Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra navegar

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra navegar en el contexto de una oración.

Término navegar: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "navegar" aquí tienes una selección de 23 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra navegar para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No podíamos navegar.
  • Puedes ir otra vez a navegar.
  • Comenzamos a navegar despacio.
  • Comenzamos a navegar con gran velocidad.
  • En estas condiciones solíamos navegar a la buena de Dios.
  • Comenzamos a navegar con rumbo al norte, hacia las Canarias.
  • Y así, propuse de navegar en ansias con la Grajal hasta morir.
  • Pero como el tiempo era bueno, no nos importaba navegar a obscuras.
  • Mi abuela y don Ciriaco decidieron enviarme a navegar como agregado.
  • Pasaria unos días en Lúzaro, pondríamos la casa en Burdeos y me iría a navegar.
  • Quería meterse en un barco y navegar hasta la tierra de los moros y buscar a su papá.
  • Al hacerse de noche izamos la vela de la ballenera y comenzamos a navegar hacia el norte.
  • Con frecuencia terminaba sus narraciones con estos versos de Concha, en su Arte de Navegar.
  • Recalde, el terrible Recalde, comprendió que allí no estaba en su barco, y se fué a navegar.
  • Ella se dejaba columpiar dentro de la blanda barquilla en aquel navegar aéreo de sus ensueños.
  • Muy joven comencé a navegar, y en el barco tuve que ir olvidando cuantas enseñanzas me dio mi madre.
  • El viento, que había saltado a otro cuadrante, se hizo fuerte al avanzar la noche, y pudimos navegar de nuevo.
  • La escuadra debía salir al día siguiente, ¡qué placer! Navegar en aquel gigantesco barco, el mayor del mundo.
  • Por la noche del segundo día debió cambiar el tiempo, porque el barco empezó a navegar, dando tumbos, y comenzó a llover.
  • Era una aguja imantada, que a pesar de su fuerte potencia y exacto movimiento, no podía hacer navegar bien el casco viejo y averiado en que iba embarcada.
  • Le parecía que gastar carbón, pudiendo navegar a vela, era una estupidez, y cuando veía que soplaba un buen viento, creyendo hacer un obsequio a la Compañía, mandaba apagar los fuegos, largaba las velas y se lanzaba a navegar como Dios manda.
  • Ilustración Como casi todos los miembros de la familia de este nombre y los emparentados con ella habían sido marinos y viajeros, para explicar sus correrías, intercaladas en las amarillentas páginas, se veían cartas de navegar antiguas, bastante raras.
  • Zelayeta sentía, como yo, el entusiasmo por la isla desierta y por los piratas, y, como tenía talento para ello, dibujaba los planos de los barcos en que íbamos a navegar los dos, y de las islas desconocidas en donde pasaríamos el aprendizaje de Robinsones.