Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "nueve" aquí tienes una selección de 73 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra nueve para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Las nueve.
- Nueve votos.
- He dicho que eran nueve.
- De nueve y media a diez.
- Nueve quedan y un pedazo.
- Eran las nueve de la noche.
- Y acababan de dar las nueve.
- Las nueve menos siete minutos.
- Hasta las nueve no hace calor.
- Cada hermano cobraría nueve mil.
- Eran ya las nueve, y la tierra abrasaba.
- Estaba entre las noventa y nueve restantes.
- Cuando sonaron las nueve, todos se sobresaltaron.
- Hace unos días que he entrado en lo sesenta y nueve.
- Presentose la dama a las nueve, acompañada de Estupiñá.
- Reza lo que tengas que rezar, porque antes de las nueve te mato.
- Don Fermín entró en casa de don Pompeyo a las nueve menos cuarto.
- Apenas si cenaron, y antes de las nueve ya estaban todos en la cama.
- A los nueve años era Paula una espiga tostada por el sol, larga y seca.
- Mas no bastó, porque llegándose a mí ocho o nueve, comenzaron a reírse.
- Serían cerca de las nueve cuando comenzó a bajar las escaleras cautelosamente.
- Falta consignar que de estas nueve cifras, siete correspondían al sexo femenino.
- ¡Pues estoy yo bueno para fiestas con mis sesenta y nueve años y estos achaques.
- A las nueve de la noche recibieron las de Pajares la visita de Andresito y su papá.
- Desde el cazadero, adonde llegaron a cosa de las nueve, desparramáronse por el monte.
- ¡Pero, qué impertinente! Ya sabes que el pobre Plácido se acuesta entre nueve y diez.
- Era temprano para cenar, otras noches no se extendía el mantel hasta las nueve y media.
- Serían las nueve de la mañana siguiente, cuando Nicolás pidió a Papitos su chocolate.
- Platón se fue también al anochecer, pero a las nueve regresó encendiendo luz en la sala.
- Entró Guillermina en su casa a las nueve y media de aquel día que debía de ser memorable.
- Habría querido que su mujer hubiese dado a luz a los nueve meses justos y cabales de haberse ellos casado.
- Los tambores vibraban fúnebres, tristes, empeñados en resucitar un dolor muerto hacía diez y nueve siglos.
- A las nueve, cuando aparecían La Correspondencia y los demás periódicos de la noche, aumentaba el bullicio.
- El garrotillo y la escarlatina fueron entresacando aquella mies apretada, y en 1870 no quedaban ya más que nueve.
- A los ocho o nueve meses de vivir así excitado y aplanado al mismo tiempo, empezó a padecer dolores articulares.
- Y ahora le ofrecían como recompensa un puesto de peón en el adoquinado, nueve horas de trabajo al sol y siete reales.
- Guillermina dijo Casa Muñoz algo conmovido, cuente usted con doscientos quintales, y del blanco, que es a nueve reales.
- El torrero tenía muy poco sueldo para alimentar nueve hijos, y los dos mayores trabajaban en el pueblo como aprendices.
- Tenía entonces la señorita doña Ana Ozores diez y nueve años y el señor don Víctor Quintanar pasaba de los cuarenta.
- Teníamos la misma edad, poco más o menos, como he dicho, pues sólo excedía la suya a la mía en unos ocho o nueve meses.
- IV EN EL AISLAMIENTO LA madre de Andrés, navarra fanática, había llevado a los nueve o diez años a sus hijos a confesarse.
- No era legal ni justo ganar ocho o nueve mil duros en un mes, jugando, ni más ni menos que los perdidos que van a los garitos.
- Después, cuando le oí decir, por cierto sin tono de queja, que el Gobierno le debía nueve pagas, me expliqué aquel deterioro.
- Sobre todo me gusta que vayan a Madrid en menos de un día, cuando en mis tiempos se necesitaba nueve de galera y hacer testamento.
- No eran las nueve y cuarto, cuando Fortunata, que había empezado a dormitar, sintió pasos, y vio que un hombre entraba en la alcoba.
- Y al fin, señor licenciado, un caballero de nosotros ha de tener más faltas que una preñada de nueve meses, y con esto vive en la Corte.
- Acostumbrada la prójima a levantarse a las nueve o las diez de la mañana, éranle penosos aquellos madrugones que en el convento se usaban.
- Apeámonos en un mesón, y en todo el día, que llegamos a las nueve, acabamos de contar la cena pasada, y nunca pudimos en limpio sacar el gasto.
- Contóles otros embustes, quedáronse espantadas, y él las dejó una cédula de cambio fingida, que traía a cobrar en mí, de nueve mil escudos.
- Pero ya que se me olvidaron los papeles en el caso este de hacer el pollo a los sesenta y nueve años, voy a recogerlos para prevenir las malas consecuencias.
