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Ejemplos de oraciones con la palabra negaba

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra negaba en el contexto de una oración.

Término negaba: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "negaba" aquí tienes una selección de 42 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra negaba para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Que negaba!
  • Pero Juanito se negaba a oírla.
  • Negaba las conquistas de Mesía.
  • ¿Se negaba á darle una esperanza?
  • Álvaro negaba que hubiese por su parte amor.
  • No negaba que su familia estuviera en buena posición.
  • Negaba como si quisiese arrancarse la cabeza del tronco.
  • A él le era imposible vivir si Amparito se negaba a amarle.
  • Andrés no se negaba nunca a esto, y entró en el otro tabuco.
  • Consideraba que la sociedad le debía atenciones que le negaba.
  • El viejo navío, como un corcel espantado, se negaba a obedecer.
  • Llegó á llamarle ladrón porque se negaba á devolverle su arma.
  • La zopenca del ama negaba el hecho, cosa que enfurecía a la madre.
  • Creyéndose próximo a morir, se negaba a que se le hiciera la cura.
  • Y si se negaba, saltar la verja, aunque era poco menos que imposible.
  • Ya afirmaba la culpabilidad de la mona del Padre Eterno, ya la negaba.
  • Sí, sí, decía, yo me lo negaba a mí mismo, pero te quería para mí.
  • Ella negaba que fuera a casarse y aseguraba que no torcerían su voluntad.
  • Ana se negaba a acudir a un rincón de amores que Álvaro prometía buscar.
  • Este demagogo, que negaba la utilidad de comer carne, indignaba a la gente acomodada.
  • No oyó las tres, porque debió de dormitar un poco, aunque él se lo negaba a sí mismo.
  • Al que se negaba á cumplir la sentencia, le quitaban el agua para siempre y se moría de hambre.
  • Ella, sin embargo, negaba a cada uno de sus amantes todas sus relaciones anteriores, menos las de Mesía.
  • Doña Guillermina lo negaba, acusándoles de haberla sonsacado y de haber ido a buscarla a su propia casa.
  • ¡La medicina progresa tanto! Y además, se podía morir sin grandes dolores, por más que Frígilis lo negaba.
  • Julián sabía que aquella gente maleante y retozona era capaz de llevarlo por fuerza, si se negaba a ir de grado.
  • Delante de gente, pero que negaba en sus soledades de materialista en octavo francés, de materialista a lo commis voyageur.
  • Se negaba a madrugar mucho, y alegando como si se tratase de cosa santa, las exigencias de la salud, los caprichos de sus nervios.
  • En cierta desgraciada polémica hubo de venir a las manos con el capitán Bedoya que le negaba la existencia del general Sebastopol.
  • Y cuando él lo negaba, la ofendida esposa, que sentía en su alma la convicción profundísima de la autenticidad del hecho, irritábase más.
  • Pero como él se negaba a comerla, doña Lupe discurrió el darle menudillos, corazones de aves, y suprimir para él el cocido y los feculentos.
  • El Obispo rezaba ante una imagen de la Virgen, y al oír que don Santos se negaba a recibir al Señor, y a confesar, levantó las manos cruzadas.
  • Por la tarde, Plácido comunicó a la señora que la mujer aquella se negaba a poner a su hijo en pechos de nodriza, aunque esta fuese bajada del Cielo.
  • Para negar a Dios con la constancia y energía con que él lo negaba, no hacía falta leer mucho, ni hacer experimentos, ni meterse a cocinero químico.
  • Se negaba resueltamente a firmar otro pagaré garantizando el crédito de su madre, y menos consentía aún en hipotecar su huerto para adquirir los tres mil duros.
  • Negaba que Don Alfonso hubiera llegado a Marsella, que se embarcase para Barcelona en la Navas de Tolosa, y viéndolo entrar en Madrid habría de negar que estaba entre nosotros.
  • Además, la señorita Carmen estaba cada día más chocha por su estudiante, y se creía en el pueblo que, si don Manuel Pardo negaba el consentimiento, la chica saldría depositada.
  • Cuando se le hablaba de los supuestos cohechos del Provisor, de su tiranía, de su comercio sórdido, se indignaba el anciano y negaba en redondo hasta los casos de simonía más probables.
  • Aquella señora que hablaba de grandes sacrificios, que pretendía vivir consagrada a la felicidad ajena, se negaba a violentar sus costumbres, saliendo de casa a menudo, pisando lodo, desafiando la lluvia.
  • La del Banco se la comía a besos, le hablaba de modas, le mandaba patrones a casa, y le recordaba visitas que tenía que pagar y a que ella la acompañaba, porque don Víctor se negaba a perder el tiempo en estos cumplidos.
  • Ido del Sagrario se negaba a tomar copas y su amigo Izquierdo, que bebía aguardiente como si fuera agua, se burlaba de la sobriedad del profesor de instrucción primaria, el cual aseguró haber comido fuerte y no hallarse muy bien del estómago.
  • Y ella, bajo su exterior abobado de muchacha tímida y devota, ocultaba un carácter varonil, un genio insufrible, el mismo estallido de nerviosidad iracunda y atronadora que se manifestaba en el Fraile cuando le salía mal un negocio o un deudor se negaba a pagarle.