Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra nuestra

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra nuestra en el contexto de una oración.

Término nuestra: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "nuestra" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra nuestra para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Nuestra fragata?
  • Llegó la nuestra.
  • He visto a Nuestra Señora.
  • Es nuestra abogada la industria.
  • Volvamos a nuestra vida antigua.
  • Nuestra inquietud iba en aumento.
  • Que está a nuestra disposición.
  • Nuestra casa, Gertrudis, nuestra.
  • Es nuestra manera de matar pulgas.
  • Nuestra tierra es muy buena, ¿eh?
  • Nuestra, sí, y de nuestros hijos.
  • ¿Usted no ha visto nuestra bodega?
  • Los libros entristecen nuestra vida.
  • Ahora y en la hora de nuestra muerte.
  • No, no somos dueños de nuestra vida.
  • Nuestra tripulación estaba anhelante.
  • Nuestra ansiedad crecía por momentos.
  • Jamás se halla verdad en nuestra boca.
  • Es usted indigna de ser nuestra hermana.
  • No habían notado nuestra desaparición.
  • Vaya y vea quién gruñe en nuestra casa.
  • Se iba acercando el día de nuestra boda.
  • Sería la de Nuestra Señora del Aguardiente.
  • La ballenera nuestra fue y vino varias veces.
  • Y que eso del parecido será ilusión nuestra.
  • Eramos víctimas de nuestra posición elevada.
  • Declaremos modestamente nuestra incompetencia.
  • Es decir, que nuestra moral acaba por ser inmoral.
  • Nuestra situación es muy mala, rematadamente mala.
  • Hoy es la mujer a quien hemos hecho nuestra esclava.
  • Nuestra fragata recibió la primera andanada por babor.
  • ¡Qué ilusión! Eso también es una invención nuestra.
  • Dime, mamá Tula, ¿es Manuela también hermana nuestra?
  • ¿Qué te ha parecido nuestra primera aventura de guerra?
  • Dile que venga cuando quiera a verme a esta nuestra casa.
  • Sí, que vas a ser nuestra mamá cuando pasen unos meses.
  • Mi madre vive ya constantemente en nuestra casa de Izarte.
  • Más aún, la vida normal de nuestra privilegiada especie.
  • El Bucentauro, navío general, se rindió a nuestra vista.
  • Esta época, amigo Antonio, es muy diferente de la nuestra.
  • Nelson, que no era ningún rana, vio nuestra línea y dijo.
  • Juana, nuestra insigne cocinera, veinte, el carnicero quince.
  • Al instante toda nuestra gente se echa los fusiles a la cara.
  • Como que siempre nos dejó hacer nuestra santísima voluntad.
  • , nuestra felicidad o nuestra amistad tienen poca importancia.
  • Los respiraderos de nuestra cámara estaban cruzados por rejas.
  • Bajamos a nuestra cámara, la abrimos, y salimos a la escalera.
  • Los dos moriremos después que hayamos cumplido nuestra misión.
  • En nuestra espalda podían leerse aún los números del pontón.
  • Si don Santos se arruina por culpa nuestra y no del aguardiente.
  • Si trasponemos la juventud, nuestra vejez es mísera y achacosa.
  • Con dos de sus barcos pueden echar a pique toda nuestra escuadra.
  • Así que nuestra única preocupación fué alejarnos de la orilla.
  • Nuestra casa ha de tener una temperatura distinta a la de la calle.
  • Miré a popa, y vi nuestra bandera flotando en lugar de la inglesa.
  • Éste algunas veces se venía a nuestra casa, y se iba a la mañana.
  • Callaría si el arte de la seda hubiese ganado algo con nuestra ruina.
  • Eso que usted llama fe no es más que la conciencia de nuestra fuerza.
  • Figúrese usted que nuestra nación tuviera dos o tres barcos de esos.
  • Parézcanos bien o mal, nuestra carrera es el matrimonio o el convento.
  • Sintetice usted nuestra discusión y nuestros distintos puntos de vista.
