Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra notó

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra notó en el contexto de una oración.

Término notó: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "notó" aquí tienes una selección de 65 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra notó para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Noto muchas veces.
  • De Pas notó el cambio.
  • Pues desde ayer noto no sé qué.
  • La Regenta notó la ausencia de su marido.
  • Nadie lo notó más que ellos y la Regenta.
  • Las lágrimas de la Regenta nadie las notó.
  • Dos días después notó Feijoo que no oía bien.
  • Notó Ana que su confesor no sabía lo que decía.
  • Notó que el brazo derecho le dolía horriblemente.
  • Un día notó Julián en Nucha algo más serio aún.
  • Petra notó que su ama temblaba un poco y palidecía.
  • Pero al acercarse notó que no era la nube de su cielo.
  • Pero el capitán notó algo en mí, y no me lo permitió.
  • Pero la Regenta notó luego que su marido estaba preocupado.
  • Notó que estorbaba allí el amo de la casa, pero nada más.
  • Una mañana, al levantarse, notó que la cabeza se le mareaba.
  • Se llevó la mano al sitio de la herida y notó una cosa tibia.
  • Aquella noche notó Fortunata en su marido algo que la puso en cuidado.
  • Notó don Fermín que Contracayes estaba más aturdido que atemorizado.
  • Don Álvaro notó que su presencia había hecho cesar alguna conversación.
  • Ana tuvo un miedo pueril que la embelleció mucho, como pudo notar y notó De Pas.
  • Notó la buena señora que su director espiritual hablaba como quien piensa en otra cosa.
  • El elemento masculino notó mucho antes que el femenino la extraordinaria belleza de Anita.
  • Empezó el segundo acto y Don Álvaro notó que por aquella noche tenía un poderoso rival.
  • Ana al llegar aquí notó que su lenguaje se hacía entonado, impropio de ella, y se detuvo.
  • Notó don Álvaro que su amigo estaba menos decidor que antes, que se movía y gesticulaba menos.
  • XXVII La persona en quien se notó mayor sentimiento por la pérdida de las elecciones fue Nucha.
  • Notó Julián que el marqués, a diferencia de algunas horas antes, parecía malhumorado e impaciente.
  • Pero notó que Nucha, cerrando los ojos y apoyándose en la pared, se cubría la cara con el pañuelo.
  • Jovellanos ya notó esta opinión de los labradores meseteños de que el riego esteriliza las tierras.
  • VIII Escenas de la vida íntima i A poco de acostarse notó Jacinta que su marido dormía profundamente.
  • Y al levantarse, apoyando las manos en los brazos del sillón, notó ¡ay!, que el cuerpo le pesaba más.
  • De gustarme pasa a enloquecerme, y noto en mí lo que no había notado nunca, una alegría, una tristeza.
  • De cuando en cuando miraba a la Regenta, pero con suma discreción y prudencia, que ella notó y le agradeció.
  • En aquel instante Mesía notó que la cabeza de Ana caía sobre la limpia y tersa pechera que envidiaba Trabuco.
  • Pronto notó Martín que, con la ausencia, el odio que le profesaba Carlos más había aumentado que disminuído.
  • Su espíritu observador notó en la iglesia un filón menos obscuro y triste que el de las cuevas de allá abajo.
  • Y además de esto notó Mesía que le había mirado sin conmoverse, sin turbarse, como a Visita, ni más ni menos.
  • Suspiró hondamente, y abriendo otra vez el maletín, notó que la seda del sombrero de canal se estropeaba con la tapa.
  • Desde el día siguiente el Magistral notó con mucha alegría, que Ana volvía su piedad del lado por donde él quería llevarla.
  • Esta, que lo observaba atentísimamente, notó los síntomas del lento y feliz cambio en multitud de accidentes de la vida del joven.
  • Notó que caía sobre ellas una gota de agua, gruesa, límpida, no procedente de la humedad del rocío que aún bañaba las hortensias.
  • En la voz de la Regenta, en el desconcierto de sus palabras, notó que le había hecho efecto la sequedad de la vulgarísima galantería.
  • En vez de las apresuradas idas y venidas de criados que siempre indican algún acontecimiento trascendental, notó una calma de mal agüero.
