Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "novia" aquí tienes una selección de 86 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra novia para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Su novia.
- Se preguntaba la novia.
- ¿Tenía, acaso, novia?
- ¿Es su novia de usted?
- ¿Que le encuentre yo novia?
- Escribiéndole cartas a la novia.
- ¿Y no puede ser novia y hermana?
- El muchacho siguió a su antigua novia.
- Fué a ver a su novia y habló con ella.
- ¿Pero di, Plácido, tú no has tenido nunca novia?
- , y yo le contaré, ¡claro está!, los de mi novia.
- Desde aquel día, la casa de mi novia se transformó.
- Fué a buscar a su novia, preguntando en los hoteles.
- No podía acabarla por aquella chica que era mi novia.
- Llevaba ya más de un año sin saber nada de su novia.
- ¿De manera que te ha convenido que casaran a la novia?
- Me han dicho que ahora tiene novia y está loco por ella.
- ¿No me dijiste que tu novia le entregó ocho mil reales?
- No me casaré dijo la novia en el colmo ya de la confusión.
- Seria y solícita, la novia atendía y servía a todo el mundo.
- Su novia, prácticamente, refrenaba sus entusiasmos financieros.
- Mi hermana Rita ya era casi novia del primo cuando él me pidió.
- Con gran sorpresa de la novia, Juan Pablo estuvo afectuoso con ella.
- Me dijo usted que se casaba si yo me comprometía a buscarle la novia.
- Consideraba a su corbeta como si fuera su mujer, su novia o su querida.
- Y os reiréis uno y otro del otro novio y de la otra novia, ¿no es así?
- ¿Sabes a qué se debe el cambio que hizo con relación a tu novia y a ti?
- ¡o para vestir almas de niños! Tulita es mi novia dijo una vez Ramirín.
- Martín quería hablar con su novia, y Capistun y Bautista le acompañaron.
- Vestía la novia de rico gro negro, mantilla de blonda y aderezo de brillantes.
- El señor se permitía tener novia, como si fuese un hombre capaz de mantenerla.
- Ya te he dicho que no quiero saber si tu novia tiene los ojos negros o amarillos.
- Que tú, Enrique, te eches novia o que a ésta, a ti, Elvira, te pretenda alguno.
- Intimidades repugnantes con su novia cuando por la mañana hablaban en la escalera.
- Iba al teatro, se vestía con elegancia, tenía todos los meses una novia distinta.
- Mi novia, sus hermanos, la familia entera no veía más que millones por todas partes.
- ¡Un hombre llorando! Indudablemente le había engañado la novia o había muerto su madre.
- Y al otro día, al ir Ramiro a visitar a su novia, encontróse con la otra, con la hermana.
- Tomamos otra, y se acabó la trampa observó la novia tomando en serio los consejos de su amiga.
- Impresionaron mucho a la novia los símbolos del Sacramento, y por poco se cae redonda al suelo.
- Martín levantó la mano, y su novia, haciendo como que no le conocía, se retiró de la ventana.
- Buscaba a la novia para ir escoltándola, luciendo sus habilidades hípicas en torno de su carruaje.
- ¡Y qué novia, Santo Dios! No había mas que oir á los parroquianos cuando parloteaban ante su mesa.
- Respecto a lo que me dices de esa muchacha inglesa que es tu novia, no creo que se haya dirigido a ella.
- Púsose la novia su vestido de seda negro, y doña Lupe se empeñó en plantarle un ramo de azahar en el pecho.
- Por la tarde, después de comer, cuando fuí a casa de Recalde a buscar a mi novia, me encontré con Quenoveva.
- No estuvo mal tampoco la manera como Fernando deshizo la boda entre un zapatero rico de Tolosa y una novia suya.
- Había ido con el propósito de romper aquellos lazos, si la novia de su hermano no se prestaba medianamente a ello.
- VI UNA CANCIÓN PESADA Cuando, por la tarde, le conté a Mary lo que había pasado, vi a mi novia palidecer y llorar.
- Pero doña Manuela adivinaba que eran de Juanito, aquel hijo que la obsequiaba con tanto cariño como sí fuese su novia.
- Nadie aludió al trascendental acontecimiento, ni se atrevió a decir la menor chanza que pudiese poner colorada a la novia.
- Sí, estamos entendidos contestó Martín .Esta señorita es mi novia y no quiere estar en el convento, sino casarse conmigo.
- Doña Silvia no había podido resistir la curiosidad y se plantó en la casa el mismo día en que la novia salió del convento.
- Y su manceba, que más bien era ya novia, se le apareció entonces con aureola resplandeciente y se revistió de ideales atributos.
- Pero la Cashilda y mi novia sospecharon un lazo, e, interrogando al chico que llevó la carta, averiguaron que procedía de Machín.
- Si ha de decirse verdad, Maxi inspiraba aquel día a su novia un sentimiento de cariño dulce y sosegado, con su poquillo de lástima.
- Quería intimar y elogiaba la hermosura de la novia, como un medio indirecto de expresar las deficiencias de la misma en el orden moral.
- Me despedí de mi novia, que me hizo mil promesas de fidelidad y de escribirme, y me fuí a la fragata considerándome un hombre desgraciado.
- Martín explicó a su novia como no le era posible desatender la invitación, y dejando a Bautista y a Catalina fué en compañía del oficial.
- Pero no sería menos cómico oponerse a un matrimonio porque el abuelo del novio o de la novia hubiese sido en su tiempo zapatero o quincallero.
- Se tiene una novia pobre, una señorita cursi como nosotras para entretenerse, y después se busca una mujer que tenga algún dinero para casarse.
