puerta de Moros.
- Había sido capitán en una comedia y combatido con moros en una danza.
- Por algo, según las historias, lloraban los moros al ser arrojados de allí.
- Los moros nos hubieran hecho pedazos con mucho gusto, pero Ryp nos protegió.
- Reina de los moros, como forzosamente han de serlo todas en los cuentos del campo.
- También tuvimos que dar una buena lección a unos moros ladrones de la isla de Joló.
- Pero los moros, en vez de cumplir el pacto, nos atacaron y nos mataron varios hombres.
- Quería meterse en un barco y navegar hasta la tierra de los moros y buscar a su papá.
- Los dos renegados y los moros nos llevaron a Smiles, Allen y a mí prisioneros a su aduar.
- Los desdichados negros se asustaban, echaban a correr y los moros los iban cogiendo como conejos.
- Llamó a Ryp y quedamos de acuerdo en ir todos a la orilla del río, escoltados por diez moros armados.
- La niña quería ir a tierra de moros de verdad, a matar infieles o a convertirlos, como Germán quisiera.
- El capitán dijo que sería prudente que nos fuéramos a la ballenera, pues estos moros eran todos traidores.
- En un mes no pasó Fortunata más acá de Puerta de Moros, y una vez que lo hizo, detúvose en Puerta Cerrada.
- Un arte que nosotros, aunque cristianos viejos, heredamos directa y legítimamente de nuestros abuelos los moros.
- Los marineros se habían entendido con unos moros para cambiarles un rifle de los que llevábamos por dos corderos.
- Primero, los moros, en los ruidosos alalíes con que solemnizaban sus festividades, gozaban en hacer grandes hogueras.
- Era difícil comprender cómo Ryp y van Stein habían llegado a dominar a aquellos bandidos moros, crueles y cobardes.
- Y con esto, comidos de piojos y huéspedas, nos volvemos en este pelo a rogar a los moros y herejes con nuestros cuerpos.
- ¿Hay nada más interesante que la Inquisición, de índole tan semítica, dedicada a limpiar de judíos y moros al mundo?
- Con tales pensamientos, el patriotismo no era para mí más que el orgullo de pertenecer a aquella casta de matadores de moros.
- Y está ya de manera esto que no hay autor que no escriba comedias, ni representante que no haga su farsa de moros y cristianos.
- Ryp, van Stein y los moros se pusieron a cavar furiosamente, mientras nosotros nos alejábamos corriendo por la orilla del río.
- Habíamos acabado esta operación, cuando se presentaron media docena de moros, sarnosos, desharrapados, armados con fusiles antiguos.
- Vivía en la calle de Tabernillas (Puerta de Moros), que para los madrileños del centro es donde Cristo dio las tres voces y no le oyeron.
- ¡Pesia tal! decía el pobre alférez (que él me dijo entonces que lo era), entre luteranos y moros me he visto, pero no he padecido tal despojo.
- Nosotros navegábamos confiados, porque ni de perros herejes moros se teme la traición, cuantimás de un inglés que es civil y al modo de cristiano.
- Al ver que nos habíamos dado cuenta de su espionaje, los hombres se abalanzaron sobre nosotros, y tras ellos diez o doce moros que estaban escondidos.
- Un rugido de entusiasmo saludó el principio de la traca, diversión favorita de un pueblo que ha heredado de los moros la afición a correr la pólvora.
- Hermanos míos, tomad, tomad de las gracias que Dios os envía hasta vuestras casas, y no os duela, pues es obra tan pía la redención de los captivos cristianos que están en tierra de moros.
- Con frecuencia teníamos que batirnos, ya con los merodeadores chinos del golfo de Tonkín, como con los piratas moros que pululan por aquellas latitudes, y dan muestra de un valor y de una audacia asombrosos.
- Como yo no sabía más historia que la que aprendí en la Caleta, para mí era de ley que debía uno entusiasmarse al oír que los españoles habían matado muchos moros primero, y gran pacotilla de ingleses y franceses después.
- En este tiempo se hizo cierta armada contra moros, entre los cuales fue mi padre, que a la sazón estaba desterrado por el desastre ya dicho, con cargo de acemilero de un caballero que allá fue, y con su señor, como leal criado, feneció su vida.
- No me quiero acordar de lo del cabo de Finisterre, donde por la cobardía de nuestros aliados perdimos el Firme y el Rafael, dos navíos como dos soles, ni de la voladura del Real Carlos, que fue una traición tal, que ni entre moros berberiscos pasaría igual, ni del robo de las cuatro fragatas, ni del combate del cabo de.
- Ítem, advirtiendo que después que dejaron de ser moros (aunque todavía conservan algunas reliquias) se han metido a pastores, por lo cual andan los ganados flacos de beber sus lágrimas, chamuscados con sus ánimas encendidas, y tan embebecidos en su música que no pacen, mandamos que dejen el tal oficio, señalando ermitas a los amigos de soledad.
- Abajo, la plataforma del escenario, donde se representaban los milacres, piezas dramáticas, cándidas y sencillas como sus versos lemosines, cuyo argumento, girando en torno del mismo punto, trata siempre de las querellas feudales entre Centelles y Vilaraguts, de la conversión de los moros de Granada o de alguna treta de los impíos contra el elocuente apóstol, todo sazonado al final con el necesario milagro del santo y el correspondiente sermón en endecasílabos.