Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra muera

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra muera en el contexto de una oración.

Término muera: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "muera" aquí tienes una selección de 33 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra muera para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Un muera.
  • Que no se muera.
  • Que no se muera.
  • De que usted se muera.
  • Aguarde a que me muera.
  • Muera el señor Provisor.
  • Que yo no me muera, ¿eh?
  • Y no se me muera de repente.
  • Así me muera si no es verdad.
  • Cuando me muera, veremos, créetelo.
  • , que herede esto cuando yo me muera.
  • ¡Muera! ¡muera! contestaron algunos.
  • ¿A ti qué más te da que viva o muera?
  • ¡Muera la esposa infiel! para que ella conteste.
  • Aunque me muera de pena, esto se tiene que acabar.
  • ¿No se alegrará la señorita de que yo me muera?
  • ¡Ay, qué será de ti, chulita, cuando yo me muera!
  • Cuando yo muera, tendrás más, algo más que ese huerto de Alcira.
  • Lo que importa, me dije, no es que él muera, sino que ella aprenda.
  • Muera el Provisor encogió los hombros, se levantó y salió de casa.
  • ¡Muera el Terso! Un enjambre de mueras y vivas salió tras el primero.
  • ¡Muera el ladrón faucioso Barbacana! Y el vocerío, unánime, repitió.
  • Fortunata, Fortunatita, abra usted los ojos, y no se nos muera así tan tontamente.
  • A ti no te duele que tu madre se consuma de impaciencia, se muera de incertidumbre.
  • Yo quiero reconciliarme con la iglesia, morir en su seno, si está de Dios que muera.
  • Es usted una santa, y cuando se muera, la canonizaremos y la pondremos en los altares.
  • ¡te comería! No me digas que no te coja, porque te cojo, aunque me muera y me eches al infierno.
  • Cuando yo me muera, registra mi jergón y encontrarás en esta punta de la izquierda un calcetín con unas monedas de oro.
  • ¡eso sí que no! ¿Pero no ve usted exclamó el médico que aunque se muera el crío queda la madre para hacer otros, mientras que si se muere ella no es lo mismo?
  • Es la verdad, yo tengo que cuidar de todo, lo mismo de pegarte el botón que se te ha caído, que de elegirte la que ha de ser compañera de toda tu vida, la que te ha de mimar cuando yo me muera.
  • ¡Mueran los curas! ¡Muera la tiranía! ¡Viva Cebre y nuestro diputado! ¡Viva la Soberanía Nacional! ¡Muera el marqués de Ulloa! Más enérgico, más intencionado, más claro que los restantes, brotó este grito.
  • Nos ha prometido escribir la biografía de su excelsa pariente cuando se muera, y entretanto no tiene reparo en dar cuantos datos se le pidan, ni en rectificar a ciencia cierta las versiones que el criterio vulgar ha hecho correr sobre las causas que determinaron en Guillermina, hace veinticinco años, la pasión de la beneficencia.
  • En nombre de Dios, prometo la bienaventuranza al que muera cumpliendo con sus deberes! Si alguno faltase a ellos, le haré fusilar inmediatamente, y si escapase a mis miradas o a las de los valientes oficiales que tengo el honor de mandar, sus remordimientos le seguirán mientras arrastre el resto de sus días miserable y desgraciado.