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Ejemplos de oraciones con la palabra observaba

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra observaba en el contexto de una oración.

Término observaba: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "observaba" aquí tienes una selección de 33 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra observaba para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Ana observaba mucho.
  • Azorín lo observaba.
  • Todo esto lo pensaba porque lo observaba dentro de sí.
  • Pero comprendí que me observaba con atención cuando yo no le miraba.
  • Padilla se desternillaba de risa, y Maxi observaba con atención simpática.
  • Yo, que la observaba atentamente, conocí la gran turbación de su espíritu.
  • Entre tanto, yo observaba con atención los indicios del amor que la dominaba.
  • Petra observaba con el rabillo del ojo la impaciencia del Magistral, que preguntó.
  • Fijándose bien, pudo distinguir la cara escrutadora de doña Lupe que la observaba.
  • Segismundo observaba a su amiga, y a la verdad, no le parecía su estado muy católico.
  • No era la primera vez que observaba Julián, desde el parto, gran tristeza en la señorita.
  • Jacinta observaba que alguien le hacía telégrafos desde la puerta, alzando un poco el cortinón.
  • Jacinta le observaba con atención recelosa, sin pestañear, queriendo reírse y sin poderlo conseguir.
  • Viéndoles juntos, se observaba extraordinario parecido entre el señor de la Lage y su sobrino carnal.
  • Don Álvaro los observaba entonces, silencioso, cejijunto, sin pensar que le miraba Visitación, que estaba a su lado.
  • Como Jacinta observaba atentamente el trabajo de Don José, este se esmeró en hacerlo con desusada perfección y ligereza.
  • Luisito solía ir contentísimo al cuarto de su hermano, observaba las maniobras de los gatos, miraba la calavera con curiosidad.
  • Esta, que lo observaba atentísimamente, notó los síntomas del lento y feliz cambio en multitud de accidentes de la vida del joven.
  • Indudablemente Juan Pablo observaba la prudente regla de respetar los sentimientos y propósitos ajenos para que le respetaran los suyos.
  • Ana le observaba con miradas de inquisidor, de las que algo le remordía la conciencia, y sin embargo no pudo notar síntomas de pasión mundana.
  • En todas las casas se observaba rigurosamente la fiesta del domingo, y como había cosecha reciente y no poco dinero, nadie pensaba en contravenir el precepto.
  • Como yo observaba todo, me fijé en la extraña figura de aquellos hombres, en sus afeminados gestos y, sobre todo, en sus trajes, que me parecieron extravagantísimos.
  • Además, ya ella, por su servicio de policía secreta, y por lo que observaba directamente, había llegado a comprender que su hijo había perdido su poder sobre la Regenta.
  • Doña Paula entraba, salía, hablaba de todo, observaba todos los gestos de su hijo, aquella palidez, aquella voz ronca, aquel temblor de manos, aquel ir y venir por el despacho.
  • Yo observaba en sus semblantes las mismas señales de terror o de esperanza, y, sobre todo, la expresión propia del santo sentimiento de humanidad y caridad, que era el móvil de unos y otros.
  • Los hombres, las mujeres, los viejos, los niños, los perros, hasta las casas, pues mi imaginación juvenil observaba en ello no sé qué de personal y animado, se me representaban como seres sensibles.
  • Volvió la época del paseo en el Espolón, y don Fermín al pasear allí su humilde arrogancia, su hermosa figura de buen mozo místico, observaba que ya no era aquello una marcha triunfal, un camino de gloria.
  • Aquellas tristezas, aquellos arranques mal disimulados de impaciencia, de despecho, que yo observaba con el rabillo del ojo ¡ay! ¡sí, esto era lo cierto, con el rabillo! ¿serían ilusiones mías, nada más que ilusiones?
  • Cuando observaba a Mesía en acecho, cazando, o preparando las redes por lo menos, en el coto de Quintanar, Visitación sentía la garganta apretada, la boca seca, candelillas en los ojos, fuego en las mejillas, asperezas en los labios.
  • Revelaban estas interrogaciones tanto interés como curiosidad, y el joven, animado por la benevolencia que en su tía observaba, departió con ella, arrancándose a mostrarle algunas de las afiladas púas que le rasguñaban el corazón.
  • Los más insignificantes gestos de su esposo, las inflexiones de su voz, todo lo observaba con disimulo, sonriendo cuando más atenta estaba, escondiendo con mil zalamerías su vigilancia, como los naturalistas esconden y disimulan el lente con que examinan el trabajo de las abejas.
  • Visitación, la del Banco, en vez de mirar como todos hacia la calle estrecha por donde ya asomaban los pendones tristes y desmayados, las cruces y ciriales, observaba el gesto de don Álvaro Mesía, que estaba solo, al parecer, en el último balcón de la fachada del Casino, en el de la esquina.
  • Decía que entre estas dos maneras de vivir, observaba él la diferencia que hay entre comerse una chuleta y que le vengan a contar a uno cómo y cuándo se la ha comido otro, haciendo el cuento muy a lo vivo, se entiende, y describiendo la cara que ponía, el gusto que le daba la masticación, la gana con que tragaba y el reposo con que digería.