- El acto de ciega confianza de su novia y su vieja amiga entregando sin temor los ahorros al omnipotente don Ramón Morte había acabado por decidirle.
- Mary, mi novia, les instó a Agapito y a sus amigos a que se acercaran a Frayburu, suponiendo que quizá fuera yo el que me encontraba en el peñasco.
- Habíase fijado la boda para fin de Octubre, y ya se comprende que la ausencia del padre de la novia habría sido inconveniente en tan solemnes días.
- Dio varias disposiciones a la novia para que trabajara en la cocina, y se fue a la compra con Papitos, llevando el cesto más grande que en la casa había.
- Figúrese usted que un señor a quien visito, todavía joven, pero hombre artrítico, nervioso, tiene una novia, antigua amiga suya, débil y algo histérica.
- A don Álvaro se le antojaba muy verosímil y muy ingenioso y oportuno el expediente de sujetar a don Luis y meterse en casa de su novia en calidad de prometido.
- Al volver de Plencia ya comprometido a casarse y enamorado de su novia, quiso saber qué vuelta llevó Fortunata, de quien no había tenido noticias en tanto tiempo.
- La novia lloró bastante con el obsequio de su niño, púsolo en el dedo meñique de la mano izquierda, y allí se le reunió el otro anillo que en la iglesia le ciñeron.
- Tenía Fernando de novia una chica muy guapa, pero Ichtaber, el Chato, al verla la empezó a cortejar y a decir si se quería casar con él, y, como era rico, ella aceptó.
- Cuando el padre se retiraba ya, murmurando Adiós, Nuchiña, hija querida, la novia le asió la diestra y se la besó humildemente, con labios secos, abrasados de calentura.
- Hasta hace unos meses vivía en Liverpool humildemente, estaba de empleado en un almacén e iba a casarme, cuando conocí a un viejo irlandés, hermano de la madre de mi novia.
- Nada, yo no me caso, que no me caso, ¡ea! declaró la novia levantándose y dando pasos de aquí para allí, cual si moviéndose quisiera infundirse la energía que le faltaba.
- Yo pensaba que con la relación de nuestras fatigas y con la muerte de Allen, la familia de mi novia se habría curado del deseo de encontrar tesoros, pero fue todo lo contrario.
- ¡Y ojalá les salga pronto el novio a ella y la novia a él! XXV EL otro grupo lo formaban en la familia, no Rosita y Ramiro, sino la mujer de éste, Caridad, y aquella su cuñada.
- Todas esas historias del casino del pueblo, de la novia y de las calaveradas en el lugarón de la Mancha o de Extremadura, les parecían cosas plebeyas, buenas para gente de calidad inferior.
- Ni había oficio en el mundo que más le cuadrase, porque aquello no era trabajar ¡qué demonio!, era retratarse, y el que trabajaba era el pintor, poniendo en él sus cinco sentidos y mirándole como se mira a una novia.
- De esta idea provino la relativa tolerancia con que habló a su sobrino en la segunda noche de confianzas, la maña con que le fue sacando noticias y pormenores de su novia, sin aparentar curiosidad, aventurándose a darle algunos consejos.
- Mostrábase meticuloso y exigiendo en materias de vestir, y hablaba de la posibilidad de poseer una yegua alazana y pasear por la Alameda, siguiendo el carruaje de su novia, para lo cual se estaba preparando todas las tardes en el picadero.
- No sólo iba a clase puntualísimo y cargado de apuntes, sino que se ponía en la grada primera para mirar al profesor con cara de aprovechamiento, sin quitarle ojo, cual si fuera una novia, y aprobar con cabezadas la explicación, como diciendo.
- Ulmus Sylvestris, Quercus gigantea, y Pseudo Narcissus odoripherus presentáronse muy guapetones, de levitín, y alguno de ellos con guantes acabados de comprar, y rodearon a la novia, y la felicitaron y aun le dieron bromas, viéndose ella apuradísima para contestarles.
- Lo más particular era que Baldomero, después de concertada la boda, y cuando veía regularmente a su novia, no le decía de cosas de amor ni una miaja de letra, aunque las breves ausencias de la mamá, que solía dejarles solos un ratito, le dieran ocasión de lucirse como galán.
- Y mañana, cuando salga en los periódicos la extensa relación de lo ocurrido, no podréis imaginaros que la fiera en figura humana que mató al rival, a la novia y hasta a la mamá, si es que se decide a bajar, era el joven dulce y simpático que, pálido como un muerto, estaba hecho un poste cerca del cafetín.
- Abandonaba la tienda a las horas en que aquélla tenía que salir por algún encargo de sus parroquianas, y por la calle iba al lado de ella, orgulloso como un triunfador, temiendo que le viera la mamá y deseando al mismo tiempo encontrarse con sus hermanas, para que éstas aprendiesen a distinguir y no le tuvieran por un pazguato incapaz de tener novia.
- Y no contento con las largas conversaciones que allí sostenía con su novia, todavía por las mañanas, a la hora en que Amparo estaba en el tocador, las criadas en el Mercado y la mamá en la cama, subía la escalera, y en el rellano, ante la puerta entreabierta de la habitación, hablaba más de una hora con Conchita, hasta que se levantaba doña Manuela y comenzaba el movimiento de la casa.
- Pero ¡ay, Dios! estremecíase al pensar lo que aquello le costaba y las terribles intranquilidades del porvenir, ¡Siempre el dinero como eterna pesadilla, amargándole la existencia, a ella que tanto había gastado! Juanito las dejó a la puerta de Las Tres Rosas, para ir en busca de su novia, y ellas, al subir a las habitaciones de los señores de Cuadros, encontráronse con una tertulia formada por todos los amigos de la casa.