Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra mote

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra mote en el contexto de una oración.

Término mote: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "mote" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra mote para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Le llaman el Gallo de mote.
  • Su mote procedía de haber vivido en América mucho tiempo.
  • Le digo que soy Izquierdo, por mote Platón, y menea la cabeza.
  • Este mote lo debía Asensio a haber sido consumero en su pueblo.
  • Aquel gorro característico que justificaba su mote ya no se detenía en sus orejas.
  • Parece que estás triste, moñuca le dijo Rubín, que solía darle este cariñoso mote.
  • Otra vieja rara de la vecindad era la señora Benjamina, a quien daban el mote de Doña Pitusa.
  • Los periódicos, que hablan constantemente de él, anteponen siempre a su nombre algún mote muy salado.
  • A un guasón se le ocurrió llamarle Ramsés II, y cayó tan en gracia el mote, que Ramsés II se quedó.
  • En cambio su madre, André Anthoni, se ponía como una fiera cuando oía que a su hijo le daban este mote.
  • Si Bismarck fuera canónigo y dinidad (creía que lo era el Magistral) en vez de ser delantero, con un mote sacao de las cajas de cerillas, se daría más tono que un zagal.
  • Pues a esta monstruosidad la llamaba Ballester doña Desdémona, por ser o haber sido Quevedo muy celoso, y con este mote la designaré, aunque su verdadero nombre era doña Petra.
  • Tellagorri era de la familia de los Galchagorris, la familia de los pantalones colorados, y este consonante, entre el mote de su familia y su nombre había servido al padre de la sacristana, viejo chusco que odiaba a Tellagorri, de motivo a una canción que hasta los chicos la sabían y que mortificaba profundamente a Tellagorri.
  • Con este motivo, un muchacho joven, exseminarista, apellidado Dantchari y conocido también por el mote de el Estudiante, que formaba parte de la partida, recordó la canción de Vilinch, que se llama la Canción del Potaje, y, como en ella el autor se burla de un cura tragón, tuvo que cantarla en voz baja, para que no se enterara el cabecilla.
  • La víspera de la salida al cazadero vinieron a dormir a los Pazos el notario de Cebre, el señorito de Limioso, el cura de Boán, el de Naya, y un cazador furtivo, escopeta negra infalible, conocida en el país por el alias de Bico de rato (hocico de ratón), mote apropiadísimo a la color tiznada de su cara, donde giraban dos ojuelos vivarachos.