  • Iii En los siguientes días, la observadora y suspicaz Jacinta notó que su marido entraba en casa fatigado, como hombre que ha andado mucho.
  • Tres días después de esto, al entrar en la botica, notó que Ballester y Quevedo hablaban, y que al verle llegar a él, se callaron súbitamente.
  • Pero también se notó que Orgaz decía aquello porque no había sacado nada de sus pretensiones amorosas, o por lo menos, no había sacado bastante.
  • Fortunata notó en la cara apacible de la fundadora cierta severidad estudiada, y para romper aquel hielo, dijo lo siguiente, cuya oportunidad podría dudarse.
  • Don Álvaro veía a la Regenta envuelta en aquella claridad de batería de teatro y notó en la primer mirada que no era ya la mujer distraída de aquella tarde.
  • Pero aquellos cuadros rojos, negros y verdes, con listillas de otros colores, le volvieron a la torpe y grosera realidad, y Obdulia notó en seguida que triunfaba.
  • Pero como no hay nada bueno ni malo en sí como ya notó Hobbes y la ética es una pura fantasía, podría resultar en último caso que las plantas no son buenas ni malas.
  • Pedro notó que guardaba en una faltriquera terrones de azúcar y papeles de azafrán puro, que se consumía en la cocina del Marqués, con gran envidia de la urraca ladrona.
  • Al principio sólo notó que su mujer se hacía más comunicativa, cariñosa a todas horas, como antes lo era después de los ataques nerviosos y en ausencias o enfermedades.
  • Notó también que el Delfín se preocupaba mucho de ciertos recados o esquelitas que a la casa traían para él, mostrándose más bien temeroso de recibirlos que deseoso de ellos.
  • Entonces notó que la sagrada forma no sólo tenía ya ojos profundos tan luminosos como el cielo, sino también voz, una voz que la tarasca oyó resonar en su oído con lastimero son.
  • El Miércoles Santo enviole su tía con un recado a casa de Samaniego, y después de estarse allí gran rato, oyendo tocar la pieza, notó que doña Casta hablaba muy vivamente con Aurora.
  • Don Víctor Quintanar se había restituido a su amistad íntima con don Álvaro Mesía, en cuanto regresó este de Palomares, y al poco tiempo notó el Magistral que el converso se le rebelaba.
  • Largo tiempo estuvo desvelada, pensando en aquello y en otras cosas, y a eso de las doce, cuando en el dormitorio y en la casa toda reinaban el silencio y la paz, notó que Mauricia se levantaba.
  • A todo decía que sí, y mientras comían, notó que el enfermo se animaba extraordinariamente, llegando hasta mostrarse alegre, locuaz y poniendo un singular calor en sus proyectos de apostolado.
  • Pero poco después de comenzar a comer bien, mediante aquellos esfuerzos supremos, notó que unas ruedas que le daban vueltas dentro del cráneo se movían más despacio y con armónico movimiento.
  • Poco tiempo iba transcurrido desde la severa reprimenda, cuando una tarde, mientras Julián leía tranquilamente la Guía de Pecadores, sintió entrar a Sabel y notó, sin levantar la cabeza, que algo arreglaba en el cuarto.
  • Volvió los ojos blandos a su amiga y poniendo en la voz un tono de cariñosa confianza, nuevo, algo parecido, según notó la Regenta, al que había usado Mesía aquella tarde en el balcón del comedor, contestó el Magistral muy quedo.
  • Después de tantísimos años de probidad comercial, de prosperidad lenta pero segura, no puedo conformarme con esta vida de agitación y sobresalto que noto en torno mío, ni menos ver con tranquilidad una ganancia inmoral y estrepitosa.
  • Sí, todo esto había querido hacer don Víctor que se sintió morir de vergüenza y de cólera contra los infames adúlteros y contra sí mismo, en cuanto notó que el tren se movía y le alejaba del lugar del crimen, de su deshonra y de su venganza necesaria.
  • A las primeras de cambio notó don Pedro que así por los tortuosos y lóbregos soportales de la Rúa del Villar, como por las frondosidades de la Alameda y la Herradura, les seguía y escoltaba un hombre joven, melenudo, enfundado en un gabán gris, de corte raro y antiguo.