Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "negros" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra negros para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Mestizos de negros.
- Los negros quedaban encantados.
- Ni con los blancos, ni con los negros.
- En cambio los chinos y los negros se reían.
- ¡Garbanzos negros! Sin duda son de Etiopía.
- El tronco de caballos negros era digno del rey.
- Viste un pantalón a cuadritos negros y blancos.
- Cuatro o cinco bultos negros llenaban la capilla.
- Tiene en la frente dos ojuelos negros, fúlgidos.
- Zaldumbide era el San Francisco de Asís de los negros.
- Muchos ojos negros almibarados y rosas en las mejillas.
- El nuevo piloto quería presenciar el embarque de negros.
- Bueno dijo hablando en chulo, enseñando los dientes negros.
- Los hombres negros la habían cerrado, llevándose las llaves.
- Los demás capitanes negreros trataban a fuetazos a sus negros.
- Sobre el fondo blanquecino resaltan caprichosos dibujos negros.
- Vestía de levita, y hasta usaba guantes negros en las procesiones.
- En aquellos momentos se consideraba el San Juan de Dios de los negros.
- La servían negros y negras y un blanco, su padre, el esclavo más fiel.
- A otro las mismas resmas ya con bordes negros, convertidas en papel de luto.
- Zaldumbide comprendía que su negocio no estaba en dejar morir a los negros.
- Los trabajadores sucios, negros por el carbón y el hierro amasados con sudor.
- Ya te he dicho que no quiero saber si tu novia tiene los ojos negros o amarillos.
- Pero era más pequeña de estatura, de ojos más negros y de tez algo más morena.
- Las cortinas se abrieron y una cara morena, de ojos negros, apareció entre ellas.
- Calculaba la cantidad de aire que necesitaban los negros para respirar en la bodega.
- Entró el nuevo Tristán en Batavia, adonde habíamos ido a desembarcar unos negros.
- Los palpos los tiene también negros y sin plumas, con una rayita blanca en la base.
- Los viejos se apoyaban en gruesos cayados de Liria, amarillos y con arabescos negros.
- Detrás de los cristales brillaban unos ojuelos inquietos, muy negros y muy redondos.
- En más de una ocasión creyó ver negros bultos que huían por las sendas inmediatas.
- A uno y otro lado se alzan los negros caserones con sus rejas gruesas y balcones volados.
- El Arcipreste clavaba los ojuelos negros y punzantes en el Magistral, confesor de Obdulia.
- No acertaba a arrojar en el cesto los pedacitos blancos y negros, y el piso parecía nevado.
- Cuatro o cinco bultos negros, todos absueltos, fueron saliendo silenciosos, de rato en rato.
- Hay un corral con pavos, gallos, gallinas, patos, y otro con cerdos, negros, blancos, jaros.
- Cuando cogían algún negrero, solían ahorcar al capitán y vendían los negros por su cuenta.
- Los desdichados negros se asustaban, echaban a correr y los moros los iban cogiendo como conejos.
- Los prados, de un verde fuerte, con tornasoles azulados, casi negros, parecen de tupido terciopelo.
- ¡y qué mona estaba con su vergüenza! ¿Te acuerdas de aquel palmito descolorido con cabos negros?
- ¡Qué fervor el de aquellas mujeres! Arrodilladas sobre sus paños negros rezaban con toda su alma.
- A consentir que las criadas de la casa intervinieran en los asuntos de los negros pucheros de hierro.
- Ya le compraré yo a mi niño una gruesa de camellos y de reyes negros, blancos y de todos los colores.
- Este capitán, cuando le cazaron, iba recogiendo negros, metiéndolos en barricas y echándolos al agua.
- Tinieblas como reflejadas y multiplicadas por los paños negros que cubrían altares, columnas y paredes.
- Varios chinos y negros llevaban la caña en manojos a una máquina con grandes cilindros que la trituraba.
