Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra ocurría

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra ocurría en el contexto de una oración.

Término ocurría: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ocurría" aquí tienes una selección de 65 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ocurría para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Sabes lo que se me ocurría?
  • Y era muy particular lo que le ocurría.
  • Supongamos que ocurría una nueva guerra.
  • No nos pudimos dar cuenta de lo que ocurría.
  • Tan pronto se le ocurría que sí como que no.
  • Con todo, ni por un instante se le ocurría ceder.
  • Desde que entró, conocí que algo grave ocurría.
  • Al fin ocurría el encuentro que tanto había temido.
  • Aunque tan inexperto, Julián comprendió lo que ocurría.
  • Todos los años ocurría lo mismo en el día de Nochebuena.
  • A veces se le ocurría a él si se las dictaría el Magistral.
  • Pero en su espíritu ocurría un fenómeno muy nuevo para ella.
  • Si algo desairado o ridículo le ocurría, lo guardaba en secreto.
  • ¡Cuánto daría por ser elocuente! Y no se le ocurría nada, nada.
  • A Fortunata no se le ocurría nada que responder a estos disparates.
  • Esta conversación ocurría durante la cena, la cual fue muy triste.
  • Cuando le daba por ahí, iba a misa, y aun se le ocurría confesarse.
  • A veces se me ocurría la idea de marcharme al barco y encerrarme allí.
  • Ilustración Esperamos a ver lo que ocurría, los seis hombres en los remos.
  • Desde aquel aciago instante, ya no se enteró de lo que en la calle ocurría.
  • Si no ocurría nada en Vera, Bautista y Zalacaín retornarían inmediatamente.
  • Pero si no se le ocurría al marido, ¿quién tenía valor para insinuárselo?
  • Guillermina estaba pasmada y no se le ocurría nada que oponer a aquellas razones.
  • Ayer se me ocurría una aplicación del hierro dializado a sin fin de medicamentos.
  • Doña Manuela afirmábase aún más en esto al notar lo que ocurría en torno de ella.
  • Esta escena ocurría en el gabinete, hallándose las dos cosiendo sus trajes de verano.
  • A doña Paula se le ocurría un medio de castigar a los infames, sobre todo al barbilindo agostado.
  • A veces, en medio de la clase, a alguno de los alumnos se le ocurría marcharse, se levantaba y se iba.
  • No se le ocurría jamás, y si se le ocurría no le daba importancia, la idea de que pudiera contagiarse.
  • La Venancia fué llorando a avisar a su señora lo que ocurría, y se la encontró vestida para un baile.
  • Balbuceó el marido confuso, como casi siempre le ocurría, ante la inesperada interpelación de su cuñada.
  • En casa de doña Manuela notaron que algo extraño ocurría a Juanito, y eso que no se fijaban en él gran cosa.
  • Me ocurría que no sabríais desenvolveros y que la mona se declararía en cantón, haciendo lo que le daba la gana.
  • Que se escapa! Comprendió entonces el alucinado capellán lo que ocurría, con no poca vergüenza y confusión suya.
  • Entonces paréceme que perdí la sensación de lo que ocurría, me aturdí, se nublaron mis ojos y no sé lo que pasó.
  • A don Álvaro se le ocurría que sin tener de su parte a una criada, a la doncella mejor, era todo sino imposible muy difícil.
  • Una noche le preguntó lo que le ocurría, y ella, abrazándose a su cuello, le hizo tímidamente la confesión de lo que le pasaba.
  • Severiana explicó minuciosamente a la señora cuanto había que hacer, advirtiéndole que la llamase si ocurría algo extraordinario.
  • Pero a pesar de este discurso y otros por el estilo, a Foja no se le ocurría mandar una gallina a don Santos para que le hiciesen caldo.
  • Se alegraba de verle para saber lo que ocurría en la familia, y para que le contara por qué demonios andaba suelto Maxi por esas calles.
  • Pero el respeto que su padre político le inspiraba le quitó el resuello, imposibilitándola de expresar lo mucho y bueno que se le ocurría.
  • Todo lo que ocurría ahora lo esperaba él ¡hijo mío! Ya se lo había dicho el primer día que le encontró instalado en las tierras malditas.
  • ¿Y si te dijera que la quería, que al poco tiempo de sacarla de su casa, se me ocurría la simpleza de cumplir la palabra de casamiento que le di?
  • Pero sí sacaron de su letargo a Segunda, que fue a ver lo que ocurría, y hallando a su sobrina medio vestida, se puso hecha una furia y por poco le pega.