- A eso de las nueve, la dolorida se levantó con resolución del sofá en que se había echado, y a tientas, porque el gabinete estaba oscurísimo, buscó su mantón.
- ¡Y a todas estas la otra sin parecer! Por fin, a eso de las nueve y media, cuando el médico se fue, sintió doña Lupe un rebullicio, luego cuchicheos en el pasillo.
- Mandaron los dotores que por nueve días no hablase nadie recio en nuestro aposento, porque como estaban huecos los estómagos sonaba en ellos el eco de cualquiera palabra.
- Olmedo con Feliciana, el pianista ciego, que en los descansos solía agregarse a aquella plácida tertulia, y una señora jamona, fiel parroquiana del café de nueve a doce.
- Era Manuela una hospiciana de diez y nueve años, enfermiza y pálida, de un brillo febril en los ojos, de maneras sumisas y mansas, de muy pocas palabras, triste casi siempre.
- Serían las nueve de la noche cuando se encontraron dentro de la romántica y alegre ciudad, en medio de aquel idioma ceceoso y de los donaires y chuscadas de la gente andaluza.
- Tristán hizo que se trajeran tres rifles más para Old Sam, Allen y el joven grumete, y, a la luz de una literna que llevaba Tommy, nos lanzamos los nueve a pacificar el barco.
- Yo le di las gracias a este hombre, de una generosidad tan absurda, que con poco sueldo y nueve hijos todavía quería cargarse con una persona más, y, al ver su insistencia, accedí.
- Durante muchos años se ha pasado ocho o nueve horas en el piano haciendo ejercicios y, como no ha tenido alma más que para la música, en todo lo demás ha sido un descuidado horrible.
- De libretistas, con seis duros al mes, pasaban a internos de clase superior, con nueve, y luego a ayudantes, con doce duros, lo que representaba la cantidad respetable de dos pesetas al día.
- Al día siguiente, 27 de Diciembre, don Víctor y Frígilis debían tomar el tren de Roca Tajada a las ocho cincuenta para estar en las Marismas de Palomares a las nueve y media próximamente.
- Teníanle trabajando en el escritorio o en el almacén desde las nueve de la mañana a las ocho de la noche, y había de servir para todo, lo mismo para mover un fardo que para escribir cartas.
- Fue a la catedral, pero no pudo parar allí y a las nueve y media ya estaba en medio de la carretera de Santianes o del Vivero paseándola a lo ancho, agitado, pálido, de un humor de mil diablos.
- Después de las nueve, cuando entró en la alcoba a ver si a su marido se le ofrecía alguna cosa, este se estaba vistiendo, y en una disposición de ánimo muy distinta de la que tuviera la noche anterior.
- Viii A las nueve del día siguiente ya estaban allí otra vez ama y doncella, esperando a Guillermina, que convino en unirse con su amiga en cuanto despachara ciertos quehaceres que tenía en la estación de las Pulgas.
- Las nueve serían de la siguiente, cuando entró en el establecimiento de la Plaza de Antón Martín, que lleno de gente estaba, con una atmósfera espesa y sofocante que se podía mascar, y un ensordecedor ruido de colmena.
- Levantábase Melchor al amanecer, y después de arropar cuidadosamente a la señora, rogándola que no abandonase la cama antes de las nueve, bajaba a la tienda para vigilar a los dependientes en las primeras ocupaciones del día.
- En esto me sucedieron cosas graciosísimas, porque yendo una noche a las nueve (que anda poca gente) por la calle Mayor, vi una confitería y en ella un cofín de pasas sobre el tablero, y tomando vuelo, vine a agarrarle y di a correr.
- De cien mujeres, noventa y nueve son animales de instintos vanidosos y crueles, y la una que queda, que es buena, casi una santa, sirve de pasto para satisfacer la bestialidad y la crueldad de algún hombrecito petulante y farsantuelo.
- Creyó, como Schopenhauer, que el que lea con atención Los Nueve Libros de Herodoto, tiene todas las combinaciones posibles de crímenes, destronamientos, heroísmos e injusticias, bondades y maldades que puede suministrar la historia.
- Las nueve sería, cuando los tres entraban por el portal de la casa de corredor, y no fue poco su asombro al ver en el patio resplandor de hoguera y multitud de antorchas, cuyas movibles y rojizas llamas daban a la escena temeroso y fantástico aspecto.
- Llegaba a las nueve de la noche indefectiblemente, tomaba Le Figaro, después The Times, que colocaba encima, se ponía las gafas de oro y arrullado por cierto silbido tenue de los mecheros del gas, se quedaba dulcemente dormido sobre el primer periódico del mundo.
- Aceptada esta fineza, Maxi se personó en casa de Quevedo desde las nueve, hora en que la señora aquella se hallaba en la plenitud de sus funciones, limpiando jaulas, revisando nidos, examinando huevos, y sosteniendo con este y el otro volátil pláticas muy cariñosas.