- A cambio de los negros daban fusiles, pólvora, instrumentos de hierro y brazaletes de latón y de cristal.
- El, con el doctor Cornelius, miraba los dientes de los negros, estudiaba los músculos y las articulaciones.
- Primero, no había siempre negros que llevar, y luego era indispensable tener mucho cuidado con la limpieza.
- Hicimos una porción de viajes llevando desgraciados negros de Angola y de Mozambique al Brasil y a las Antillas.
- Zaldumbide no era partidario de maltratar ni de pegar siquiera a los negros, no por nada, sino por no estropearlos.
- Animábanse los caminos con filas de puntos negros y movibles, como rosarios de hormigas, marchando hacia la ciudad.
- Tenía varios armarios llenos de libros humedecidos, y sobre los armarios cuadros negros, agujereados y desgarrados.
- En las paredes cuelgan apaisados cuadros antiguos que como están completamente negros es de suponer que no son malos.
- Ya veía su vivienda, con la puerta abierta é iluminada y en el centro del rojo cuadro los bultos negros de su familia.
- Ahí siguen todas esas viejas casas bien agarradas al suelo, con sus negros paredones y sus tejados llenos de pedruscos.
- De los veinte o treinta negros tomados en Mozambique habían muerto y servido de pasto a los tiburones más de la mitad.
- Era una mujer que debió haber sido muy bella, con ojos negros, grandes, sombreados, la nariz algo corva y el tipo egipcio.
- Pero entonces se verían las piernas ¡qué horror!, los pantalones negros, el varón vergonzante que lleva debajo el cura.
- Estaba orgullosa de sus ojos negros, tan bonitos que, según dictamen de ella misma, le daban la puñalada al Espiritui Santo.
- Parecían diamantes negros, y sin que nadie tuviera nada que decir, presenciaban las idas y venidas de las jóvenes elegantes.
- Estos negros, formados en caravanas, los vendían a los comerciantes de esclavos, que los llevabau a Fez, Marrakesh y Tafilete.
- Sin duda, el comercio de negros atravesaba una crisis, y al capitán le ordenaron que fuera a Batavia a recibir nuevas órdenes.
- Algunos aseguraban que el doctor Cornelius era tan sabio, que a unos indios les había convertido en negros para venderlos después.
- El viento silbaba en bocanadas furiosas sobre la noche y el mar negros, y se oía el ruido de las olas azotando la pared del muelle.
- En torno de la cruz de plata agolpábanse los negros bonetes, las rizadas sobrepellices y las lustrosas chisteras del acompañamiento.
- Cuando bajaba a tierra a visitar al rey Badegú o al mariscal Taparrabo, les rogaba que mandasen azotar a los negros que iban a vender.
- Sus ojos negros, situados contra la claridad del balcón, parecía que se le volvían verdes, arrojando un resplandor de luz eléctrica.
- Después de aguardar cerca de un mes, no pudimos embarcar más que quince o veinte negros, otras tantas negras y unos cuantos chiquillos.
- Estaban convencidos de que, saliendo de su pueblo, el vender una familia de negros o de chinos, o el robar barcos, no tenía importancia.
- Y Rosita, al cantar esto, miraba a Martín de tal manera con los ojos brillantes y negros, que él se olvidó de que le esperaba Catalina.
- Quintanar, desde su escondite, vio asomar entre los balaustres negros del balcón una cruz dorada, remate de un pendón viejo y venerable.
- En otros barcos negreros solían hacer bailar a los negros el baile de homba, y, cuando no querían, les instaban a zarandearse a fuetazos.
- Casi todos los años, en cierta época, se internaban tierra adentro y hacían una expedición de un par de meses para robar negros susús.
- Este pensaba que las tías conocían su honesta pretensión, y al día siguiente, de levita y pantalón negros, visitó a las nobles damas.
- Él, de levita atrasada de tres modas, guantes negros, sombrero de copa con alas microscópicas y en el chaleco una verdadera maroma de oro.