  • Esto ocurría por el mes de Julio de 1876, y al reunirse la Diputación en Noviembre de dicho año me dedicó en su Memoria semestral el siguiente párrafo.
  • Únicamente ocurría, que tanto don Blas como él, habían tomado la costumbre de hablar de esta manera enfática y altisonante hasta familiarizarse con ella.
  • En la familia de Rubín nada ocurría de particular, pues Maxi no empeoraba, aunque todas las mañanas tenía su excitación correspondiente, más o menos aparatosa.
  • Melchor Peña, entrando con frecuencia en la casa, estaba al tanto de cuanto ocurría en el seno de la familia y conocía el carácter de cada uno de sus individuos.
  • Para hacerle comprender mejor que con largas explicaciones algo de lo que ocurría, sacó la inscripción, que llevaba dentro de un sobre y este envuelto en un papel.
  • Al más filósofo vetustense se le ocurría que no somos nada, que muchos de sus conciudadanos que se paseaban tan tranquilos, estarían el año que viene con los otros.
  • Lo mismo lo que pasaba por las tardes en una alcoba, que lo que ocurría por la noche en un paseo solitario entre dos mendigas pequeñas y un hombre más niño que ellas.
  • ¡Ojalá lo que ocurría dentro de la barraca pudiera arreglarse tan fácilmente! Sus trigos, altos y verdes, formaban como un lago de inquietas ondas al bordo del camino.
  • Hasta los de arriba, los del cuarto del crimen, que solían dejar que pasaran revoluciones sin darse por entendidos, mandaron sus emisarios abajo para saber lo que ocurría.
  • Segunda empezó a escandalizar, y en aquel momento llegaba Segismundo, quien sabedor en la escalera de lo que ocurría, entró en la casa y en la alcoba más muerto que vivo.
  • En aquel instante llamó alguien a la puerta del convento, y a poco entró una señora, de visita, que pasó al salón, y enterándose de lo que ocurría, asomose también a la ventana baja.
  • Ocurría la escena en un salón de los más chicos de la casa, dividido en dos por descomunal y maltratadísimo biombo del siglo pasado, pintado harto fantásticamente con paisajes inverosímiles.
  • III LA VENTA DE LA TERNERA Yo insinué varias veces, hablando con doña Celestina, después de comunicarle lo que le ocurría a la muchacha, que debía dar cuenta a su hijo de lo que pasaba con la Shele.
  • A ella por lo menos no se le ocurría nada que decirle, y aunque a él se le pasaban por el magín muchas cosas, tenía cierta aversión innata a lo teatral, y no gustaba de hablar gordo en ciertas ocasiones.
  • ¡Don Fermín! ¡don Fermín! ¡espere usted en nombre de la humanidad! De Pas se detuvo, se volvió, le miró desde arriba con lástima y disimulando la ira, y le dijo lo menos malo de cuanto se le ocurría.
  • Yo también estuve así, Feijoo abordó la cuestión, y por zancas y barrancas, soltando lo primero que se le ocurría, llegó a decir que él se había propuesto, por pura caridad, negociar la reconciliación.
  • ¡Y ahora, cuando era llegado el día, cuando se acercaba la hora, se le ocurría a ella dudar, temer, desear que se abrieran las cataratas del cielo y se inundara el mundo para evitar el trance de la procesión!
  • Y cuando esto ocurría, y cuando mi alma atribulada acariciaba aún la débil esperanza de formar parte de aquella expedición, Doña Flora se empeñó en llevarme a pasear a la alameda, y también al Carmen a rezar vísperas.
  • El pensar que tal vez estaría a la sazón la señora de Rubín jugando una gran trastada al decoro de la familia, la mortificaba, sí, pero no tanto como el ver que no la consultaba ni le pedía consejo sobre aquello desconocido y oscuro que sin duda le ocurría.
  • Pero, a no ser en uno de sus momentos de arrechucho puramente nervioso, no podía, no sabía, no acertaba a dar un paso, a adoptar una medida aunque ésta fuese tan fácil y hacedera como escribir cuatro renglones a don Manuel Pardo de la Lage, informándole de lo que ocurría a su hija.
  • Después de cumplir una condena, lo que ocurría infaliblemente una vez cada treinta o cuarenta días, la mujer napoleónica estaba cohibida y como avergonzada entre sus compañeras, poniendo toda su atención en las obligaciones, demostrando un celo y obediencia que encantaban a las madres.