  • Llevamos la fuerza en nuestra carbonera, puede decir el capitán de hoy.
  • Porque sabía, Rosa, que su sola presencia santificaba nuestra voluntad.
  • No lo duden ustedes, nuestra raza está mal alimentada, y no es de ahora.
  • Si se habían dado cuenta de nuestra falta, era una locura intentar nada.
  • Sí, nos ha dicho que todavía no eres nuestra mamá, pero que lo serás.
  • Pues sí, tía, si usted va a verla, se lo agradeceremos toda nuestra vida.
  • No me explicaba aquel cambio repentino en nuestra situación de prisioneros.
  • Venimos a ofrecer espontáneamente los auxilios que nuestra sociedad presta.
  • Si todo esto no lo ordenase nuestra religión, lo mandaría el sentido común.
  • Vivir es nuestra primera obligación en este valle de lágrimas, y sin embargo.
  • Muchas veces yo pienso añadió el médico viejo que nuestra raza no es fuerte.
  • , le digo que la constancia, que la fortaleza está más bien de parte nuestra.
  • Vino la noche, y con ella aumentó la gravedad y el horror de nuestra situación.
  • Desde que salimos de la tienda, ningún año ha querido usted honrar nuestra mesa.
  • Por esto, hablando con su primo en el día de nuestra llegada, le decía la vieja.
  • Yo soy hijo de Juan de Aguirre y de una muchacha, sirviente de casa de nuestra abuela.
  • Prescindamos por un momento del auxilio de la fe, ayudémonos sólo de nuestra razón.
  • Realmente, el mar nos aniquila y nos consume, agota nuestra fantasía y nuestra voluntad.
  • Antes, el mar era nuestra divinidad, era la reina endiosada y caprichosa, altiva y cruel.
  • Verdaderamente dijo Malespina, nuestra unión con Francia ha sido hasta ahora desastrosa.
  • A nuestra derecha quedó bien pronto Rota, Punta Candor, Punta de Meca, Regla y Chipiona.
  • Don José, con gran sorpresa nuestra, se metió en la enfermería a cuidar a los enfermos.
  • Y dígame, ¿no merecía el morrazo que le di con la llave por afrentar a nuestra amiguita?
  • Realmente, si no teníamos salida, nuestra situación, en vez de mejorar, había empeorado.
  • Cuando ya no podíamos con nuestra alma, abandonamos el Guezurrechape, y nos fuimos a casa.
  • Sí, señora, les pesa de nuestra amistad, y quieren separarnos, y así podrán conseguirlo.
  • Porque somos esclavos de las acciones ajenas, y las nuestras no son la norma de nuestra vida.
  • Pero nuestra existencia no representa nada en la corriente tumultuosa de los acontecimientos.
  • El jefe de nuestra escuadra, Don José Bustamante, anduvo poco listo, que si hubiera sido yo.
  • En los palcos, en las butacas, en el paraíso protestaban ruidosamente de nuestra expansión.
  • ¡Viva el compañero, y sea admitido en nuestra amistad! Goce de las preeminencias de antiguo.
  • En el mirador central de esta casita nuestra, transcurrieron los primeros años de mi infancia.
  • Yo creo que este clérigo, como otros muchos, merece nuestro respeto y hasta nuestra admiración.
  • Entonces una dulce tristeza entra en el espíritu, porque un año de nuestra vida se ha disuelto.
  • Sí, nos ha dicho que todavía no eres nuestra mamá, que todavía no eres más que nuestra tía.
  • Inglaterra y Francia volvieron a declararse la guerra, y entonces Napoleón exigió nuestra ayuda.
  • Todos los objetos en que vive prolongándose nuestra alma, como si el propio cuerpo no le bastara.
  • Nuestra criada la Iñure, que era muy supersticiosa, me aseguró que el tío Juan no había muerto.
  • Ha venido usted a turbar nuestra felicidad replicó Maxi sentado, y moviendo las piernas en el aire.