Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra náuseas

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra náuseas en el contexto de una oración.

Término náuseas: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "náuseas" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra náuseas para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Le dolía la cabeza y tenía náuseas.
  • Estaba sintiendo náuseas y no se atrevía a pedir una taza de té.
  • El estribillo de tal o cual piadosa leyenda llegaba a darle náuseas.
  • ¡Churrigueresco! repitió ¡da náuseas! y se vio claramente que las sentía.
  • Pero tratan de dominar las náuseas para que no se diga que se han emborrachado.
  • Ana volvió a la vida rasgando las nieblas de un delirio que le causaba náuseas.
  • Las orejas se le convertían en brasas y a veces sentía náuseas y temblor de piernas.
  • Causábanle náuseas los carros repletos del estiércol recogido en los puntos de venta.
  • Vamos, sentía náuseas y se me figuraba oír la sangre circular, y creía que era así.
  • Las repetía cien veces, para fijar en ellas la atención, y llegaba a sentir náuseas antes de conseguir un poco de fervor.
  • El trastorno general no se hacía esperar, ansiedad, náuseas, ganas de moverse, a las que seguían inmediatamente ganas más vivas todavía de estarse quieto.
  • Se le atravesaba como otras muchas, y al fin, después de mil tentativas que parecían náuseas, la soltaba entre sus bonitísimos dientes y labios, como si la escupiera.
  • Habían empezado por emborracharle con un licor dulce que ahora le estaba dando náuseas, un licor que le había convertido el estómago en algo así como una perfumería.
  • Sentía náuseas invencibles y apenas oía al arqueólogo, preocupándole más sus esfuerzos por contener impulsos del estómago cuya expansión hubiera sido una irreverencia.
  • El pensar sin querer, contra su voluntad, algo complicado, original, delicado, exquisito, llegó a causarle náuseas, y se le antojó envidiar a los animales, a las plantas, a las piedras.
  • El espectáculo de la ignorancia, del vicio y del embrutecimiento le repugnaba hasta darle náuseas y se arrojaba con fervor en la sincera piedad, y devoraba los libros y ansiaba lo mismo que para él quería su madre.
  • Él, hombre sobrio, incapaz de beber alcohol sin sentir náuseas y dolores de cabeza, no podía ocultar un asombro muy cercano á la admiración ante estos brutos, que, según sus suposiciones, debían tener el estómago forrado de hoja de lata.