Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra náufragos

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra náufragos en el contexto de una oración.

Término náufragos: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "náufragos" aquí tienes una selección de 13 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra náufragos para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Otras veces ha alojado en su casa náufragos.
  • Poco después los náufragos estaban en tierra firme.
  • Hay que salvar a los náufragos dijo el Barón a guisa de chiste.
  • De Pas y don Víctor se miraban y se encontraban aspecto de náufragos.
  • Salió a la puerta una criada vieja, y Allen le dijo que éramos náufragos.
  • Vivían en la vieja barraca lo mismo que los náufragos que se aguantan sobre un buque destrozado.
  • Dimos la primera vuelta, pasando por el sitio donde había zozobrado la lancha, y recogimos dos náufragos.
  • ¡Eh, los náufragos! ¡Adelante! Empujamos la puerta, pasamos al jardín y entramos por un patio a cuyos lados había dos perros de piedra.
  • Recalde el Bravo, padre de nuestro camarada Joshe Mari, y otro patrón, llamado Zurbelcha, habían salido en una trincadura para recoger a los náufragos.
  • Toda la miseria del mercado, los náufragos del trabajo, que, con el cuero rayado á palos, el estómago contraído y las excoriaciones inflamadas por las moscas verdosas y panzudas, esperaban la llegada del contratista de las corridas de toros ó del mendigo, que aún sabrían utilizarlos.
  • Revolvió expedientes, descubrió abusos, sacudió polvo, amenazó con suspender sueldos, negó todo lo que pudo, preparó dos o tres castigos, para varios párrocos de aldea y por fin dijo, ya en la puerta, que no daba un cuarto para una suscripción de los marineros náufragos de Palomares.
  • ¡Si no hubiera Guardia civil! Y como los náufragos agonizantes de hambre y de sed, que en sus delirios sólo ven mesas de festín y clarísimos manantiales, Batiste contempló imaginariamente campos de trigo con los tallos verdes y erguidos y el agua entrando á borbotones por las bocas de los ribazos, extendiéndose con un temblor luminoso, como si riera suavemente al sentir las cosquillas de la tierra sedienta.
  • Sobre los castañares que semejaban ruinas y mostraban descubiertos los que eran en verano misterios de su follaje, sobre los bosques de robles y sobre los campos desnudos y las pomaradas tristes pasaban de cuando en cuando en triángulo macedónico bandadas de cuervos, que iban hacia el mar, como náufragos de la niebla, silenciosos a ratos, y a ratos lamentándose con graznar lúgubre que llegaba a la tierra apagado, como una queja subterránea.