Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "museo" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra museo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- El gabinete era otro museo.
- Aquella rubia era la perla de su museo de beatas.
- Solía llevarle al despacho, a su museo como él decía.
- La Guardia Civil, las uvas de albillo y el Museo del Prado.
- Madrid ir de museo en museo rompiéndose los pies y tropezando.
- Otros, si el tiempo es desapacible, me meto en el museo de Pinturas.
- El Museo Británico no es nada, en variedad, al lado de este almacén.
- Allí se ven las fieras del Retiro, el Museo de Pinturas, el Naval, la Armería.
- Iba de un lado para otro, examinaba los altares y las imágenes como si estuviera en un museo.
- Después he visto la estatua de Agripina en el Museo del Capitolio, en Roma, y me acordé de ella.
- Era lo único que al capitán Bedoya le parecía digno de respeto en aquel museo de trampas, según su expresión.
- Don Víctor con su Frígilis y todos los cacharros del museo de manías, don Víctor con el teatro español a cuestas.
- Pero si se tocaba a los cacharros de su museo, como él llamaba aquella exposición permanente de manías, se transformaba en un Segismundo.
- Mientras a su imaginación le entregaban a Grecia, el Olimpo, el Museo de Pinturas, ella, Ana Ozores, la de carne y hueso, tenía que vivir en una calle estrecha y obscura, en un mísero entresuelo que se le caía sobre la cabeza.
- Fuera por lo que fuere, él creía cumplir con Anita llevándola al Museo de Pinturas, a la Armería, algunas veces al Real y casi siempre a paseo con algunos libre pensadores, amigos suyos, que se paraban para discutir a cada diez pasos.
- Frente a la puerta destaca un armario, en que están colocados cuidadosamente los platos, las tazas, las jícaras, guarnecidos por las copas puestas en simetría de tamaños, dominado todo por un diminuto toro de cristal verdoso como los que Azorín ha visto en el museo Arqueológico.
- El cajón está repleto de fotografías de monumentos y paisajes españoles, fotografías de cuadros del museo del Prado, fotografías de periodistas y actores, fotografías pequeñas, hechas por Laurent, de las notabilidades de 1860, daguerrotipos, en sus estuches lindos, de interesantes mujeres de 1850.
- Mientras Estupiñá admiraba, de mostrador adentro, las grandes novedades de aquel Museo universal de comestibles, dando su opinión pericial sobre todo, probando ya una galleta de almendra y coco, que parecía talmente mazapán de Toledo, ya apreciando por el olor la superioridad del té o de las especias, la dama se tomaba por su cuenta a uno de los dependientes, que era un Samaniego, y.