- Uno de ellos, Ernesto Álvarez, un hombre moreno, de ojos negros y barba entrecana, habló en aquel mitin de una manera elocuente y exaltada.
- Creyó que volvía a caer de repente en aquellos pozos negros del delirio en que se sentía sumergida en las noches lúgubres de su enfermedad.
- Después se sacaba la bomba, que era un tonel con una piel estirada, en donde se tocaba con las manos como en un tam tam, y bailaban los negros.
- Al menor rumor que indicase la aproximación de alguno, se encendía su hermoso semblante, y sus negros ojos brillaban con ansiedad y esperanza.
- Si hay una columna en la tienda la revisten de corsés encarnados, negros y blancos, y con los refajos hacen graciosas combinaciones decorativas.
- En el suelo se entreveían una porción de objetos, trozos de madera, en donde se arrollan las cerillas amarillentas, y cestas con paños negros.
- Tenían todos ellos la cara y las manos llenas de chafarrinones negros, hechos con algo que debía de ser betún o barniz japonés del más fuerte.
- El Dragón era de una Sociedad franco holandesa para la trata de negros, que tenía sus principales accionistas en Amsterdam, Saint Malô y Nantes.
- En aquellos pantanos negros y siniestros que de noche exhalaban fuegos fatuos habían desaparecido muchos de los escapados de los barcos prisiones.
- Sin duda, el surtido de ébano se había agotado en aquella parte de África, porque no pudieron traer más que veinte o treinta negros encadenados.
- Era tan insolente el tal, que después de ser día claro se paseaba por la celda muy tranquilo y miraba a Sor Marcela con sus ojuelos negros y pillines.
- Había un capitán negrero inglés que, según nos contó él mismo, cuando los negros se le sublevaban los ataba a la boca de los cañones y disparaba.
- Las buenas burguesas se habían fijado en la dulce belleza de Tónica, y sin dejar de mover los labios como si rezasen, murmuraron bajo sus velos negros.
- Se sacaban cincuenta negros, se les ponía en círculo, y Tommy hacía saltar a Mari Zancos, vestida de rojo, y a nuestro perro le hacía pasar por un aro.
- Tiene también negros los palpos, y el cuerpo es a rayas pardas y blancas, que le cogen de arriba abajo, como esos bellos trajes del Renacimiento italiano.
- Sus ojos, de magnífico tamaño, negros también como moras, padecían leve estrabismo convergente, lo cual daba a su mirar una vaguedad y pudor especiales.
- Embarcábamos doscientos o doscientos cincuenta negros entre hombres, mujeres y chicos, y aprovechando los alisios del sudeste, íbamos casi siempre al Brasil.
- La idea de volver, en Venus o en Marte, a buscar negros al África y comprarlos y venderlos a espaldas de la ley, le parecía absurda a Redondo y le volvía loco.
- Bien es verdad que, a cambio de esa pequeña molestia de arrancar a los negros algunas piltrafas insignificantes de carne, se les bautizaba, y eso salían ganando.
- Pero aquellos cuadros rojos, negros y verdes, con listillas de otros colores, le volvieron a la torpe y grosera realidad, y Obdulia notó en seguida que triunfaba.
- Iriberri me aseguró que Juan de Aguirre había estado, como él, haciendo el comercio de negros y de chinos hasta que fué apresada su urca por un crucero inglés.
- Fortunata, que tenía en cada mano una de las gruesas bandas de sus cabellos negros, apartándolas como si fueran una cortina, no sabía si reír o echarse a llorar.
- Poco a poco fueron entrando mujeres vestidas de luto, que se arrodillaban, extendían paños negros en el suelo, desarrollaban la cerilla amarillenta y la encendían.
- Y pienso, para hallar estos negros remedios, que me era luz la hambre, pues dicen que el ingenio con ella se avisa y al contrario con la hartura, y así era por cierto en mí.